HISTORIA











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LA CONSTITUCIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS

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En 1786 un jefe de una tribu turcomongola iranizada llamado Muhammad Kan, unificó varias tribus afines y estableció su capital en Teherán.

Mozart estrenó su ópera Las bodas de Fígaro, basada en la obra de Beaumarchais, que tuvo buena acogida. De este año es también su ópera El empresario, su sinfonía Praga (la número 38), así como el último de sus cuatro conciertos para trompa.

Haydn estaba poco menos que recluido en el palacio Esterhazy, pero la difusión de sus obras le había granjeado cierta popularidad en Europa. Entre el año anterior y el presente compuso por encargo una serie de seis sinfonías conocidas como parisiennes (números 82-87). El público francés dio sobrenombres a algunas de ellas. La nº 82 es conocida como "el oso", la nº 83 como "la pulga", etc.

Goethe inició un viaje por Italia que lo llevó a Venecia, Bolonia, Ferrara y, finalmente, a Roma, donde se establecería temporalmente.

El emperador José II privó de su autonomía al Milanesado al suprimir el Senado, si bien recibió el impulso de las reformas ilustradas.

Tomás de Iriarte fue procesado por la Santa Inquisición a causa de sus ideas ilustradas, pero finalmente fue absuelto.

En enero de 1787 Alexander Hamilton fue elegido miembro de la legislatura de Nueva York.

En las Provincias Unidas estalló una revuelta contra el príncipe Guillermo V de Orange-Nassau.

En febrero, la rebelión de Daniel Shays en Massachusetts estaba sofocada. El ejército de Lincoln aplastó sin dificultad a los granjeros. No hubo ningún baño de sangre. Los cabecillas de la rebelión abandonaron el Estado y el gobierno de Massachusetts tomó medidas para aliviar la situación de los granjeros.

El vizconde de Calonne, en su afán por paliar el insostenible déficit del Estado, planeó una serie de drásticas medidas destinadas a recaudar impuestos extraordinarios entre los más ricos. Consciente de que los parlamentarios se opondrían, decidió a pelar a una Asamblea de Notables, formada por 144 miembros escogidos por el rey, que se reunieron en Versalles el 22 de febrero. Calonne acusó a Necker de haber mentido en su Informe al rey seis años atrás, y aseguró que, en lugar de un superávit, el Estado tenía ya entonces un fuerte déficit. Obviamente, los "notables" se opusieron radicalmente a las propuestas de Calonne.

El príncipe Guillermo V de Orange-Nassau fue detenido en Guda cuando intentaba dar un golpe militar contra los rebeldes. No obstante, Guillermo V obtuvo el apoyo de Gran Bretaña y de su cuñado, el rey Federico Guilermo II de Prusia, con lo que logró recuperar el poder. Los rebeldes se vieron obligados a huir a Francia. La intervención británica y prusiana en las Provincias Unidas hizo recelar al emperador José II, cuyo control sobre los Países Bajos también estaba siendo cuestionado por algunos sectores de la población. Por ello trató de obtener una alianza con Francia, a cambio de la cual estuvo dispuesto a ceder Namur y Luxemburgo, pero el rey Luis XVI rechazó el pacto. José II también trató sin éxito de evitar que Catalina II de Rusia declarara una vez más la guerra al Imperio Otomano, guerra a la que se vio arrastrado por los compromisos que había sellado con Rusia. La zarina, que pretendía apoderarse de Georgia, confió al mariscal Potemkín la dirección de la guerra.

El gran duque Leopoldo de Toscana (hermano de José II) abolió la Santa Inquisición en el Gran Ducado, y prohibió la admisión de nuevos miembros en las órdenes monásticas.

Federico Guillermo II nombró compositor de cámara del rey a Luigi Boccherini, y le concedió una pensión, si bien Boccherini siguió residiendo en la corte española.

Ante el rechazo de los privilegiados a las medidas financieras del vizconde de Calonne, éste decidió publicar sus informes sobre el estado financiero de Francia, lo cual enojó al rey Luis XVI, que lo destituyó el 8 de abril y lo exilió a Lorena. Desde allí, decidió marchar a Gran Bretaña. Necker también fue exiliado por haber respondido públicamente a las acusaciones de Calonne. Por esas fechas, el Estado francés se hallaba ya prácticamente en bancarrota. Como nuevo controlador de finanzas fue nombrado el arzobispo Étienne-Charles Loménie de Brienne, que había rebatido la política fiscal de Calonne en la Asamblea de notables y que contaba con el apoyo de la reina María Antonieta.

Malesherbes logró que Luis XVI promulgara un Edicto de tolerancia en favor de protestantes y judíos.

