HISTORIA











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LA GUERRA CIVIL RUSA I

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A finales del año anterior se habían iniciado en Brest-Litovsk las conversaciones de paz entre Rusia y los imperios centrales. La ciudad estaba en territorio ruso (en Bielorrusia), pero en la zona ocupada por los alemanes, donde éstos tenían su cuartel general para el frente oriental. El máximo representante ruso era Trotsky. Entre los bolcheviques había opiniones divididas sobre el modo en que debía plantearse la negociación. Todos partían de la premisa de que la revolución socialista que había tenido lugar en Rusia tendría pronto sus réplicas en otros países europeos, especialmente en Alemania y Austria-Hungría, donde la situación de los trabajadores era peor. Los más radicales sostenían que las negociaciones no debían tener más finalidad que ganar tiempo para que el ejército rojo pudiera fortalecerse, porque una paz duradera entre un Estado capitalista y una república socialista era impensable. Además, en las negociaciones se pondría de manifiesto que el objetivo de las Potencias Centrales era satisfacer sus ambiciones territoriales, y esto ayudaría a inflamar a la clase obrera de estos países, pues sus miembros eran obligados a morir en una guerra que en nada les beneficiaba. En definitiva, los radicales aceptaban la negociación, pero se negaban a que se firmara ninguna clase de tratado.

Sin embargo, Lenin opinaba que, si bien la revolución socialista en Alemania era inminente, el gobierno del Kaiser era todavía muy fuerte, por lo que era imprescindible poner fin a la guerra aunque fuera a expensas de cesiones territoriales. La continuación de la guerra podría suponer la caída del gobierno socialista, mientras que cualquier cesión territorial podría compensarse más adelante cuando se produjeran las revoluciones socialistas en Europa. Por lo tanto, la política debía ser dilatar las negociaciones, pero si había riesgo de ruptura se debería firmar un tratado de paz en las condiciones que fueran necesarias.

Las negociaciones entre Rusia y los Imperios Centrales —tensas ya de por sí— se habían complicado ante la petición de la República de Ucrania de enviar su propia delegación. Los alemanes vacilaron ante la posibilidad de que Rusia se opusiera, pero finalmente Rusia permitió cruzar el frente a los delegados ucranianos, que llegaron a Brest-Litovsk el 1 de enero de 1918, y fueron mejor recibidos por los alemanes que por los austro-húngaros, pues éstos temían que cualquier concesión a Ucrania diera lugar a reivindicaciones por parte de los muchos grupos étnicos que componían su imperio. Hay que tener presente que, si los Imperios Centrales tenían una situación de fuerza desde el punto de vista militar respecto a Rusia y Ucrania, también necesitaban llegar a un acuerdo lo antes posible para poder transportar tropas al frente occidental antes de que terminara el despliegue de las fuerzas estadounidenses y para obtener un abastecimiento alimenticio desde el Este, ya que el bloqueo aliado estaba agotando sus recursos. Su planteamiento era "paz a cambio de alimentos".

Ese día se estrenó en Budapest "Donde canta la alondra", una opereta de Franz Lehár.

El 6 de enero se iniciaron formalmente las negociaciones con Ucrania en Brest-Litovsk.

En Alemania murió de un ataque al corazón el matemático ruso Georg Cantor.

Hacía una semana que el general Lavr Kornílov se había reunido con Alexéyev y Kaledin para colaborar en la organización del Ejército de Voluntarios. Tras unas delicadas negociaciones se llegó a un acuerdo en que los tres formarían un triunvirato en el que Kornílov estaría al frente del ejército, Alexéyev de la administración civil y las relaciones diplomáticas y Kaledin de los asuntos cosacos. Por esas fechas el Ejército de Voluntarios contaba con apenas 3.000 soldados, la mayor parte de los cuales eran antiguos oficiales del ejército ruso.

El presidente Wilson estaba tratando de proponer unas condiciones de paz para la guerra en Europa que ambos bandos pudieran aceptar como justas aunque fuera a regañadientes, y uno de los puntos más espinosos era si Alemania debía ceder a Francia Alsacia y Lorena, tal y como los nacionalistas franceses reclamaban. La opinión general entre los aliados era que Alsacia y Lorena eran unos territorios que Francia y Alemania se habían disputado a lo largo de la historia y que no había razones para no aceptar la soberanía alemana vigente antes de la guerra. Sin embargo, en Biarritz vivía todavía la emperatriz Eugenia, la viuda de Napoleón III, que tenía ya 92 años, y conservaba la carta que le escribió el Kaiser Guillermo I hacía casi medio siglo, donde decía en particular:

Es sólo esta consideración, y no el deseo de agrandar una patria cuyo territorio es suficientemente grande, lo que me fuerza a insistir en la cesión de territorios, que no tiene otro fin que el de hacer retroceder el punto de partida de los ejércitos franceses que, en un futuro, vendrán a atacarnos.

El Kaiser reconocía así que la ocupación de Alsacia y Lorena no había sido hecha por considerar que eran territorios alemanes, sino por meras consideraciones estratégicas. Eugenia hizo llegar la carta a Clemenceau y así se vio que la ineptitud del difunto Kaiser le había sobrevivido, pues con dicha carta Francia logró que los aliados reconocieran el derecho de Francia sobre Alsacia y Lorena. Así, el 8 de enero el presidente Wilson presentó en un discurso ante el Congreso estadounidense los catorce puntos en los que debía basarse un acuerdo de paz tras la guerra europea, y en ellos incluía la devolución a Francia de Alsacia y Lorena:

  1. Los convenios entre las naciones debían ser abiertos, sin diplomacia secreta.
  2. Debía garantizarse la navegación fuera de las aguas territoriales tanto en tiempo de paz como de guerra.
  3. Las barreras económicas debían ser eliminadas en la medida de lo posible.
  4. Habría que impulsar políticas y acuerdos de reducción de armamento hasta el mínimo imprescindible para la seguridad nacional.
  5. Las reclamaciones coloniales deberían ser atendidas abiertamente y sin prejuicios, reconociendo el derecho de autodeterminación de los pueblos.
  6. Todo el territorio ruso debería ser evacuado. Habría que ayudar desinteresadamente a Rusia a que desarrolle el sistema de gobierno que ella misma decida adoptar.
  7. La soberanía de Bélgica debería ser plenamente restablecida.
  8. Todo el territorio francés debía ser liberado y Alsacia y Lorena deberían ser restituidas.
  9. Las fronteras italianas debían ser reajustadas según el principio de la nacionalidad.
  10. Los distintos pueblos dentro del Imperio Austro-húngaro debían recibir cierta autonomía.
  11. Rumanía, Servia y Montenegro debían ser evacuadas, y Servia debía tener una salida al mar. Las relaciones entre los Estados balcánicos debían regularse atendiendo a las distintas nacionalidades.
  12. Las nacionalidades no turcas dentro del Imperio Otomano debían recibir cierta autonomía. El estrecho de los Dardanelos debía estar abierto a la navegación para todos los países.
  13. Polonia debía constituirse en un Estado independiente con acceso al mar.
  14. Debía crearse una asociación general de naciones que garantice la independencia política y la integridad territorial tanto de los Estados grandes como de los pequeños.

El primer punto se debía a que Lenin estaba publicando acuerdos diplomáticos secretos firmados por los gobiernos zaristas con otras potencias, para demostrar a los obreros del mundo que sus gobiernos eran inmorales y rapaces, y que debían ser derrocados. El sexto punto se debía a que Wilson presuponía que Rusia estaba evolucionando —turbulentamente— de un régimen absolutista a un régimen democrático. Wilson presentó estos puntos sin haber consensuado nada con los aliados, que los recibieron con escepticismo. Se cuenta que Clemenceau, al conocerlos, exclamó ¡El buen Dios sólo tenía diez! El punto decimotercero fue incluido en la lista gracias en gran parte al pianista y compositor polaco Ignacy Jan Paderewski, que llevaba un tiempo participando en las actividades del Comité Nacional Polaco en París, y se había entrevistado con Wilson y otras autoridades para promover el apoyo aliado a la independencia de Polonia.

Las sufragistas estadounidenses habían logrado ya que el sufragio femenino fuera legalizado en algunos Estados, y ahora emprendían una campaña para legalizarlo a nivel federal mediante una enmienda a la constitución. El 9 de enero el presidente Wilson apoyó la propuesta en la Cámara de Representantes y el 10 de enero fue aprobada por apenas un voto más de los dos tercios necesarios. El paso siguiente era la aprobación en el Senado.

Los representantes rusos en Brest-Litovsk reconocieron por primera vez a los delegados ucranianos como representantes de un país independiente. No dejaba de ser cierto que un ejército ruso estaba invadiendo Ucrania, pero no era para privarla de su independencia, sino para imponer en el gobierno a los bolcheviques, que no tenían otra forma de imponerse en el gobierno, ya que eran minoritarios, y eso era muy injusto.

El 13 de enero los ucranianos presentaron sus condiciones para firmar la paz: El reconocimiento de su derecho de autodeterminación, la firma de un tratado sin compensaciones de guerra y la anexión a la república ucraniana de la región de de Chełm o bien la autodeterminación de la población ucraniana en las regiones austrohúngaras de Galitzia, Rutenia y Bucovina. Los alemanes aceptaron las dos primeras condiciones y no vieron mal la cesión de Chełm, pero los austro-húngaros no aceptaban ninguna cesión territorial.

Los delegados para la Asamblea Constituyente Rusa seguían esperando en Petrogrado para poder constituirla según lo establecido, pero Lenin ya había afirmado que el interés de la revolución era superior a los derechos formales de la Asamblea Constituyente, de modo que

Todo intento directo o indirecto de considerar la cuestión de la Asamblea Constituyente desde un punto de vista formal, legal, dentro del esquema de la democracia ordinaria burguesa y sin tener en cuenta la lucha de clases y la guerra civil, sería una traición a la causa proletaria, y la adopción de los puntos de vista burgueses.

El 18 de enero hubo una manifestación pacífica en Petrogrado en defensa de la Asamblea, que fue dispersada a tiros por tropas bolcheviques. Finalmente, con unas horas de retraso, pudo inaugurarse la Asamblea. Correspondía al diputado de más edad ejercer provisionalmente la presidencia, pero un bolchevique ocupó la tribuna y presentó una "declaración de derechos del pueblo trabajador explotado", redactada por Lenin, e invitó a la Asamblea a que la suscribiese. El documento incluía la cesión de todo el poder a los sóviets, la abolición de la propiedad privada de la tierra, la nacionalización de la banca y el control de la industria por los obreros. Sin embargo, los diputados no se dejaron avasallar y procedieron a elegir un presidente. El socialrevolucionario Viktor Chernov derrotó por amplia mayoría a la candidata del gobierno, Mariya Spiridónova. Chernov trató de ser conciliador con los bolcheviques, pero otros diputados los criticaron más abiertamente, mientras estos, siempre leyendo textos de Lenin, afirmaron que no reconocían legitimidad a la Asamblea (siguiendo la política general de no reconocer como legítima ninguna institución que no fuera mayoritariamente bolchevique). La asamblea rechazó las propuestas bolcheviques y éstos finalmente abandonaron la reunión.