El conde de Floridablanca logró que el rey Carlos III aprobara la formación de una junta de Estado (una especie de consejo de ministros) de la que obtuvo la presidencia, lo que le hizo ganar importantes enemigos. Ese año regresó a Madrid el conde de Aranda, que había solicitado ser relevado de su cargo de embajador en Francia, y se convirtió en el principal enemigo de Floridablanca, al que aborrecía.

Un concilio reunido en Florencia aprobó parte de las resoluciones aprobadas por el sínodo de Pistoia el año anterior.

El interior de la isla de Madagascar se unificó políticamente bajo el rey Adrianampoinimerina.

Tras la muerte del rey Federico II de Prusia, la situación de Lagrange en la Academis de Berlín había empeorado, así que el 18 de mayo regresó a Francia, para ingresar en la Academia de Ciencias de París.

El 25 de mayo inició sus sesiones en Filadelfia la que se llamaría Convención Constitucional, convocada por Madison y Hamilton en la Conferencia de Annapolis, con el propósito de diseñar una federación fuerte entre los Estados de la Unión que trascendiera los pobres Artículos de la Confederación hasta entonces en vigor. Estaban presentes delegados de once de los trece Estados, aunque los de New Hampshire llegaron poco después. Únicamente Rhode Island decidió mantenerse al margen. En total, el número de representantes fue de cincuenta y cinco, formados fundamentalmente por hombres ricos, abogados, comerciantes, propietarios de plantaciones, etc., en general de ideas conservadoras. George Washington fue elegido presidente, y sabiamente decidió no participar en las discusiones, sino que actuó como moderador. El delegado más viejo era Benjamin Franklin, que tenía ya ochenta y un años. James Madison escribió un diario en el que consignó las deliberaciones, que es la principal fuente documental sobre la Convención.

Entre los primeros acuerdos que se tomaron figuró el de redactar una nueva constitución para los Estados Unidos y que no tendría como base los Artículos de la Confederación. A partir de ahí, se abrió un acalorado debate entre los partidarios de un gobierno federal más fuerte y los partidarios de uno más débil. También se acordó que las deliberaciones serían secretas (de ahí la importancia del diario de Madison) así como que todo lo que se aprobara en la Convención tendría que ser ratificado por asambleas estatales elegidas por votación popular, y no por las legislaturas estatales, que presumiblemente serían reacias a transferir competencias a un gobierno federal.

El 29 de mayo, Edmund Randolph, el gobernador de Virginia, presentó un plan de reorganización del gobierno conocido como Plan de Virginia, según el cual se formaría un Congreso de dos cámaras, una Cámara Baja en la que cada Estado tendría un número de diputados proporcional a su población, elegidos por votación popular, y una Cámara Alta cuyos miembros serían elegidos por los de la Cámara Baja entre una serie de candidatos propuestos por las legislaturas estatales. El ejecutivo sería elegido por las dos cámaras conjuntamente.

Según el Plan de Virginia, los Estados grandes tendrían mucha más influencia en el gobierno federal que los Estados pequeños, puesto que tendrían más peso en la Cámara Baja y ésta elegía a su vez a la Cámara Alta. Los Estados Pequeños no estaban dispuestos a aceptar esto sin más, y el 15 de junio William Paterson, de Nueva Jersey, presentó el que sería conocido como Plan de Nueva Jersey, que, esencialmente, proponía que cada Estado tuviera un único voto en la legislatura federal.

En los Estados Unidos se había fundado una Compañía de Ohio que pretendía comprar al gobierno central grandes extensiones de terreno en dicho territorio para después parcelarlo y venderlo a colonos. El gobierno vio en ello una buena forma de obtener dinero, pero la Compañía quería ciertas garantías, es decir, un marco legal que reconociera sus derechos y los de los futuros colonos. Por ello, el 13 de julio el Congreso aprobó la Ordenanza del Noroeste, redactada fundamentalmente por Nathan Deane y Rufus King, según la cual, el Territorio del Noroeste (al noroeste de los Estados Unidos de la época, es decir, al noroeste de los Apalaches, al sur de los Grandes Lagos) sería gobernado por funcionarios designados por el Congreso, y que, cuando hubiera suficientes colonos, se formaría una legislatura con dos cámaras. Finalmente, cuando el grado de colonización lo permitiera, el Territorio se dividiría en nuevos estados, un mínimo de tres y un máximo de cinco.

Lo más destacado fue que la Ordenanza del Noroeste establecía que los futuros Estados serían miembros de la Confederación con los mismos derechos que los Estados fundadores. También es de destacar que la Ordenanza prohibía la esclavitud en el Territorio del Noroeste. A la sazón, dos Estados habían prohibido la esclavitud en su territorio: Massachusetts y New Hampshire, pero era la primera vez que el Congreso de los Estados Unidos se pronunciaba sobre la esclavitud. No obstante, hay que señalar también que la Ordenanza del Noroeste se aprobó únicamente con la presencia en el Congreso de dieciocho de sus miembros, signo de la decadencia de la débil unión política entre los Estados.

Mientras tanto, la Convención Constitucional que supuestamente tenía que remediar esta situación, estaba dividida entre los Estados grandes, que apoyaban el Plan de Virginia, y los Estados pequeños, que apoyaban el Plan de Nueva Jersey. La solución fue el Compromiso de Connnecticut, propuesto por Roger Sherman, según el cual los diputados de la Cámara Baja serían elegidos por votación popular en número proporcional a la población de cada Estado (como proponía el Plan de Virginia) y los miembros de la Cámara Alta serían elegidos por las legislaturas estatales y cada Estado tendría en ella un único voto (como pretendía el Plan de Nueva Jersey). Como las leyes deberían ser aprobadas por ambas cámaras, esto suponía un equilibro entre los Estados grandes y los pequeños que finalmente fue aprobado el 16 de julio. El compromiso de Connecticut también zanjaba otra polémica abierta entre los Estados esclavistas, en los que la esclavitud era una práctica extendida, y los Estados libres, en los que la esclavitud estaba prohibida o era minoritaria. Los primeros pretendían que los esclavos fueran contados como parte de la población a la hora de fijar el número de representantes que tendría cada Estado en la Cámara Baja, pero luego se oponían a contarlos a la hora de establecer los impuestos con los que cada Estado debería contribuir a la financiación del gobierno federal. Los Estados libres defendían justo lo contrario. El Compromiso de Connecticut estableció que cada esclavo contaría como tres quintos de persona tanto a efectos electorales como fiscales.

En agosto, La Pérouse llegó a la isla de Sajalín, y descubrió el estrecho que hoy lleva su nombre, entre ésta y la isla de Yeso, la más septentrional del archipiélago japonés. En septiembre llegó a Kamchatka, desde donde envió a Francia sus planos y diarios de navegación por medio de Jean-Baptiste de Lesseps. Luego pasó a las islas Samoa y las Tonga.

El arzobispo de Brienne había preparado una serie de medidas económicas de carácter liberal, y el rey Luis XVI convocó el Parlamento de París para el 6 de agosto con el fin de que las ratificara. Sin embargo, los parlamentarios optaron por anular las leyes que proponía Brienne. Éste aconsejó al rey que exiliara a la oposición a Troyes, y así lo hizo el 18 de agosto, y durante el tiempo justo para que el Parlamento así mutilado aprobara las leyes.

Una vez consensuados los puntos principales, la Convención Constitucional fue puliendo los detalles de lo que sería la Constitución de los Estados Unidos. La Cámara Baja recibió finalmente el nombre Cámara de Representantes, cuyos diputados tendrían un mandato de dos años, mientras que la Cámara Alta recibió el nombre de Senado, y los senadores tendrían un mandato de seis años, aunque cada dos años se reelegiría a la tercera parte de los senadores. Ambas cámaras formarían el Congreso de los Estados Unidos. Al frente del gobierno habría un presidente elegido cada cuatro años. También se creó un tribunal supremo con miembros vitalicios. El sistema de elección del presidente también exigió un compromiso. Había quienes querían que fuera elegido por votación popular, y quienes querían que fuera elegido por el Congreso. La solución final fue que votaría el pueblo, pero para elegir unos electores que, a su vez, elegirían al presidente. El 17 de septiembre la Convención Constitucional aprobó el texto definitivo de la Constitución de los Estados Unidos. De entre los delegados presentes ese día, treinta y nueve la firmaron y sólo tres se negaron a hacerlo.

No obstante, la propia Constitución establecía que no tendría validez mientras no fuera aprobada por convenciones elegidas para tal fin al menos por nueve Estados. Rápidamente la población estadounidense se dividió entre federalistas, partidarios de la Constitución, y antifederalistas, o detractores. La principal defensa de la Constitución se presentó a través de setenta y siete artículos publicados por un periódico de Nueva York firmados con el pseudónimo de Publius. Sus autores fueron James Madison, Alexander Hamilton y John Jay. El primer artículo apareció el 27 de octubre, y los restantes irían apareciendo durante los siete meses siguientes.