En Brest-Litovsk los ucranianos abandonaron su exigencia de la autodeterminación de Galitzia, Rutenia y Bucovina si Austria-Hungría aceptaba cambiar su situación administrativa dentro del imperio. Los austro-húngaros se negaron a aceptar esto para Rutenia, pero aceptaron el resto a condición de que se firmara rápidamente el tratado de paz.

La primera reunión de la Asamblea Constiuyente rusa se había prolongado hasta altas horas de la madrugada, pero cuando los diputados trataron de reunirse de nuevo el 19 de enero, se encontraron el edificio custodiado por una guardia armada con ametralladoras y artillería. El Comité Ejecutivo Central había decretado la disolución de la Asamblea.

El 20 de enero se llegó a un acuerdo preliminar con Ucrania en Brest-Litovsk y se suspendieron temporalmente las negociaciones para que los gobiernos respectivos pudieran ratificar lo acordado.

Ese día dos barcos de guerra otomanos burlaron el bloqueo aliado en el estrecho de los Dardanelos y salieron al Egeo. Uno chocó con una mina, pero sufrió daños leves y pudo continuar la misión, que era atacar la flota aliada anclada en una bahía de la isla de Imbros, en el Egeo. Allí logró su objetivo y dos barcos británicos resultaron hundidos. Sin embargo, en su retirada los barcos otomanos, perseguidos de cerca por barcos y aviones aliados, se metieron en un campo de minas. Uno resultó hundido y el otro logró dirigirse a tierra y encalló. Durante varios días resistió ataques de hidroaviones aliados, hasta que finalmente los turcos pudieron remorcarlo.

En Rusia se estaba celebrando el III Congreso de los Soviets de todas las Rusias, y el 25 de enero se adoptó el nombre de República Soviética de Rusia para el nuevo Estado ruso surgido de la revolución socialista, que hasta entonces no tenía ningún nombre oficial.

Las tensiones políticas en Finlandia iban en aumento. Los conservadores habían cambiado la protección de la Rusia imperial por la de Alemania, y los socialdemócratas preparaban una revolución que prolongara la acaecida en Rusia el año anterior. Ambas facciones habían creado sus organizaciones paramilitares. Las socialdemócratas (a las que ya les sobraba la mitad del nombre) se autodenominaron Guardia Roja, y las conservadoras pasaron a ser conocidas como la Guardia Blanca. El Senado terminó reconociendo a la Guardia Banca como el Ejército Blanco Finlandés, lo que la convertía en una organización oficial, a diferencia de la Guardia Roja. Ambos bandos se fueron organizando hasta que el 26 de enero estalló la guerra civil. Los rojos dominaban la zona sur del país, de Este a Oeste, mientras que los blancos dominaban el resto (la zona azul en el mapa). La capital, Helsinki, estaba en territorio rojo, así que el Senado se trasladó a Vaasa.

Ese mismo día se aprobó una versión modificada de la proclamación de independencia de Lituania de acuerdo con algunas directrices marcadas por Alemania. Estas concesiones fueron reprobadas por algunos miembros del Consejo de Lituania, algunos de los cuales, incluido su presidente, Antanas Smetona, dimitieron de sus cargos. El nuevo presidente pasó a ser Jonas Basanavičius.

El 28 de enero el Sóviet de Helsinki proclamó la República Socialista de los Trabajadores de Finlandia.

Al sur de los cosacos del Don, al norte del Cáucaso, habitaban los cosacos del Kubán, que ese día se organizaron en una república independiente, la República Popular de Kubán. Mantuvo una relación tensa con los rusos blancos, impulsada por su oposición común a los bolcheviques, pero con fricciones debidas a que los blancos no aceptaban la desmembración del Imperio Ruso.

El 29 de enero unos 4.000 bolcheviques que avanzaban hacia Kiev se enfrentaron en Kruty con unos 400 ucranianos, la mayor parte de los cuales eran estudiantes sacados de los colegios para formar precipitadamente un ejército con el que oponerse al avance ruso. Obviamente fueron aplastados. Al mismo tiempo en Kiev se producía una revuelta bolchevique en la fábrica de armas. Un representante del soviet de Kiev exigió a la Rada Central Ucraniana que se rindiera, y la Rada a su vez exigió la rendición de los sediciosos. Durante la noche se produjeron las primeras escaramuzas. Los bolcheviques contaban con la próxima llegada de los soldados rusos, que avanzaban hacia Kiev. El 30 de enero se declaró una huelga general en Kiev.

El 31 de enero París fue bombardeada por aviones alemanes, que arrojaron unas 14.000 bombas. Los ataques aéreos a la capital francesa se sucederían durante los meses siguientes.

El 1 de febrero llegaron de nuevo a Brest-Litovsk los delegados ucranianos, que habían sido retenidos unos días por el Ejército Rojo en su viaje. La situación de Ucrania era crítica, el gobierno había tenido que retirarse de Kiev hasta Zhitomir ante el avance imparable de los bolcheviques, así que las potencias centrales consideraron que estaban en condiciones de reforzar sus exigencias y plantearon un ultimátum con las condiciones siguientes: 1) el fin de la guerra y el establecimiento de relaciones diplomáticas, 2) la entrega por parte de Ucrania de un millón de toneladas de cereal y de otros alimentos, 3) la negociación posterior del resto de asuntos pendientes. Sin embargo, los ucranianos sabían lo mucho que los Imperios Centrales necesitaban los alimentos y se negaron a dejar para más adelante sus reivindicaciones. El 2 de febrero presentaron un documento con más exigencias.

Para entonces la revuelta bolchevique en Kiev estaba extinguida salvo en su centro: la fábrica de armas. El 4 de febrero los soldados leales al parlamento irrumpieron en ella y desalojaron sangrientamente a los trabajadores que se parapetaban en ella.

En Suiza Robert Grimm, miembro del partido socialista suizo, organizó un comité de acción que agrupaba a algunos sindicalistas y miembros del ala izquierda del partido. Fue conocido como Comité de Olten, por la ciudad en la que se reunía, aunque quienes recelaban de la extrema izquierda decían que era un soviet. El comité negoció con el gobierno federal diversas cuestiones, como el precio de la leche.

El 5 de febrero las tropas bolcheviques llegaban a las puertas de Kiev.

Mientras tanto el ejército otomano reanudaba su ofensiva contra los armenios iniciando un avance imparable.

Ese día se estrenaba en Madrid la zarzuela El niño judío, una de las más representativas del compositor Pablo Luna, cuya producción era muy abundante: ese mismo año estrenó también Los calabreses, El Aduar y Trini la clavelina.

El 6 de febrero entró en vigor una ley por la que todos los varones británicos tenían derecho a voto desde los 21 años (sin ningún requisito sobre su patrimonio, al contrario que hasta ese momento) y las mujeres a partir de los 30 años con ciertos requisitos. Por primera vez las mujeres británicas conseguían el derecho a voto.

El 7 de febrero los otomanos tomaban Kelkit a los armenios.

El 8 de febrero los bolcheviques tomaban Kiev.

El 9 de febrero se firmó el Tratado de Brest-Litovsk entre Ucrania y los Imperios Centrales. En él se establecía que la frontera con el Imperio Austro-Húngaro sería la existente antes de la guerra, se dejaba pendiente el trazado de una nueva frontera septentrional, ambas partes renunciaban a compensaciones de guerra y se comprometían a liberar a los prisioneros de guerra y Ucrania se comprometía a vender a los Imperios Centrales sus excedentes agrícolas e industriales antes de seis meses a unos precios que negociaría una comisión formada a tal efecto. En un anexo secreto el Imperio Austro-húngaro se comprometía a reorganizar los territorios de Galitzia y Bucovina con población ucraniana. De este modo Ucrania se convertía en el granero de los Imperios Centrales, y estaba implícito que Alemania se aseguraría de que dicho granero no quedara en manos rusas.

En Rumanía el primer ministro Ion Brătianu fue sucedido por el general Alexandru Averescu, que presidió un gabinete de crisis ante las malas perspectivas del curso de la guerra.

Ahora las negociaciones se centraron en Rusia, que hasta entonces había aprovechado las negociaciones con Ucrania para retrasar cualquier acuerdo, pero ante el ultimátum de los Imperios Centrales, el 10 de febrero Trotski se retiró sin llegar a ningún acuerdo, declarando que Rusia daba unilateralmente la guerra por concluida sin más. Inmediatamente los alemanes comunicaron que el armisticio terminaría una semana más tarde (porque existía el compromiso de avisar con una semana de antelación). Lenin trató de explicar a Trotski que el gobierno soviético ya estaba haciendo todo lo posible para explicar a los obreros europeos la situación, y que había que firmar un tratado a toda costa, pero Trotski consideró que la reanudación de la guerra podría ser la chispa definitiva que hiciera estallar la revolución socialista en Alemania.

Ese día murió el sultán otomano Abdul Hamid II, que había sido depuesto nueve años atrás.

Los bolcheviques habían enviado un ejército contra el Ejército de Voluntarios y los cosacos del Don, que en pocos días había capturado numerosas ciudades y avanzaban hacia la capital Novocherkask. Los voluntarios tuvieron que retirarse hasta Rostov. El 12 de febrero se suicidó Kaledin. Además de los combates, ambos bandos cometían toda clase de atrocidades.

El 13 de febrero los otomanos conquistaban Erzincan, en Armenia.

El 14 de febrero Rusia el gobierno ruso adoptó el calendario gregoriano, si bien la medida tardaría unos años en aplicarse en la zona oriental del país, no controlada entonces por los bolcheviques.

Alemania se había negado a reconocer la independencia de Lituania a pesar de las concesiones realizadas, y los representantes lituanos no habían sido admitidos en las negociaciones de Brest-Litovsk, así que los detractores de tales concesiones lograron convencer al resto de consejeros de que las eliminaran y el 16 de febrero se aprobó una nueva declaración de independencia que contó con el apoyo unánime de todos los consejeros salvo en algunos detalles menores de la redacción. Poco después la prensa alemana publicó la declaración, pero los alemanes prohibieron su publicación en Lituania.

El 18 de febrero 53 divisiones del ejército alemán iniciaron un ataque contra Rusia por tres frentes: en el Norte las tropas avanzaron desde Pskov hacia Narva, en el centro otra columna se dirigió hacia Smolensk y en el sur el ejército alemán entró en Ucrania hacia Kiev. El avance fue imparable. Bastaron 24 horas para que Trotski se convenciera de que su idea de prolongar la guerra había sido un nefasto error. El 19 de febrero el Comité Central bolchevique envió un telegrama desde Petrogrado en el que aceptaba todas las exigencias que los alemanes habían planteado en Brest-Litovsk.