El príncipe-arzobispo de Colonia organizó una pequeña estancia en Viena para su protegido, Ludwig van Beethoven. Al parecer, la idea había surgido de su chambelán, el conde Waldstein, que había conocido a Mozart y quiso que éste conociera al joven Beethoven. Sin embargo, Mozart no estaba por esa época de buen humor (su padre había fallecido unos meses antes) y apenas le prestó atención. Cuando regresó a su casa en Bonn, se encontró con su madre agonizando. Tras su muerte, su padre se dio a la bebida. Antes de que acabara el año murió también su hermana Margarita, de dos años. Por su parte, Mozart marchó a Praga, donde a principios de año se había representado con gran éxito Las bodas de Fígaro y el 29 de octubre se estrenó su ópera Don Giovanni. También son de ese año sus dos quintetos para cuerda y su Pequeña serenata nocturna.

En Viena murió el compositor Christoph Willibard von Gluck.

David presentó otra de sus obras maestras: La muerte de Sócrates. Ese año fue rechazada su candidatura a director de la Academia francesa en Roma, teóricamente a causa de su corta edad.

A sus ochenta años, el escritor Carlo Goldoni terminó sus Memorias en París.

Goethe escribió una nueva versión en verso de su Ifigenia.

Schiller publicó su Don Carlos, un drama en verso, en cinco actos, cuyo protagonista es una versión idealizada de Carlos, el hijo deficiente mental del rey Felipe II de España, presentado como un héroe enamorado de su madrastra y antigua prometida, y que lucha por la libertad de los Países Bajos.

El marqués de Sade escribió en la Bastilla Justine o los infortunios de la virtud, en la que una joven trata de obrar siempre de la forma más virtuosa y con ello sólo consigue ser víctima de toda clase de abusos.

Lavoisier, en colaboración con otros colegas, elaboró una nomenclatura química nacional basada en el concepto de elemento químico.

William Herschel descubrió dos satélites del planeta Urano, que recibieron los nombres de Titania y Oberón.

En los últimos años, James Watt había introducido numerosos perfeccionamientos en su máquina de vapor, que se habían traducido en otras tantas patentes.

Tras complejas negociaciones, Pigneau de Behaine logró que el 21 de noviembre el rey Luis XVI firmara un tratado cooperación entre Francia y Cochinchina, que era el nombre que daban los franceses al sur de Vietnam, el territorio que reclamaba Nguyen Anh. Francia prometía cuatro fragatas y 1650 soldados a cambio de ciertas concesiones comerciales y de la exclusión de otros países.

El primer Estado en ratificar la Constitución de los Estados Unidos fue el menor de todos, Delaware, que lo hizo el 7 de diciembre.

El 11 de diciembre La Pérouse pasaba junto a una parte de la costa del sur de Australia que Cook había bautizado como Botany Bay, a causa de la riqueza de su flora. Allí se cruzó con una flota británica que transportaba a 756 convictos bajo la autoridad del capitán Arthur Phillip. Para resolver los problemas debidos al exceso de reclusos en las cárceles británicas, el gobierno había decidido convertir a Australia en una colonia penitenciaria.

El 12 de diciembre Pennsylvania ratificó la Constitución de los Estados Unidos, seguida de Nueva Jersey el 27 de diciembre, Georgia el 2 de enero de 1788, y Connecticut el 9 de enero. Ese mismo día se constituyó en Massachusetts la convención que debía votar si se ratificaba o no la Constitución, pero para esas fechas los antifederalistas ya se habían organizado y habían obtenido muchos votos. Los cinco Estados anteriores habían aprobado la Constitución por unanimidad o por un amplio margen, mientras que en Massachusetts los miembros de la convención estaban muy divididos.

Mientras tanto, La Pérouse mandaba desde Botany Bay su último informe al Ministerio de Marina. Desde entonces no se volvió a saber de él y su final se convirtió en un enigma. Mucho después se supo que sus dos naves habían naufragado en la isla de Vanikoro y que toda la tripulación había muerto a manos de los indígenas.

Considerando que Botany Bay era un lugar insalubre, el capitán Arthur Phillip había llevado a sus convictos un poco más al norte, hasta Port Jackson, que fue el primer asentamiento de la colonia británica que recibió el nombre de Nueva Gales del Sur, con Phillip como primer gobernador. Poco después fundó la ciudad de Sidney, que recibió su nombre en honor de ministro del interior Thomas Townshend, lord Sidney, que había planeado la expedición. Mientras tanto el Parlamento abrió un proceso a Warren Hastings, para supervisar su actividad como gobernador de la India.

El mayor miedo de los antifederalistas estadounidenses era que el gobierno federal descrito por la Constitución pudiera convertirse en una dictadura similar a la que Gran Bretaña había ejercido en su día sobre las colonias americanas. Por ello, el 6 de febrero la Constitución fue aprobada en Massachusetts por el estrecho margen de 187 contra 168 votos, y ello con la condición de que se le añadiera una lista de derechos que el gobierno federal no podría violar.

El 19 de febrero, Jaques Pierre Brissot, el secretario del duque Luis Felipe José de Orleans, fundó la Sociedad de los amigos de los negros, con la finalidad de luchar para poner fin a la trata de negros. Poco después emprendió un viaje por los Estados Unidos para estudiar la esclavitud en dicho país.

En marzo, Goethe abandonó Roma para regresar a Weimar. En Roma había terminado su drama Egmont, en el que describe la opresión española sobre los Países Bajos antes de su independencia. Schiller escribió el poema filosófico Los dioses de Grecia.

El 17 de marzo, una nueva ordenanza reforzó el edicto de Ségur, por el que sólo los nobles podían acceder a los puestos de oficial del ejército en Francia.

Maryland aprobó la Constitución el 28 de abril, también con un margen holgado de 63 votos contra 11, pero, al igual de Massachusetts, añadió la condición de que se complementara con una lista de derechos de los Estados.

El 23 de mayo Carolina del Sur ratificó la Constitución. Con él eran ya ocho estados los que la habían aceptado y, técnicamente, sólo faltaba uno más para que entrara en vigor. Todas las miradas se dirigían hacia Virginia, pues no cabía duda de que si era aprobada en Virginia los demás Estados no tardarían en hacer lo mismo. Sin embargo, en Virginia se libraba una de las batallas más arduas entre federalistas y antifederalistas. Entre los primeros destacaban James Madison y el gobernador Randolph. Éste se había negado a firmarla en la Convención constitucional por despecho al rechazo que habría sufrido su propuesta original, pero después había reflexionado y comprendió que la versión definitiva también era aceptable. Entre los detractores estaba George Mason, que también echaba en falta una ley de derechos y una condena de la esclavitud. Patrick Henry y Richard Henry Lee también se oponían, como muchos de los que habían luchado contra la tiranía británica.

El parlamento del Delfinado tenía que aprobar la aplicación en su territorio de las medidas económicas de Brienne, pero, para evitar que sucediera lo mismo que en París, el rey ordenó desterrar previamente a la oposición. Sin embargo, el 7 de junio hubo una revuelta popular en Grenoble para impedir que esta medida se llevara a cabo. Dos regimientos reales fueron apedreados.

Mientras Virginia discutía, New Hampshire aprobó la Constitución el 21 de junio, con lo que en principio entraba ya en vigor, pero estaba claro que, sin el apoyo de Virginia, todo intento de unión federal iba a ser un fracaso, por lo que los Estados Unidos seguían expectantes. James Madison respondía con sosiego a todas las objeciones que se le presentaban, con el inestimable apoyo de John Marshall, que había luchado junto a Washington en Valley Forge. Los antifederalistas hicieron un último intento de condicionar la aprobación de la Constitución a la inclusión de una ley de derechos, pero finalmente Washington usó todo su prestigio para apoyar la Constitución y el 25 de junio fue aprobada por 89 votos contra 79.

En julio, el rey Federico Guillermo II de Prusia promulgó un edicto de religión que restringía la libertad de pensamiento. También aumentó la censura.

Con gran dificultad, Hamilton y Jay lograron que Nueva York ratificara la Constitución el 26 de julio. Ya sólo quedaban Carolina del Norte y Rhode Island, que se había mantenido tercamente al margen de todo el proceso constitucional.

El rey Gustavo III de Suecia, tratando de poner fin a la intervención de Rusia en la política de su país, provocó un incidente fronterizo y lo tomó como pretexto para invadir Rusia. Su objetivo era tomar San Petersburgo, pero fue derrotado en la batalla de Hogland, y la armada rusa se mostró imbatible. Además varios oficiales suecos en Finlandia se amotinaron y buscaron el apoyo ruso.

El 16 de agosto, el Estado Francés se declaró oficialmente en bancarrota, el 25 de agosto el arzobispo de Brienne se vio obligado a dimitir de su cargo de controlador general de finanzas y el rey Luis XVI recurrió nuevamente a Jacques Necker, que fue nombrado ministro de Estado y logró restablecer la confianza y devolver la calma a París, agitada por movimientos populares. Brienne había persuadido al rey para que convocara los Estados Generales, una institución medieval que había sido abolida por Luis XIII hacía más de siglo y medio. Se trataba de una asamblea en la que representantes de la nobleza, el clero y el pueblo (o Tercer Estado) se reunían y deliberaban por separado, de modo que cada brazo o Estado contaba con un único voto en las cuestiones que se deliberaban. Necker aceptó la convocatoria como un escenario adecuado para discutir y aprobar nuevos impuestos.