Pasada la estación de lluvias, los británicos salieron de Jerusalén para tomar Jericó, tras varios días de bombardeos aéreos, se inició el ataque de la infantería.

El 20 de febrero se recibió en Petrogrado la respuesta por la que los alemanes aceptaban la reanudación de las negociaciones de paz, pero sin que mediara un alto el fuego. El 21 de febrero los alemanes tomaban Minsk, al tiempo que el Sóviet de Minsk se autoproclamaba como el único poder legítimo en Bielorrusia.

Mientras tanto los británicos entraban en Jericó y comprobaban que la guarnición otomana había huido.

El 22 de febrero los otomanos entraban en Tercan.

Ese día el Ejército de Voluntarios abandondaba Rostov y se retiraba hacia la estepa. El 23 de febrero el Ejército Rojo entraba en Rostov.

Aprovechando la retirada rusa y antes de que llegaran los alemanes, el 24 de febrero el Consejo Nacional de la República de Estonia proclamó la independencia del país y eligió un gobierno provisional presidido por Konstantin Päts. Mientras tanto los alemanes alcanzaban Zhitomir.

A finales del año anterior, el gobierno de Petrogrado había organizado un Comisariado Transcaucásico para gobernar la región del Cáucaso, que comprendía las provincias de Georgia, Armenia y Azerbaiyán. No estaban muy bien avenidas, pero para defenderse de los otomanos proclamaron la República Democrática Federal de Transcaucasia.  Mientras tanto los otomanos ocupaban el puerto de Trebisonda.

El 25 de febrero los bolcheviques entraron en Novocherkask, desde donde no tardaron en hacerse con el control de todo el territorio de los cosacos del Don.

En Costa Rica estalló una revuelta contra el dictador Federico Alberto Tinoco, que fue duramente reprimida.

El 2 de marzo los alemanes expulsaban a los rusos de Kiev.

Pese a todo, las posiciones de los bolcheviques en Petrogrado estaban divididas, y Lenin, secundado por Trotski, tuvo que hacer un gran esfuerzo para que prevaleciera su criterio (para variar), y así el 3 de marzo Trotski firmó el tratado de Brest-Litovsk bajo unas condiciones mucho más duras que las propuestas inicialmente, una vez se había puesto de manifiesto la inutilidad absoluta del Ejército Rojo. Por el tratado, Rusia renunciaba a su soberanía sobre la extensa franja de territorio señalada en el mapa, cuya organización sería determinada en un futuro por Alemania y Austria-Hungría. Además, Rusia debía expulsar de sus aguas a los barcos de guerra de las potencias aliadas, limpiar de minas el mar Báltico y el mar Negro, e indicar las rutas de navegación seguras, reconocer la República Popular de Ucrania y abstenerse de toda acción militar contra ella, y retirar todo su ejército de Finlandia, Estonia y Livonia. También debía reconocer y respetar la independencia de Persia y Afganistán además de liberar los prisioneros de guerra, restablecer relaciones diplomáticas, etc.

Asumiendo su responsabilidad, Trotski renunció a su cargo de comisario de relaciones exteriores.

El 4 de marzo Albert Gitchell, cocinero de la base militar de Fort Riley, en Kansas, fue dado de baja por la gripe. Fue el primer caso registrado de una epidemia de gripe como ninguna hasta entonces. Una semana después había un centenar de soldados enfermos, y el virus se había extendido hasta el Estado de Nueva York. A los pocos días el número de enfermos en Fort Riley se había quintuplicado.

El 5 de marzo un escuadrón naval alemán desembarcó en las islas Åland, al sur de Finlandia, donde Suecia había enviado ya tropas para proteger a la población de habla sueca ante la guerra civil finlandesa.

El 6 de marzo se inauguró el séptimo congreso del partido bolchevique, que oficialmente seguía siendo una facción del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Como lo de "demócrata" sonaba demasiado irónico, una de las decisiones del congreso fue el de cambiar su nombre por el de Partido Comunista Ruso, propuesto por Lenin meses atrás.

El tratado de paz era especialmente comprometedor para los integrantes de la Legión Checoslovaca, formada por emigrados checoslovacos en Rusia que habían solicitado al zar Nicolás II formar una legión con la que combatir al Imperio Austro-húngaro, del que Checoslovaquia formaba parte. En caso de ser capturados, no serían considerados como prisioneros de guerra, sino como traidores, por lo que serían fusilados, así que habían iniciado su retirada hacia Rusia, pero el 8 de marzo los alemanes, que seguían avanzando por Ucrania, llegaron a Bajmach, desde donde la legión estaba siendo transportada en ferrocarril y corría el riesgo de ser rodeada.

Ese día se inició en Finlandia la batalla de Tampere, en la que los blancos pusieron bajo asedio la ciudad principal en poder de los rojos.

Desde Jericó los británicos habían empezado a desplegarse por la ribera occidental del valle del Jordán, y ahora los otomanos, con refuerzos alemanes, atacaban sus posiciones.

El 9 de marzo el Sóviet de Minsk proclamaba la República Popular Bielorrusa.

El 10 de marzo se iniciaron en Bajmach los combates entre alemanes y checoslovacos, que se prolongaron varios días, hasta que salió el último tren que evacuó a los checoslovacos.

El 12 de marzo Lenin trasladó a Moscú el gobierno soviético por razones de seguridad militar (Petrogrado estaba demasiado cerca de la frontera con Alemania) y se instaló en el Kremlin.  La redacción del diario Pravda se trasladó también a la nueva capital, y desde ese momento se convirtió en la publicación oficial del Partido Comunista Ruso.

Los franceses iniciaron un nuevo ataque contra los búlgaros en Monastir, en Macedonia.

Los otomanos ocuparon Erzuzum, pese a que los armenios la habían defendido desesperadamente.

Los británicos habían logrado un avance significativo hacia el norte en el frente del valle del Jordán, que finalmente quedó estabilizado.

El 13 de marzo murió el compositor ruso César Cui. Se había quedado ciego dos años atrás, pero había seguido dictando partituras de pequeñas piezas.

El 14 de marzo se celebró el Cuarto Congreso de los Sóviets de todas las Rusias, que ratificó el tratado de Brest-Litovsk con la oposición de los socialrevolucionarios de izquierda, que era la rama más a la izquierda del Partido Socialrevolucionario, que hasta el momento había apoyado a los bolcheviques. La ratificación supuso una ruptura que hizo que los socialrevolucionarios de izquierdas se retiraran del Consejo de Comisarios del Pueblo (el gobierno ruso), aunque permanecieron en el Comité Ejecutivo Central, y en otras instituciones.

En Trebisonda se iniciaron negociaciones entre el Imperio Otomano y la República Democrática Federal de Transcaucasia, si bien ésta no era reconocida como Estado por los turcos.

También el primer ministro rumano, el general Averescu, estaba negociando la paz con los Imperios Centrales, pero ante las duras exigencias que éstos imponían, Averescu presentó su dimisión el 15 de marzo, y fue sucedido por el político conservador Alexandru Marghiloman, que (previamente sobornado por Alemania) se había opuesto a la entrada de Rumanía en la guerra.

El 16 de marzo los cosacos del Terek formaron la República Soviética del Terek, que se opuso a las repúblicas de los cosacos del Don y del Kuban.

España no acababa de recuperarse de la crisis política y económica del año precedente. Una huelga de funcionarios derribó al gobierno de García Prieto y los militares amenazaban con imponer un gabinete, así que la noche del 20 de marzo el rey Alfonso XIII reunió a los principales políticos liberales y conservadores y les amenazó con abdicar si no se ponían de acuerdo para formar un gobierno de concentración nacional.

Tras el éxito de su intervención en Champaran, Ghandi fue llamado a mediar en otro conflicto entre campesinos indios y el gobierno británico, esta vez en Kheda. También allí se había extendido la hambruna, y los campesinos pidieron al gobierno que se les eximiera del pago de impuestos ese año. El gobierno de Bombay se negó a aceptar tal cosa, y amenazó con confiscar las tierras de quienes no pagaran sus impuestos. Ghandi se dedicó a explicar a todos su estrategia de no violencia, que fue empleada de forma inquebrantable: los campesinos no pagaron los impuestos, sus propiedades fueron confiscadas, y quienes no tenían propiedades fueron arrestados. Quienes se atrevieron a comprar las tierras confiscadas fueron excluidos de toda relación social. Finalmente el gobierno británico tuvo que rectificar y devolvió todas las tierras confiscadas, a la vez que eximía durante dos años a la población del pago de impuestos.

Tan pronto como Rusia presentó su rendición, Alemania se dispuso a trasladar sus fuerzas al frente occidental, pues comprendía que su única opción para ganar la guerra era romper el frente y rodear a los británicos antes de que los Estados Unidos desplegaran plenamente sus recursos materiales y humanos. La ofensiva se inició el 21 de marzo, en la batalla de Sant Quintín. En un frente de 60 km, ante las líneas británicas, los alemanes emplearon gas mostaza, cloro, gas lacrimógeno junto con la artillería tradicional. En cinco horas se dispararon tres millones y medio de bombas. Después avanzó la infantería, que obligó a los británicos a retroceder.

Ese mismo día los británicos intentaron cruzar el Jordán en Hijla. Varios nadadores trataron de cruzar el río llevando cuerdas con las que construir un puente, y los primeros murieron bajo el fuego otomano, pero finalmente se logró consolidar una cabeza de puente con cadenas de acero sujetas a los árboles. Al anochecer un batallón había cruzado el río y había consolidado una cabeza de puente.

El 22 de marzo se formó el gobierno de concentración nacional que había exigido Alfonso XIII, y que fue presidido por Antonio Maura.

El 23 de marzo Alemania reconoció la independencia de Lituania, pero continuó obstaculizando todos los intentos de creación de una administración independiente.

El avance alemán en el frente occidental continuaba imparable. El 24 de marzo Bapaume tuvo que ser evacuado y fue tomado por los alemanes al día siguiente. Los británicos estaban totalmente desorganizados.

El 25 de marzo el Sóviet de Minsk proclamaba la independencia de la República Popular Bielorrusa (que, como Ucrania, estaba en la práctica bajo tutela alemana).

Los británicos tomaron Es Salt, unos 24 km al noreste de la cabeza de puente establecida en el Jordán.

Ese día murió el compositor francés Claude Debussy.

El 27 de marzo los británicos atacaron Amán. 