En septiembre, Dinamarca, presionada por un acuerdo con Rusia, invadió Suecia. Por otra parte, el rey Gustavo III pudo someter a los insurrectos finlandeses.

Nguyen Anh había entrado secretamente en Vietnam desde Siam con un pequeño ejército y el 7 de septiembre tomó Saigón.

El 13 de septiembre, el Congreso de los Estados Unidos, aún constituido según los viejos Artículos de la Confederación, convocó elecciones para elegir un nuevo Congreso bicameral según los términos de la nueva Constitución y el 21 de octubre se disolvió, con lo que los Estados Unidos permanecieron unos meses sin gobierno central.

Ese año murieron:

El rey Jorge III de Gran Bretaña sufrió un ataque de locura que le duró más de un año. Edmund Burke y Charles James Fox trataron de conseguir para el príncipe de Gales una regencia ilimitada, pero no tuvieron éxito.

Tras habar pasado unos años en Berlín en una misión secreta, el hijo del marqués de Mirabeau escribió su ensayo Sobre la monarquía prusiana bajo Federico el Grande.

Bajo el reinado de Estanislao II, Polonia se había recuperado notablemente del estado de anarquía en que se encontraba a su llegada al trono. En veinte años, la población había pasado de 7.5 a 9 millones de habitantes, se había adoptado una política económica fisiocrática, se habían creado manufacturas, la burguesía florecía, se habían difundido las ideas de la ilustración y se había formado un partido patriótico que impulsó la convocatoria de una Gran dieta con el fin de introducir reformas en los impuestos y en el ejército.

En la última década Nepal había estado expandiendo sus fronteras a costa de la India, y ahora invadía el Tíbet.

En la región brasileña de Minas Gerais hacía varias décadas que había decaído la producción de oro, por lo que el gobierno portugués estableció un nuevo impuesto en oro para recuperar el nivel de recaudación. La población estaba sumida en la pobreza, así que un militar llamado Joaquín José Silva Xavier, más conocido como Tiradentes (sacamuelas) por su antigua profesión de dentista, encabezó una rebelión. Ya anteriormente había preconizado la independencia de Brasil, inspirado por la independencia de los Estados Unidos, pero sólo ahora logró el apoyo de propietarios endeudados, oficiales arruinados e incluso sacerdotes. Sin embargo, pronto fue traicionado por algunos camaradas que lograron así ver perdonadas sus deudas con la Hacienda real.

España seguía preocupada por hacerse con el dominio de toda la costa occidental de Norteamérica o, por lo menos, por la parte no ocupada ya por los rusos de Alaska. El año anterior había tomado posesión como virrey de Nueva España Manuel Antonio Flores, que ahora enviaba una nueva expedición a Alaska bajo el mando de Esteban José Martínez Fernández y Martínez de la Sierra, quien se enteró de que los rusos planeaban establecer un fuerte en la bahía de Nutka, un lugar especialmente adecuado de la costa por estar protegido por la isla de Nutka. Allí acudían con frecuencia comerciantes ingleses que compraban pieles a los indios y las transportaban a China. Al ser informado, Flores encargó a Martínez que ocupara la bahía de Nutka en nombre de España.

Mozart había regresado a Viena, donde pasaba apuros económicos debido a la incomprensión del público vienés. Paradójicamente, ese año compuso sus sinfonías más elaboradas, la número 39, la número 40 y la número 41, a la cual el editor puso el sobrenombre de Júpiter por su carácter grandioso. Quien triunfaba en Viena era el italiano Antonio Salieri, que ese año estrenaba su ópera Axur re d'Ormus, basada en una reelaboración en italiano de un libreto francés de Beaumarchais.

Lagrange publicó su Mécanique analytique, escrita durante su estancia en Berlín. En ella convierte a la mecánica (es decir, el estudio del movimiento) en una rama del análisis matemático.

Immanuel Kant publicó su Crítica de la razón práctica, su versión definitiva (no muy afortunada) de su proyecto de fundamentar racionalmente la Ética.

Atacado por numerosos enemigos, el conde de Floridablanca presentó la dimisión de sus muchos cargos ante el rey Carlos IV en un Memorial, pero no fue aceptada, y además fue nombrado superintendente de Correos y Postas, de Academias y de Policía.