Un grupo de unos cincuenta antiguos militantes de una división de caballería del ejército zarista, ya desarticulada, como muchas otras, había acudido a Bakú, la capital de Azerbaiyán, para asistir a los funerales de un antiguo compañero de armas. El 30 de marzo se disponían a embarcar para salir de la ciudad cuando los bolcheviques trataron de arrestarlos y desarmarlos. Hay distintas versiones sobre las causas de esta decisión. Unas dicen que los bolcheviques recibieron informes infundados de que los militares estaban preparando una rebelión, mientras que otras apuntan a tensiones entre armenios y azeríes, pero el caso fue que se inició un enfrentamiento armado que duró varios días. También hay indicios de que los bolcheviques provocaron el incidente para tener una excusa para deshacerse de sus adversarios políticos y reforzar su control sobre la ciudad. El conflicto tuvo una vertiente religiosa, pues los militares eran musulmanes y contaban con el apoyo de la población musulmana (de etnia turca), mientras que los bolcheviques que se habían hecho con el gobierno de Azerbaiyán eran rusos o armenios. El resultado fue una sangrienta matanza en la que los musulmanes se llevaron la peor parte.

El ataque a Amán resultó catastrófico y finalmente los soldados británicos recibieron órdenes de retirarse. Se contaron más de 1.300 bajas. Los británicos tuvieron que abandonar Es Salt y replegarse hasta el Jordán. Era la primera derrota que sufrían los británicos en Palestina.

Hasta ese momento, la aviación militar británica estaba dividida en dos instituciones: el Real Cuerpo Aéreo, que dependía del ejército, y el Real Servicio Aéreo Naval, que dependía de la marína. El 1 de abril ambos se unieron para formar la Fuerza Aérea Real (Royal Air Force).

El 3 de abril unos 10.000 soldados alemanes atacaron Hanko, al oeste de Helsinki.

El ataque alemán en Francia no estaba dando los resultados deseados. Ciertamente, el frente había avanzado unos 60 km, pero no se había logrado romper las líneas aliadas. Franceses y británicos habían logrado reaccionar y el avance alemán era cada vez más lento y poco efectivo. El 4 de abril tuvo lugar la batalla del Avre, en la que los alemanes trataron de acercarse a Amiens. Sin embargo, los británicos contuvieron el ataque y el 5 de abril los alemanes tuvieron que abandonar. Así terminó la primera ofensiva alemana del año. Los alemanes habían capturado 3.100 km2 de terreno, pero no habían logrado ningún éxito estratégico significativo. Las bajas fueron de más de 200.000 hombres, frente a 180.000 bajas británicas y 77.000 francesas.

Los representantes de la República Democrática Federal de Transcaucasia aceptaron en la conferencia de Trebisonda el tratado de Brest-Litovsk, por el que Rusia había cedido al Imperio Otomano una parte de sus territorios, pero esto no fue aceptado por el gobierno de la república, así que las negociaciones se interrumpieron. Como consecuencia, los turcos reanudaron las hostilidades y no tardaron en recuperar el terreno que poseían antes del inicio de la guerra.

El 6 de abril el ejército blanco finlandés entró en Tampere, donde tomó 10.000 prisioneros. Mientras tanto nuevas divisiones alemanas llegaban a Finlandia. El 7 de abril tomaron Loviisa. En el frente occidental iniciaron una nueva ofensiva, esta vez en Estaires, cerca de la frontera con Bélgica.

En el tratado de Brest-Litovsk Rusia había cedido al Imperio Otomano los territorios de Kars, Akhaltsikhe y Adjaria, poblados por armenios y georgianos. En vista de que Rusia no estaba en condiciones de defender sus intereses, el 9 de abril la República Democrática Federal de Transcaucasia declaró su independencia de Rusia para desvincularse de dicho acuerdo, y se dispuso a negociar por su cuenta con los turcos. A su vez, la República Democrática de Moldavia aprobó su anexión a Rumanía.

Tras varios días de bombardeo, la infantería alemana inició su avance en Estaires, y el 10 de abril en Messines. Los británicos tuvieron que retirarse una vez más.

El 11 de abril alemanes y otomanos iniciaron un ataque contra la cabeza de puente británica en el Jordán.

Habiendo recibido refuerzos cosacos, Kornílov había puesto cerco a la ciudad de Ekaterinodar. El 12 de abril preparó para el día siguiente un ataque que muchos de sus oficiales consideraron suicida y, en efecto, lo fue, pues Kornílov murió en combate el 13 de abril. El mando pasó a Antón Denikin, que suspendió el ataque y ordenó la retirada abandonando a los heridos.

Los bolcheviques aprovecharon su posición de fuerza en Bakú tras la matanza de musulmanes para proclamar la Comuna de Bakú. La ciudad tenía una gran importancia estratégica a causa de sus pozos petrolíferos, que resultaban vitales para el gobierno Ruso, y en efecto, una de las primeras medidas de los bolcheviques fue la nacionalización de la industria petrolera de Bakú.

Ese día el ejército alemán tomó Helsinki. Para entonces la mayor parte del gobierno rojo había huido ya hacia Petrogrado.

Charlie Chaplin no había renovado su contrato con la Mutual Films Company, pues su prioridad era tener libertad para emplear el tiempo (y el dinero) que considerara necesario para cada película, sin presiones de la productora, y por eso el año anterior había firmado un contrato con la distribuidora First National Exhibitors' Circuit por el que recibiría la astronómica cifra de un millón de dólares por ocho películas. Con ese dinero se había levantado su propio estudio cerca de Sunset Boulevard, en Los Ángeles, con toda clase de instalaciones para la producción cinematográfica. Su primera película de esta etapa fue Vida de perro, estrenada el 14 de abril y con una duración de 33 minutos. First National había sido fundada el año anterior, y recientemente había estrenado Tarzán de los Monos, la primera película sobre el personaje de Burroughs, y tal vez la que más fielmente ha seguido la novela.

Recientemente se había instalado un nuevo estudio cinematográfico en Sunset Boulevard. Lo habían fundado cuatro hermanos polacos, hijos de un zapatero judío que había emigrado con ellos a los Estados Unidos hacía casi treinta años. Se llamaban Hirsz, Aaron, Szmul y Itzhak Wonskolaser, pero al llegar a los Estados Unidos habían cambiado sus nombres por los de Harry, Albert, Sam y Jack Warner. Hacía ya catorce años que habían organizado un negocio de exhibición de películas, y ahora fundaban la Warner Bros. Pictures.

Roscoe Arbuckle había tenido algunos problemas de salud, relacionados con su peso y su adicción a la bebida. Faltó poco para que le amputaran una pierna a causa de una infección. Ya recuperado había fundado su propia productora, Comique, que estaba teniendo un gran éxito, pero ahora Arbuckle traspasó sus responsabilidades en la compañía a Buster Keaton para aceptar un contrato de la Paramount por tres millones de dólares a cambio de rodar 18 películas en tres años.

El Tribunal de Justicia Centroamericano terminó disolviéndose. El año anterior Nicaragua había comunicado de daba por concluido el acuerdo que lo había formado y los países restantes terminaron desvinculándose también.

El 19 de abril los alemanes tomaron Lahti, con lo que dividieron en dos el territorio finlandés controlado por los rojos.

El 21 de abril el Barón Rojo fue abatido cerca del Somme por el disparo de un soldado de infantería. Manfred von Richthofen estaba a punto de cumplir los 25 años. Los británicos le organizaron un entierro y fue sepultado en el mismo lugar donde cayó. Como epitafio le pusieron: Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Que descanse en paz.

Ese día los alemanes tomarón Hyvinkää, en Finlandia y el 22 de abril Riihimäki. 

Mientras los franceses seguían combatiendo contra los búlgaros en Monastir, los británicos iniciaron otro ataque en Macedonia, esta vez en el lago Doiran. El ataque empezó con cuatro días de bombardeo en los que se lanzaron unas 100.000 bombas. No obstante, la artillería búlgara contra las posiciones aliadas se mantuvo ininterrumpida día y noche.

En Petrogrado se estrenó la Primera Sinfonía de Prokófiev, conocida como Sinfonía Clásica, porque imita el estilo de Haydn y Mozart.

El 26 de abril los alemanes tomaron Hämeenlinna en Finlandia.

Los búlgaros rechazaron el ataque británico en el lago Dorian, de modo que el 27 de abril los británicos estaban en el punto de partida.

El 28 de abril murió en la cárdel Gavrilo Princip, el responsable del atentado de Sarajevo que había desencadenado la guerra. En su confinamiento había sido sometido a constantes torturas, como la de tenerlo encadenado al techo por su brazo derecho, de modo que apenas podía tocar el suelo con las puntas de los pies. El brazo lo tenía fracturado y finalmente se lo tuvieron que amputar por la gangrena. No recibía visitas, pues ni su familia sabía dónde estaba. Había intentado suicidarse en alguna ocasión, pero finalmente murió de tuberculosis (o al menos ésa es la versión oficial).

Los terratenientes y empresarios ucranianos aprovecharon la ocupación alemana del país para derrocar al gobierno socialista. Ese día el general Pavló Skoropadski dio un golpe de Estado, y la resistencia fue tan escasa que los alemanes no tuvieron necesidad de intervenir en su apoyo, a pesar de que estaban dispuestos a ello. El Congreso de la Liga de los Terratenientes, que  había reunido en Kiev a unos 6.500 delegados, exigió el cese de los experimentos sociales y el 29 de abril proclamó a Skoropadski hetmán, que para el caso venía a ser lo mismo que dictador. Así la República Popular Ucraniana se convirtió en el Estado Ucraniano, cuyo gobierno anuló las leyes socialistas proclamadas por la Rada. En la práctica Skoropadski se convirtió en un títere de los alemanes. El mismo día que formó gobierno los alemanes prohibieron las huelgas bajo pena de muerte.

El segundo ataque alemán terminó como el primero: habían ganado algo de terreno, pero no habían logrado romper el frente aliado. La llegada de refuerzos franceses, estadounidenses y portugueses terminó por estabilizar de nuevo el frente y finalmente el alto mando alemán dio por terminada la ofensiva. Habían ganado un terreno difícil de defender, pues era un saliente que podía ser atacado por tres lados.

El Comité Ejecutivo Central de Todas las Rusias había decidido trasladar al zar Nicolás II desde Tobolsk hasta Moscú, donde Trostky planeaba realizar un gran juicio público contra él. Por ello su presidente, Yákov Sverdlov, un hombre de confianza de Lenin, encargó a Vasili Yákovlev que se hiciera cargo de la familia real y la llevara sana y salva hasta Moscú. Pero cerca de Tobolsk estaba Ekaterimburgo, donde residía el radical Filipp Goloshchokin, que estaba al frente del Soviet de los Urales, y que aspiraba a hacerse con el zar para juzgarlo o encarcelarlo allí mismo. Yákolev trató de dar un rodeo para evitar Ekaterimburgo, pero esto hizo pensar a Goloshchokin que trataba de ayudar al zar a huir a Japón, y tras amenazar a Moscú con perseguirlo (y tal vez ejecutar al zar sin más) Sverdlov, temiendo que el asunto se le escapara de las manos, acordó con Goloshchokin que ordenaría a Yákolev llevar al zar a Ekaterimburgo a cambio de que garantías de que ni el zar ni su familia sufrirían daño alguno. El 30 de abril llegaron Nicolás II y su esposa, la zarina Alejandra. El zarévich Alexis estaba demasiado enfermo para viajar y se quedó un tiempo en Tobolsk con sus hermanas Olga, María, Tatiana y Anastasia.

La región entre el mar Caspio y China estaba poblada por diferentes etnias turcas, sometidas al dominio ruso desde hacía casi dos siglos. Al norte estaban los kazajos, que eran principalmente nómadas. Dos años atrás habían protagonizado una revuelta contra el gobierno ruso que fue sofocada con sangre. Se dice que murieron unos 200.000 kazajos, y que unos 100.000 emigraron a China, donde aún viven sus descendientes. A finales del año anterior se había reunido un Congreso de Todos los Kazajos que decidió proclamar la independencia de Kazajistán, con capital en Alash Kala.

Al sur se encontraba la región del Turkestán (el mapa muestra el Turkestán ruso, pero la región histórica continúa más allá de la frontera china). En ella se situaban varios estados sometidos a Rusia: el kanato de Jiva, el emirato de Bujará, y el kanato de Kokaland, pero desde principios de siglo existía una corriente nacionalista que aspiraba a unir políticamente el Turkestán. Lenin respaldó esta corriente y pronto los bolcheviques ganaron gran influencia en la zona, de modo que se organizó la República Socialista Soviética Autónoma del Turkestán. Sin embargo, algunos de los musulmanes que se habían rebelado contra Rusia dos años atrás mantuvieron su revuelta contra los bolcheviques. Eran conocidos como los Basmachi. A ellos se unió el emir de Bujará, Alim Khan, que era descendiente directo de Genghis Khan, y que hasta entonces había gobernado como monarca absoluto en lo tocante a las cuestiones internas de su emirato, a pesar de su integración en el Imperio Ruso.

Los británicos intentaron por segunda vez penetrar en la ribera oriental del Jordán. Esta vez atacaron Shunet Nimrin. La caballería ligera retomó Es Salt, pero pronto se inició el contraataque alemán y otomano.

El 3 de mayo los británicos decidieron abandonar de nuevo sus posiciones en la ribera oriental del Jordán, que se habían vuelto insostenibles. Por un momento llegaron a perder el control sobre sus cabezas de puente, pero el 4 de mayo fueron recuperadas.

El Partido Socialrevolucionario se había convertido en la principal fuerza socialista rusa que desaprobaba la dictadura bolchevique. Durante los últimos meses había tratado de contrarrestar a los bolcheviques consiguiendo que sus miembros elegidos como representantes en los distintos soviets del país, pero los bolcheviques disolvían y desautorizaban a todos los soviets en los que perdían la mayoría, con lo que los socialrevolucionarios se convencieron de que era imposible combatir a los bolcheviques por medios democráticos, y así el 7 de mayo en un consejo celebrado en Moscú acordaron organizar un levantamiento.

Ese día se firmó el tratado de Bucarest entre Rumanía y las Potencias Centrales. Rumanía tuvo que ceder parte de su territorio a Bulgaria y arrendar sus pozos petrolíferos a Alemania durante 90 años. El rey Fernando I se negó a firmar el tratado, pero su gesto no tuvo ninguna relevancia práctica, pues bastó con la aprobación del parlamento. Por otra parte, las Potencias Centrales reconocieron la incorporación a Rumanía de la región de Besarabia, que Rusia había arrebatado años atrás al Imperio Otomano. Un sector de los dirigentes de Besarabia no quería depender de la Rusia soviética, así que había propuesto su anexión a Rumanía, que había sido vista con buenos ojos por las Potencias Centrales, pues, con Rumanía derrotada, Besarabia entraba en su zona de influencia. Así, los ejércitos alemán y austro-húngaro habían ocupado la región ahuyentando el peligro de una invasión rusa.

El 8 de mayo los británicos volvieron a atacar a los búlgaros en Macedonia, junto al lago Dorian, pero cuatro oleadas sucesivas fueron rechazadas y finalmente los británicos tuvieron que suspender el ataque tras haber sufrido muchas bajas.

Un submarino alemán torpedeó a un barco mercante británico frente a las costas de Argelia. El buque se incendió y empezó a hundirse. Formaba parte de un convoy custodiado por un buque estadounidense y otro británico, que inmediatamente arremetieron contra el submarino. Parece ser que uno de ellos logró embestirlo antes de que se hubiera sumergido suficientemente, y luego se arrojaron cargas de profundidad. El combate quedó registrado como de resultado incierto, pero nunca más se supo del submarino, por lo que finalmente se concluyó que había sido destruido ese día.

El 9 de mayo el general cosaco Aleksandr Dútov capturó la ciudad de Alexandrov Gay, donde hizo enterrar vivos a unos 2.000 soldados del Ejército Rojo y más de 700 habitantes de la ciudad fueron ejecutados. Dútov fue uno de los más destacados practicantes del "terror blanco", con ejecuciones masivas de soldados enemigos, desertores o simples campesinos que se negaban a incorporarse al ejército o a entregar suministros.

El 11 de mayo se iniciaron en Batum (en Georgia) nuevas negociaciones entre el Imperio Otomano y la República Democrática Federal de Transcaucasia. Los turcos aumentaron sus exigencias respecto a las que habían presentado en Trebisonda.

Al margen de la República Democrática Federal de Transcaucasia, el año anterior se había formado otro estado independiente que ahora se erigía en república con el nombre de República de las Montañas del Cáucaso Septentrional.

La legión checoslovaca no se llevaba muy bien con los bolcheviques. Sus miembros se habían presentado voluntarios en el ejército zarista para luchar contra el Imperio Austro-Húngaro, y los bolcheviques habían firmado la paz. Ahora habían negociado un acuerdo con los bolcheviques para que les permitieran viajar hacia el Este para ser evacuados a los Estados Unidos, pero en el trayecto se multiplicaban los roces. El 14 de mayo los checoslovacos detuvieron un tren húngaro en Chekiábinsk y dispararon a un soldado que había matado a un checo de una pedrada. El gobierno bolchevique local ordenó arrestar a algunos de los checoslovacos y ordenó su ejecución, pero los legionarios tomaron la ciudad y desde ese momento su avance dejó de ser pacífico, sino que ocupaban las ciudades que encontraban a su paso, y a su vez las entregaban a las facciones opuestas a los bolcheviques que, a pesar de no estar muy organizadas, eran conocidas como "los blancos", por oposición a los rojos.

En Viena se celebró un congreso del Partido Obrero Alemán, un partido de izquierdas minoritario fundado a principios de siglo que, entre otras cosas, decidió cambiar su nombre por el de Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. Como su nombre indicaba, su ideario combinaba elementos socialistas y nacionalistas. Entre los primeros se encontraba su propuesta de nacionalizar las grandes propiedades, y entre los segundos estaba su énfasis en que los beneficios económicos del país debían revertir casi exclusivamente sobre la población alemana. Esto excluía principalmente a los judíos, pero para reorientar el antisemitismo en términos positivos, los nacionalsocialistas adoptaron una teoría antropológica que llevaba ya bastante tiempo gestándose y que había complacido a sectores nacionalistas imperialistas tanto británicos como alemanes, e incluso franceses, en las últimas décadas. Según esta teoría, la raza germánica era tan antigua o más que la raza semítica judía. Los alemanes eran arios, y su virtuosa raza, que los alemanes puros conservaban íntegra, al contrario que otros pueblos, como los del sur de Europa, se remontaba hasta Asia y la India. Así, más que como antisemitas, los nacionalsocialistas se definían como proarios. Eligieron un símbolo que representaba a la raza aria, que provenía de antiguas tradiciones indias: la esvástica o cruz gamada. Como lema del partido se adoptó la frase: El bien común antes que el bien individual.

El 16 de mayo la guerra civil finlandesa se dio por concluida, con la victoria aplastante de los conservadores, apoyados por los alemanes. Se había cobrado unas 37.000 víctimas, de las cuales sólo unas 10.000 murieron en combate. El resto murió como consecuencia de campañas de terror llevadas a cabo por ambos bandos o en los campos de prisioneros, donde las condiciones eran deplorables.

Los cosacos del Don lograron expulsar a los bolcheviques de Novocherkask y el 18 de mayo fundaron la República del Don y eligieron como presidente a Piotr Krasnov. El combate a los bolcheviques fue acompañado de un régimen de terror por el que unos 45.000 hombres fueron fusilados o ahorcados.

Los turcos ya habían ocupado todo el territorio en el Cáucaso acordado en el tratado de Brest-Litovsk, pero desde la caída de Rusia habían llegado a la conclusión de que sus intereses ya no coincidían con los alemanes, y pasaron a actuar por su cuenta. El ejército otomano, bajo el mando de Enver Bajá, entró en la parte rusa de Armenia por tres puntos, internándose en territorios que no habían estado bajo la soberanía turca desde hacía varios siglos. Gran parte de los armenios que vivían en territorio otomano habían sido exterminados hacía poco, y el resto había sido evacuado hasta la Armenia rusa. Sin más terreno al cual retirarse, los armenios decidieron presentar batalla, y formaron un ejército integrado por toda clase de voluntarios, desde campesinos hasta sacerdotes. Hasta los niños se dedicaron a labores auxiliares. Los turcos llegaron sin encontrar resistencia hasta Karakilisa, pero el 21 de mayo se encontraron con una tenaz resistencia en Sardarapat y en Aparan.

El 23 de mayo llegaron a Ekaterimburgo los hijos del zar Nicolás II.

El 24 de mayo los turcos, ante la desesperada resistencia de los armenios, tuvieron que retirarse de Sardarapat y de Aparan. El 25 de mayo unos 6.000 armenios se enfrentaron a unos 10.000 turcos en Karakilisa. Los combates se prolongaron durante varios días. Viendo que Rusia no podía ofrecer ninguna ayuda a la República Transcaucásica frente al ataque turco, el 26 de mayo Georgia decidió separarse de la República Democrática Federal de Transcaucasia, para iniciar inmediatamente negociaciones con Alemania en busca de protección a la vez que agilizaba el diálogo con los turcos en Batum (con mediación alemana) para fijar las fronteras de su territorio.

La campaña francesa contra Monastir terminó en un rotundo fracaso. Los búlgaros recuperaron el escaso territorio que habían perdido, aunque la ciudad siguió sufriendo la presión aliada durante los meses siguientes.