Jovellanos publicó su Elogio de Carlos III, en el que propugna nuevas reformas económicas de corte liberal.

Un chico de trece años llamado André Marie Ampère envió un trabajo a la Academia de Ciencias de Paris sobre la construcción de un segmento de longitud igual a una circunferencia dada. En sus argumentos usaba cantidades infinitesimales y su trabajo no se consideró digno de publicación. Por el contrario, se le recomendó estudiar mejor el cálculo diferencial. Ampère se procuró entonces el artículo de D'Alembert sobre cálculo diferencial de la Enciclopedia y, después de tomar clases con un monje de Lyon, se dispuso a estudiar la Mécanique analytique de Lagrange.

En Francia, el proceso de convocatoria de los Estados Generales se estaba complicando. Desde que la crisis económica superaba las capacidades de los ministros que supuestamente debían afrontarla, los sectores privilegiados (la nobleza y el clero) habían defendido sus privilegios con uñas y dientes para evitar que el Estado resolviera a sus expensas sus problemas financieros. Cuando se convocaron los Estados Generales, los privilegiados creyeron que habían ganado la batalla, pues con sus dos votos frente a uno del Tercer Estado, no podría aprobarse ninguna medida que los perjudicara. Sin embargo, pronto surgieron voces que reclamaban que el Tercer Estado tuviera el doble de representantes que la Nobleza y el Clero en los Estados Generales, así como que cada representante tuviera un voto, de modo que el poder del Tercer Estado se duplicaría de hecho y quedaría en igualdad de condiciones ante la Nobleza y el Clero en conjunto. Fue La Fayette quien hizo la propuesta en la Asamblea de Notables, Necker la apoyó y el rey la aprobó el 27 de diciembre. También se estableció que los tres brazos deliberarían en común y no en cámaras separadas. Por otra parte, el proceso de elección de representantes no estaba claro del todo y era algo muy delicado, pues el Tercer Estado incluía tanto a las clases humildes, que pretendían despojar a los privilegiados de sus privilegios, como a la alta burguesía, que pretendía para sí privilegios semejantes a los que tenían la Nobleza y el Clero.

En enero de 1789 se publicó un folleto anónimo, atribuido al abate Emmanuel-Joseph Sieyès, titulado ¿Qué es el Tercer Estado? del que se vendieron treinta mil ejemplares en un mes. En él se leían pasajes como éste:

El plan de este escrito es bastante simple. Nos tenemos que hacer tres preguntas:
  1. ¿Qué es el Tercer Estado? Todo.
  2. ¿Qué ha representado hasta el momento en el orden político? Nada.
  3. ¿Que es lo que pretende? Convertirse en algo. [...]
¿Quién osaría decir que el Tercer Estado no lleva en sí todo lo necesario para formar una nación completa? Es el hombre fuerte y robusto que tiene todavía un brazo encadenado. Si se le quitara el orden privilegiado, la nación no sería algo menos, sino algo más. Así pues, ¿qué es el Tercer Estado? Lo es todo, pero un todo atado y oprimido. ¿Qué sería sin el orden privilegiado? Todo, pero un todo rico y floreciente. Nada puede ir bien sin él y todo iría infinitamente mejor sin los otros.

No fue un hecho aislado. Ese año aparecieron en Francia 140 nuevos periódicos, muchos de los cuales reclamaban con virulencia cambios políticos radicales.

En París murió el barón de Holbach.

Jafar Kan, el sha de Persia, murió envenenado, y fue sucedido por su hijo Sayed Murad Kan, el cual fue destronado unos meses después por su hermano Lotf Alí Kan.

El emperador José II, deseoso de evitar que las bulas pontificias entraran en su imperio a través de los católicos Países Bajos, expulsó al nuncio y trató de introducir reformas radicales en el gobierno de la región, y la reacción fue una rebelión en Brabante, encabezada por Hendrik Van der Noort, quien cruzó la frontera hasta la parte alemana de Brabante y reclutó un pequeño ejército en Breda.

El 24 de enero, el rey Luis XVI convocó finalmente los Estados Generales. Durante dos meses, en las 40.000 parroquias del reino, los curas invitaban a sus fieles a escoger sus representantes y a escribir en unos cuadernos las quejas que quisieran transmitir al rey. Mientras tanto, en la ciudad de Rennes se producían enfrentamientos en plena calle entre la Nobleza y el Tercer Estado.