El 27 de mayo los alemanes iniciaron su tercer ataque del año en el frente occidental. Esta vez amenazaban con un avance sobre París, con lo que esperaban que los aliados desviaran tropas de otros lugares del frente para proteger la capital francesa, y así debilitar otros puntos por donde pudieran finalmente romper definitivamente la línea defensiva aliada. El lugar elegido fue el río Aisne, y empezaron con un bombardeo en el que se lanzaron unas 4.000 piezas de artillería, seguidas de gas venenoso. Al mando estaba el general Ludendorff, aunque nominalmente figuraba el príncipe Guillermo, el heredero del Kaiser Guillermo II. Tomados por sorpresa, los aliados no pudieron evitar que los alemanes avanzaran unos 40 km hasta alcanzar el Aisne en seis horas. Al anochecer ganaron 15 km más.

El 28 de mayo se firmaba el tratado de Poti entre Georgia y Alemania, por el que, a cambio de numerosas concesiones militares y económicas, Alemania se comprometía secretamente a defender la integridad territorial de Georgia. Mientras tanto Armenia y Azerbaiyán se separaban en repúblicas independientes.

Los turcos se retiraron de Karakilisa. Aunque habían exterminado la población de la ciudad (unas 4.000 personas), los oficiales otomanos comprendieron que no estaban en condiciones de enfrentarse a un pueblo que no tenía nada que perder luchando hasta la muerte, y mucho menos si Georgia se les unía, así que sugirieron al gobierno que tratara de llegar a un acuerdo con las repúblicas del Cáucaso.

Ese día los estadounidenses realizaron su primera ofensiva en el frente occidental. Se trataba de una pequeña maniobra de entrenamiento, consistente en tomar un pequeño saliente del frente alemán en Cantigny. Aunque de pequeña envergadura y de escasa relevancia global, la operación resultó un éxito rotundo, tanto en la toma de Cantigny como en la resistencia a los contraataques alemanes subsiguientes.

El 29 de mayo el ejército griego, con apoyo francés y bajo la dirección del general francés Adolphe Guillaumat, inició un ataque contra las posiciones búlgaras en Skra-di-Legen.

El 30 de mayo los alemanes habían capturado unos 50.000 soldados aliados en su ofensiva en el Aisne y seguían avanzando imparables hacia París. Los franceses habían sufrido unas 98.000 bajas y los británicos unas 29.000, pero las bajas alemanas eran iguales o superiores, de modo que, una vez más, estaban adquiriendo territorio nuevo a cambio de un debilitamiento insostenible a largo plazo.

Georgi Plejánov había sido trasladado a Finlandia por su esposa después de que dos ex ministros fueran asesinados por un grupo de militares en el sanatorio en el que se encontraba. Allí murió y su cuerpo fue trasladado a Petrogrado, donde recibió honores durante varios días.

Durante la guerra, los aliados habían recibido informaciones valiosas de una asociación revolucionaria checa dirigida por Tomáš Garrigue Masaryk. Dos años atrás había viajado a Francia para convencer a los aliados de la necesidad de desmembrar Austria-Hungría, luego había estado en Rusia (antes de la revolución) para apoyar a las legiones checoslovacas, y finalmente había marchado a los Estados Unidos, donde se había reunido con otros nacionalistas checos y eslovacos para convencer a los Estados Unidos de que apoyaran a una futura Checoslovaquia independiente. El 31 de mayo se firmó finalmente el Acuerdo de Pittsburg, que establecía la creación de un estado checoslovaco independiente, que adoptaría un régimen republicano democrático y que recibiría la protección estadounidense.

Mientras tanto los búlgaros huían de Skra-di-Legen derrotados por los griegos. La batalla fue la primera intervención decisiva de Grecia en la guerra.

Los bolcheviques habían disuelto hacía unos meses la duma de Siberia, pero algunos de sus diputados mencheviques habían formado en Novonnikoláyevsk un gobierno provisional clandestino. Al principio no había tenido ninguna relevancia, pues diversos intentos de rebelión contra la supremacía de los bolcheviques habían fracasado estrepitosamente, pero la revuelta de la legión checoslovaca había cambiado la situación, pues los checoslovacos estaban acabando uno tras otro con los soviets siberianos. Así, finalmente el 1 de junio el Gobierno Provisional de la Siberia Autónoma salió de la clandestinidad y convocó una asamblea constituyente para Siberia.

Los alemanes abrieron una brecha en el frente occidental por el bosque Belleau, y dos divisiones estadounidenses fueron llevadas a marchas forzadas a contener su avance. El 3 de junio los marines los obligaron a retroceder en la salida del bosque y éstos se atrincheraron en la llamada colina 204. Los estadounidenses repelieron durante varios días varios intentos alemanes de continuar su avance, hasta que llegaron refuerzos franceses.

Mientras tanto los alemanes estaban llegado a poco más de 50 km de París, pero ya no parecían imparables. Los soldados estaban agotados, les faltaban suministros y habían sufrido demasiadas bajas.

Ese día murió el presidente panameño Ramón Maximiliano Valdés. Tras un par de presidentes provisionales, ese mismo año asumió el cargo Belisario Porras.

El 4 de junio el Imperio Otomano firmó el tratado de Batum con Armenia, Georgia y Azerbaiyán, en virtud del cual las tres repúblicas cedían al Imperio Otomano un extenso territorio de población musulmana a cambio de la paz.

El 6 de junio los aliados habían logrado detener el avance alemán sobre París. Mientras tanto, los estadounidenses atacaron las posiciones alemanas en la colina 204 del bosque Belleau. Por la tarde habían ocupado la colina, y en una segunda fase se dispusieron a internarse en el bosque. Ese día los marines contaron más de un millar de bajas, pero lograron consolidar una posición en el bosque.

El virrey de la India invitó a Ghandi a una reunión en Delhi, en la que le pidió que fomentara el alistamiento de indios en el ejército. Ghandi accedió. En una "Llamada al alistamiento", escribió: "Para llegar a esa situación tenemos que ser capaces de defendernos a nosotros mismos, es decir, ser capaces de llevar armas y usarlas". 

El gobierno de Azerbaiyán no controlaba una parte de su territorio, la comuna de Bakú, que seguía en manos de los bolcheviques leales a Moscú. Ese día el Ejército Rojo inició una ofensiva contra Ganja desde Bakú, y los azeríes solicitaron la ayuda del Imperio Otomano, pues según el tratado de Batum éste se había comprometido a ofrecer ayuda militar cuando fuera requerida. En su avance, el Ejército Rojo asesinaba a cuantos musulmanes encontraba a su paso.

El 7 de junio el Gobierno Provisional de la Siberia Autónoma se trasladó a Omsk. Ante la falta de personal cualificado, tuvo que apoyarse en gran medida en antiguos funcionarios zaristas.

Los socialrevolucionarios clandestinos de Samara habían solicitado la ayuda de la legión checoslovaca para librarse de los bolcheviques y el 8 de junio los dos mil guardias rojos fueron expulsados de la ciudad por unos ocho mil checos. Entonces se formó un Comité de Miembros de la Asamblea Constituyente, más conocido como Komuch, por sus iniciales en ruso, y que estaba formado, como indicaba su nombre, por cinco diputados de la asamblea desmantelada por los bolcheviques. El Komuch actuó como gobierno de Rusia paralelo al de Moscú. Se consideraba a sí mismo un gobierno revolucionario, mientras que el de Moscú era contrarrevolucionario. Los sectores más conservadores de la zona prefirieron apoyar al gobierno provisional de Siberia. El gobierno de Kazajistán colaboró tanto con el Komuch como con el gobierno provisional de Siberia en su oposición a los bolcheviques.

El 10 de junio llegó a Tiflis, la capital de Georgia un ejército alemán con la misión de proteger al país de los bolcheviques rusos y se celebró un desfile conjunto de tropas alemanas y georgianas. Mientras tanto se producía un ataque otomano, pero Berlín amenazó con retirar todo apoyo a los turcos frente a los aliados, y así los turcos no tardaron en aclarar que en realidad sólo estaban de paso, camino de Azerbaiyán.

Ese día murió el compositor italiano Arrigo Boito. Dejó inacabada una ópera titulada Nerone.

Con la ayuda alemana, los ucranianos lograron expulsar definitivamente a los rusos de su territorio, y el 12 de junio Rusia se vio obligada a firmar un tratado de paz con el gobierno ucraniano.

Ese día el Komuch decretó la reprivatización de los bancos y permitió el comercio libre, tratando de contentar a las clases medias, a la vez que mantenía otras medidas socialistas, como la jornada laboral de ocho horas, la prohibición de que las fábricas pudieran ser cerradas por sus dueños, etc. Este intento de contentar a todos no contentaba a nadie, y la popularidad del Komuch decaía a gran velocidad.

El 13 de junio se formó el ejército siberiano.

Los socialrevolucionarios de izquierda habían ido aproximándose a los mencheviques, de modo que su unión amenazaba con arrebatar la mayoría a los bolcheviques en el V Consejo de los Soviets, así que el 14 de junio los bolcheviques acordaron expulsar a los mencheviques y a los socialrevolucionarios de izquierda del Comité Ejecutivo Central de Todas las Rusias, que además recomendó a los demás soviets que imitaran la decisión. En muchas ciudades los mencheviques habían obtenido la mayoría en las elecciones a los soviets, que a su vez debían enviar sus delegados al V consejo, y al conocerse la expulsión se produjeron protestas ciudadanas. Como respuesta el gobierno declaró la ley marcial, arrestó a unos cuantos trabajadores y fusiló a algunos de ellos.

El 15 de junio el Imperio Austro-Húngaro lanzó un ataque junto al río Piave con el que pretendía acabar definitivamente con toda resistencia italiana. Sin embargo, Italia contaba con una doble ventaja: por una parte, ahora estaba al mando de sus tropas el general Armando Diaz y, lo que era aún más decisivo, el general Luigi Cardona ya no estaba al mando. Diaz había cambiado drásticamente las estrategias de combate y además había logrado enterarse de la fecha exacta en la que el enemigo iba a iniciar el ataque, así que la artillería italiana se adelantó y empezó a disparar contra unas trincheras atestadas de austro-húngaros, lo que provocó una gran cantidad de bajas antes incluso de que empezara la operación por la parte austro-húngara. No obstante, siguieron adelante con el plan trazado y cruzaron el Piave por un frente de 24 km. Sin embargo, poco después el Piave se desbordó, de modo que unos 20.000 soldados murieron ahogados y otros quedaron aislados expuestos al fuego italiano.

Alemania estaba saboteando todo intento de desarrollar la soberanía de Estonia. El 16 de junio arrestó a Konstantin Päts, que había sido elegido jefe de Estado.

El 19 de junio el ejército italiano inició su contraataque frente a los austro-húngaros y causó abundantes bajas. En otro punto franceses y británicos detuvieron el avance austro-húngaro provocando unas 40.000 bajas más. El 20 de junio los austro-húngaros recibieron la orden de retirada.

Las dificultades de abastecimiento que sufría Alemania la habían llevado a saquear a su aliada Bulgaria, a la que trataba como una colonia. Berlín ya no enviaba armas ni ropa, y los funcionarios búlgaros recibían sobornos a cambio de permitir que los soldados alemanes saquearan las reservas de alimentos y se las llevaran a Alemania. Esto provocó una crisis que obligó a dimitir al primer ministro, Basil Radoslavov, que el 21 de junio fue sucedido por Aleksandar Malinov, que intentó negociar la paz con los aliados en Suiza, pero éstos desconfiaron de sus intenciones y las negociaciones no prosperaron. Luego Malinov intentó negociar con el presidente Wilson, pero tampoco tuvo éxito.

El Ejército de Voluntarios había alcanzado ya los 20.000 hombres. El 22 de junio Antón Denikin se lanzó con 9.000 de ellos a una campaña que resultó bastante fructífera pese a su inferioridad numérica respecto a los bolcheviques.

El 23 de junio los aliados habían recuperado todo el territorio al sur del Piave.

El 26 de junio los marines estadounidenses expulsaron definitivamente a los alemanes del bosque Belleau. Contaron casi 10.000 bajas, entre ellos 1.800 muertos.

El 29 de junio la legión checoslovaca tomó el control de Vladivostok, donde arrestó a los miembros del soviet local. La ciudad quedó bajo la autoridad del Gobierno Provisional de la Siberia Autónoma.

El Consejo de Lituania llevaba varios meses sopesando una estratagema para evitar la obstrucción alemana a que el país se organizara como un Estado independiente. En lugar de una república, que era su idea inicial, proclamarían una monarquía constitucional con un rey alemán. El candidato fue elegido con mucho cuidado. Debía ser alemán, pero no demasiado (es decir, no debía pertenecer a la casa de Hohenzollern, la dinastía del Kaiser). Se pensó en el duque Guillermo de Urach, emparentado con la casa real de Württemberg e hijo de una tía del príncipe Alberto I de Mónaco. El 1 de julio una delegación lituana le planteó la posibilidad de convertirse en rey de Lituania y la aceptó sin dudarlo.

Tras varios días de combate, el ejército otomano derrotó al Ejército Rojo en Goychay e inició su avance hacia Bakú.

El 3 de julio murió el sultán otomano Mehmed V, que fue sucedido por su hermano Mehmed VI.

Los alemanes del frente occidental estaban agotados tras sus últimos ataques a gran escala, así que los aliados empezaron a planear sus propios ataques. El primero lo ejecutaron unos 7.000 británicos, australianos y estadounidenses en Le Hamel. Esa noche iniciaron un bombardeo y, escudándose en la oscuridad el ruido de la artillería, sesenta tanques avanzaron sin ser descubiertos. Cuando ya era 4 de julio se inició el ataque propiamente dicho, y Le Hamel fue tomada en 93 minutos, cuando el tiempo previsto era de 90 minutos. Fue una batalla a pequeña escala, pero los aliados ensayaron con éxito nuevas técnicas para abordar las trincheras enemigas.

En Moscú se inauguró el V Congreso de los Soviets de Todas las Rusias. Los bolcheviques tenían la mayoría, en parte por las trabas que habían puesto a la elección de representantes de otros partidos y en parte porque muchos de los delegados bolcheviques que acudieron no habían sido elegidos más que por la cúpula bolchevique. El enfrentamiento entre los socialrevolucionarios y los bolcheviques fue agrio, y la actitud de los bolcheviques fue intimidatoria. Por ejemplo, los socialrevolucionarios consideraban que Rusia no debía permitir que Alemania ocupara Ucrania, pero Trotski hizo aprobar una resolución por la que se podía fusilar a quienes se opusieran a ello.

La rendición de Rusia ante Alemania y la intervención alemana en Finlandia alarmó a los aliados, que temían que Alemania pudiera obtener importantes recursos bélicos rusos, así que Francia y Gran Bretaña, que no reconocían al gobierno bolchevique, entraron en contacto con rusos "blancos", que no tardaron en solicitar ayuda militar. Entre los contactos aliados en Rusia estaba el socialrevolucionario Borís Sávinkov, que pertenecía a una organización blanca llamada Unión para la Defensa de la Patria y la Libertad (una de las muchas que se habían formado para oponerse a los bolcheviques). Frustrados por los continuos sabotajes bolcheviques a todo intento democrático de oponerse a ellos, los socialrevolucionarios decidieron poner en práctica cuanto antes métodos alternativos que habían planeado y aprobado tiempo atrás. Sávinkov fue encargado de organizar un alzamiento simultáneo en las ciudades de Yaroslavl, Rybinsk, Kostroma y Murom. El propio Sávinkov dirigiría el alzamiento en Rybinsk, donde había un importante arsenal de artillería, el de Yaroslavl correría a cargo del coronel Perjurov, y el coronel Gopper se ocuparía de Kostroma. Sin embargo, el problema principal de los blancos era su desunión. Había muchas organizaciones que rivalizaban entre sí. Los mencheviques de Yaroslavl simpatizaban con la iniciativa socialrevolucionaria, pero siguieron las instrucciones de su comité central y no participaron. Gopper había tenido que abandonar su intento en Kostroma por falta de apoyo y se había trasladado a Yaroslavl con sus pocos partidarios. Con muchos menos hombres de lo esperado, el 5 de junio los seguidores de Perjurov tomaron el centro de Yaroslavl, pero sólo una pequeña parte de la guarnición se unió a ellos.

Por otro lado los socialrevolucionarios pusieron en práctica un plan más audaz en Moscú. El 6 de julio dos de ellos, pertenecientes a la Checa, se presentaron en la embajada alemana y solicitaron ver al embajador, el conde Wilhem von Mirbach, y en cuanto fueron recibidos lo asesinaron a tiros. El plan era que, ya que no podían hacer que Rusia declarara la guerra a Alemania, trataban de que Alemania declarara la guerra a Rusia. En cuanto supo la noticia, Lenin corrió a la embajada para disculparse por el asesinato tratando de calmar a los alemanes. Para su horror, descubrió que los socialrevolucionarios dominaban la Checa en Moscú, pero aseguró a los alemanes que podía resolver el problema. Lenin encargó a Trotski que aplastara la rebelión (era una rebelión, porque los socialrevolucionarios habían reivindicado el asesinato como una decisión acordada por el partido y para evitar represalias habían tomado un rehén en la sede de la Checa, donde se había reunido el comité central del partido).

Mientras tanto la legión checoslovaca tomaba Ufá para el Komuch.

A los bolcheviques les costó reunir fuerzas con las que enfrentarse a los socialrevolucionarios, pues la mayoría de los militares consideraban que era un conflicto político en el que no querían inmiscuirse. Finalmente lograron reunir al regimiento que custodiaba el Kremlin y partes de otros regimientos. Se organizó un ataque para esa noche, pero fue un fracaso porque era domingo, y la fiesta de san Juan Bautista, así que muchos soldados no se presentaron. Finalmente, el 7 de julio a mediodía pudo lanzarse un ataque contra la sede de la Checa.

Al mismo tiempo, los bolcheviques de Petrogrado se organizaron para neutralizar una posible revuelta socialrevolucionaria: desarmaron soldados, arrestaron a la delegación socialrevolucionaria del Soviet de Petrogrado, cerraron periódicos socialrevolucionarios, etc. Casi nadie sabía lo que estaba pasando, porque desde Moscú se había procurado que no trascendiera lo que estaba ocurriendo en la capital rusa. Allí, los socialrevolucionarios atrincherados en la sede de la Checa habían resistido los primeros asaltos, pero cuando los bolcheviques empezaron a usar artillería y ametralladoras, los defensores empezaron a desertar y los que quedaron levantaron una bandera blanca. Trece socialrevolucionarios miembros de la Checa fueron ejecutados sin juicio.

El alzamiento revolucionario de Rybinsk había sido sofocado al poco tiempo, con lo que la situación de Perjurov en Yaroslavl se hizo más crítica.

La república soviética del Terek se unió con otras dos repúblicas soviéticas formadas ese año para constituirse en la República Soviética del Norte del Cáucaso, que mantuvo relaciones ambiguas con la vecina República de las Montañas del Cáucaso Septentrional, y que no tardó en ser tomada y disuelta por las tropas de Denikin.

El 9 de julio se reanudó el V Congreso de los Soviets, suspendido por el alzamiento socialrevolucionario. Los representantes socialrevolucionarios no fueron admitidos, se aprobaron las acciones del gobierno para aplastar la revuelta y se acordó expulsar de todos los soviets a los socialrevolucionarios que no condenaran la actuación de su comité central. No obstante, la orden que se dio en la práctica fue la de expulsar a todos los socialrevolucionarios, independientemente de lo que condenaran o dejaran de condenar.

El 10 de julio fueron expulsadas de Murom las fuerzas de la Unión para la Defensa de la Patria y la Libertad, tras dos días de combates, pero, en Yaroslavl, Perjurov confiaba todavía en la llegada de refuerzos aliados. Mientras tanto los bolcheviques bombardeaban sus posiciones y recibían cada vez más refuerzos.

Lenin había decidido que la mejor forma de evitar todo intento de formación de una nueva asamblea constituyente era que el V Congreso de los Soviets hiciera el trabajo sin perder el tiempo consultando a nadie, y así antes de su clausura se aprobó la Constitución Sovietica. Ésta renombraba al país como la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, y afirmaba que los trabajadores eran los gobernantes de Rusia, de acuerdo con el principio marxista de la dictadura del proletariado. También afirmaba que los trabajadores formaban una alianza política con los campesinos con igualdad de derechos. Ahora bien, esto era política-ficción en todos los sentidos. La constitución establecía que todos los hombres y mujeres mayores de 18 años que no tuvieran trabajadores a su cargo ni ingresos empresariales podían votar representantes para los soviets locales, pero mientras los soviets de trabajadores podían enviar un representante al Consejo de los Soviets por cada 25.000 electores, los de campesinos podían enviar un representante por cada 125.000. Las razones para esta discriminación eran obvias: los bolcheviques tenían más partidarios entre los trabajadores urbanos que entre los campesinos. De hecho, uno de los últimos puntos de enfrentamiento entre bolcheviques y mencheviques antes de que éstos fueran apartados de las instituciones soviéticas había sido la denuncia de que los bolcheviques pretendían crear unos "comités de los pobres" que debían encargarse de recoger el grano entre los agricultores, pero que en la práctica se iban a usar para quitar poder a los soviets de campesinos. La solución de reducir el valor de su voto fue más elegante. El Congreso de los Sóviets representaba el poder legislativo, pero entre congreso y congreso éste quedaba en manos del Comité Ejecutivo Central Panruso, mientras que el poder ejecutivo quedaba en manos del Consejo de Comisarios del Pueblo, o Sovnarkom. La alianza teórica entre trabajadores y campesinos quedaba reflejada en un símbolo que aparecía en la portada de la constitución y que se convertiría desde entonces en signo de identidad de Rusia y del Partido Comunista Ruso: una hoz superpuesta a un martillo (el serp i molot, en ruso).

El 14 de julio los otomanos y los alemanes iniciaron un ataque sbre Abu Tellul, que constituía un saliente en el frente británico en la ribera del Jordán. Sin embargo, la operación resultó un fracaso que minó considerablemente el prestigio que los alemanes tenían ante sus aliados turcos.

Ese día llegó a Moscú la respuesta alemana tras el asesinato de su embajador. Alemania exigía que se admitiera el envío de tropas alemanas a Moscú para proteger su embajada. El gobierno ruso negoció y logró finalmente un acuerdo por el que la embajada alemana sería protegida por mil guardias rojos junto con trescientos soldados alemanes desarmados y de paisano. Posiblemente Alemania no puso objeciones a dicho acuerdo porque en ese momento su atención estaba puesta en el frente occidental, donde el 15 de julio Ludendorff  lanzó un nuevo ataque a gran escala. El plan era concebido en principio como una gran maniobra de distracción: un ataque en el Marne para aligerar Bélgica de tropas aliadas y terminar ocupando toda Bélgica en un ataque subsiguiente. Los aliados pudieron frenar el avance alemán en Reims, pero los alemanes empezaron a construir puentes sobre el Marne bajo el fuego de los pocos enemigos que habían resistido el ataque previo de la artillería y el gas. Por la noche tenían ya varias cabezas de puente en Dormans.

La legión checoslovaca se estaba aproximando a Ekaterimburgo, sin saber que allí estaba la familia imperial en arresto domiciliario. Su objetivo era consolidar su dominio sobre el ferrocarril transiberiano, pero los bolcheviques pensaron que trataban de rescatar al zar y el 16 de julio enviaron un telegrama a Moscú pidiendo permiso para ejecutar al "verdugo coronado", como era conocido Nicolás II por esas fechas. La respuesta afirmativa llegó firmada por Yakov Sverdlov, y se especula sobre si la orden provino de Lenin. Esa noche se informó al zar de que Ekaterimburgo se había vuelto insegura y que por ello iban a ser trasladados inmediatamente. La familia empleó media hora en vestirse y luego, pasada la medianoche, ya el 17 de julio, fueron conducidos a una habitación en un semisótano donde se les dijo que tenían que esperar a que llegara un camión. Se encontraban allí el zar Nicolás II, su esposa Alejandra, su hijo el zarevich Alexis, sus hijas, las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia, el médico Yevgueni Botkin, dos cocineros y una camarera, que formaban parte de la servidumbre del zar. La zarina se quejó de que no hubiera ninguna silla y les llevaron dos. En una se sentó Alejandra y Nicolás II sentó en la otra a su hijo Alexis. Los demás permanecieron de pie. Unos instantes más tarde entró en la habitación, revólver en mano, Yákov Yurovski, el hombre de confianza de Lenin encargado de la custodia del zar y su familia, seguido de un pelotón de ejecución integrado por 17 agentes de la Cheka. Yurovski dijo:

Nicolás Alexandrovich, dado que tus parientes continúan atacando a la Rusia soviética, el Comité Ejecutivo de los Urales ha decidido ejecutarte.

El zar se volvió hacia su familia, luego se giró de nuevo y dijo: ¿qué?, ¿qué? Yurovski repitió rápidamente lo mismo, levantó su pistola y disparó al pecho de san Nicolás II, —la Iglesia Ortodoxa consideró más tarde que el zar había cometido suficientes atrocidades en vida como para no desentonar en el santoral— y luego a la cabeza de Alexis. La zarina empezó a santiguarse, pero no pudo acabar, pues el resto de hombres armados empezó a disparar, y los disparos continuaron varios minutos hasta que todas las víctimas hubieron caído. Luego fueron rematados con las bayonetas. Al amanecer los cuerpos fueron trasladados en camiones hasta las afueras de la ciudad, donde los cadáveres fueron desfigurados con fuego y ácido antes de enterrarlos.

Perjurov abandonó Yaroslavl por mar con parte de sus hombres, aunque otros siguieron resistiendo el asedio de los bolcheviques.

Ante la acometida alemana, los aliados aceptaron que todas sus actuaciones fueran dirigidas por un único comandante en jefe, que fue el general francés Ferdinand Foch. Éste había logrado estabilizar el frente del Marne y estaba preparando un contraataque a gran escala. El 18 de julio se inició la batalla de Soissons, en la que más de 345.000 soldados aliados (franceses, británicos y estadounidenses) con 350 tanques y gran número de aviones se enfrentaron a 234.000 alemanes, que contaban ya con 230 tanques y una aviación considerable. Mientras tanto los estadounidenses terminaban de limpiar de alemanes el bosque Belleau con la toma de Château-Thierry.

La ofensiva alemana en el Marne estaba yendo mucho peor que las anteriores. El 20 de julio Ludendorff ordenó la retirada ante un ataque aliado mucho mejor organizado. Se cuenta que unas semanas atrás los aliados habían esposado a la muñeca de un hombre fallecido de neumonía un maletín con falsos planes de ataque estadounidenses, y habían dejado el cuerpo en un coche que parecía haberse salido de la carretera junto a un puente controlado por los alemanes. Es posible que parte de la ventaja aliada en la batalla del Marne se debiera a que los alemanes habían manejado información totalmente equivocada sobre los planes aliados. El frente occidental volvió aproximadamente a la misma posición donde se encontraba a principios de año.

El 21 de julio un submarino alemán atacó la costa de Orleans, en Massachusetts. Hundió un remolcador, pero, por lo demás, los torpedos que lanzó contra la costa no causaron daños.

Ese día los bolcheviques tomaban Yaroslavl.

Desde hacía meses, Trotski estaba dedicado a reorganizar el Ejército Rojo para hacer frente a las distintas fuerzas que, desorganizadamente, se oponían a la dictadura bolchevique. Como los militares más experimentados eran los antiguos oficiales zaristas, Trotski no dudó en confiarles el mando, pero manteniéndolos vigilados de cerca por comisarios políticos de confianza, sin cuya firma no era válida ninguna orden. Decretó reclutamientos forzosos de campesinos y tomó represalias contra quienes trataban de eludirlos. Puso especial hincapié en acabar con las faltas de disciplina que se habían hecho habituales tras la revolución. Los desertores eran fusilados, al igual que los soldados que desobedecían órdenes. En ocasiones se formaron regimientos con desertores capturados y se les aplicó la decimatio, una técnica romana de "persuasión" consistente en formar grupos de diez soldados desertores, elegir uno a suertes y ordenar a los otros nueve que mataran al agraciado. Trotski viajaba en un tren blindado de un punto a otro del frente para supervisar constantemente el funcionamiento del ejército.

Por esas fechas la legión checoslovaca entró en Ekaterimburgo, y Trotski escribió en su diario:

Mi siguiente visita a Moscú tuvo lugar tras la caída de Ekaterimburgo. Hablando con Sverdlov le pregunté de pasada: "¿Y dónde está el zar?", "Todo ha terminado", respondió. "Le han pegado un tiro". "¿Y dónde está su familia?", "Y a su familia con él". "¿A todos?", pregunté aparentando algo de sorpresa, "A todos", respondió Yakov Sverdlov. "¿Cuál es el problema?". Estaba esperando a ver mi reacción. Yo no respondí nada. "¿Y quién tomó la decisión?", pregunté. "Lo decidimos aquí. Ilych [Lenin] consideraba que no debíamos dejar a los blancos un estandarte vivo alrededor del cual pudieran agruparse, especialmente en las circunstancias actuales.

Éste es uno de los principales testimonios que vinculan a Lenin con el asesinato de la familia imperial.

El 22 de julio el Komuch decretó que los terratenientes podían reclamar las tierras que habían sido sembradas antes de que se las confiscaran los bolcheviques. Esto les granjeó aún más la oposición del campesinado. La escasez de dinero llevó al gobierno a aumentar los impuestos y a emitir más papel moneda, lo que provocó la consecuente inflación. Los campesinos se negaban a vender su producción a cambio de una moneda sin valor, por lo que hubo que racionar el pan en las ciudades.

El 25 de julio El general Vladímir Kápel, leal al Komuch, tomó Simbirsk.

El ejército otomano se acercaba cada vez más a Bakú, y Stepán Shaumián, que presidía la comuna, intentó promulgar medidas extraordinarias de reclutamiento, pero el soviet las rechazó. En su lugar, el soviet era partidario de pedir ayuda a los británicos, a lo que Shaumián se oponía.

El 30 de julio los otomanos llegaron a las puertas de Bakú, pero los bolcheviques seguían sin estar dispuestos a solicitar ayuda británica, a pesar de que la ayuda prometida desde Moscú seguía sin llegar. Como el soviet, secundado por la población, seguía abogando por la petición de ayuda, Shaumián reaccionó siguiendo el "manual del perfecto dictador bolchevique": Emitió una proclama en la que acusaba al proletariado local de haberse dejado engañar por los socialrevolucionarios, mencheviques y armenios, y disolvió el soviet. Sin embargo, terminaron siendo arrestados y, ante las amenazas de Moscú, se les permitió salir de Bakú por mar rumbo a Astracán, junto con otros 600 refugiados armenios que huían de los turcos. Sin embargo, la tripulación del barco decidió cambiar su destino y dirigirse a Petrovsk, que estaba controlada por los blancos. Allí, en un control de pasaportes, uno de los bolcheviques, Anastas Mikoyan, fue separado del resto por tenencia de armas. Una vez reconocido como uno de los comisarios de la comuna de Bakú, en un interrogatorio se le ofreció el trato de salvar su vida a cambio de identificar a sus compañeros entre los refugiados armenios. Así lo hizo, los 26 comisarios fueron ejecutados y a Mikoyan se le permitió marchar, y se encargó de pintar lo sucedido ante sus camaradas bolcheviques de otra forma más decorosa para su persona.

El 31 de julio se formó en Bakú la Dictadura del Caspio Central, integrada por socialrevolucionarios rusos y nacionalistas armenios. Una Conferencia de Comités Fabriles aprobó mayoritariamente una moción por la que reconocía al nuevo gobierno y condenaba por traidores a los comisarios detenidos que habían huido finalmente. Así Bakú dejó de acatar órdenes de Moscú y declaró su lealtad a la Asamblea Constituyente Rusa. Inmediatamente se solició ayuda a los británicos para resistir a los otomanos.

La revolución bolchevique
Índice El fin de la Primera Guerra Mundial