El 4 de febrero se reunieron los 69 electores que habían sido elegidos para elegir a su vez al presidente y al vicepresidente de los Estados Unidos, de acuerdo con la nueva Constitución. Representaban a diez de los Estados, pues Carolina del Norte y Rhode Island todavía no la habían aprobado y Nueva York no se molestó en escoger representantes. Cada elector debía votar por dos nombres, de modo que el más votado se convertiría en presidente y el siguiente en vicepresidente. El resultado fue que George Washington recibió 69 votos, por lo que se convirtió por unanimidad en el primer presidente de los Estados Unidos, y el vicepresidente fue John Adams con un total de 34 votos. Mientras tanto, se habían celebrado también las elecciones para las dos cámaras del Congreso, que teóricamente debía constituirse en Nueva York el 4 de marzo, la fecha en la que también entraba en vigor el mandato presidencial, pero las comunicaciones por un país tan grande no eran fáciles y, por primera y última vez en la historia, el Congreso y la Presidencia de los Estados Unidos no iniciaron su mandato en el plazo legal.

En Brasil, los cabecillas de la rebelión de Tiradentes fueron capturados y encarcelados. Tiradentes trató de esconderse en casa de un amigo, pero una delación permitió capturarlo también.

En Reims, una multitud de indigentes atacó un cargamento de trigo.

Sólo el 6 de abril habían llegado ya suficientes congresistas a Nueva York para que el Congreso (el llamado Primer Congreso de los Estados Unidos) pudiera empezar a funcionar. Adams llegó unos días después, y juró su cargo el 21 de abril.

Ese mismo día el rey Víctor Amadeo III de Cerdeña casó a su hijo Víctor Manuel con María Teresa de Austria-Este, hija del duque Fernando I de Módena, hermano del emperador José II.

En Besançon se saquearon las reservas de trigo de las mansiones de los parlamentarios. En París, el patrón de una fábrica de papeles pintados llamado Réveillon afirmó que un obrero podía vivir con 15 sueldos al día, y causó la indignación de sus trabajadores. El 27 de abril centenares de personas se manifestaron enarbolando la efigie de Réveillon entre consignas como "¡Muerte a los ricos!". Al día siguiente hubo de intervenir la guardia. Se calcula que hubo más de trescientos muertos.

Dos años atrás, un antiguo camarada de Cook llamado William Bligh había zarpado de Gran Bretaña al mando del Bounty con el encargo de obtener en Tahiti la mayor cantidad posible de los llamados árboles de pan, unas plantas muy prolíficas, pues cada una produce entre 50 y 150 frutas al año. Por ello, los británicos querían usarlos como alimento barato para los esclavos de las islas del Caribe. El viaje había sido muy penoso, pues, tras un mes sin conseguir doblar el Cabo de Hornos, Bligh decidió dar media vuelta y doblar el cabo de Buena Esperanza. Una vez en Tahití, tuvieron que esperar cinco meses a que los árboles fueran lo suficientemente maduros como para soportar el viaje. Dos semanas después de zarpar rumbo al Caribe, la crudeza con que Bligh trataba a la tripulación (que, en realidad, no hacía sino aplicar estrictamente el cruel reglamento de la marina británica) provocó un motín encabezado por el teniente Fletcher Christian. El 28 de abril los amotinados abandonaron a Bligh y a dieciocho hombres leales en un bote en el que apenas cabían, con unos pocos víveres, pero sin mapa ni brújula. Los amotinados regresaron a Tahití.

Finalmente, el 30 de abril, George Washington juró su cargo como presidente de los Estados Unidos de América.

En mayo, Esteban José Martínez llegó a la bahía de Nutka al mando del barco de guerra Princesa, acompañado del San Carlos, capitaneado por Gonzalo López de Haro. Allí se encontró con tres barcos. Dos de ellos eran norteamericanos y estaban pasando allí el invierno, el Columbia, capitaneado por Robert Gray, y el Lady Washington, capitaneado por John Kendrig. Eran dos comerciantes que se habían asociado para vender en China productos de Boston. El tercero, el Iphigenia, era británico y estaba capitaneado por William Douglas, dedicado al comercio de pieles con China con licencia portuguesa, para eludir a la Compañía Británica de las Indias Orientales. Había llegado en compañía del Felice Adventurero, capitaneado por su socio, John Meares, que a la sazón estaba en China. Martínez arrestó a Douglas y lo liberó al cabo de unos días ordenándole no regresar.

Los Estados Generales de Francia se reunieron finalmente en Versalles el 5 de mayo. El Tercer Estado contaba con 600 representantes, tantos como la Nobleza y el Clero en su conjunto. Llevaron consigo los "cahiers", en los que estaban consignadas las quejas y las peticiones de los ciudadanos. Esencialmente, los campesinos demandaban impuestos iguales para todos, alivio de la presión fiscal, la supresión de las cargas y derechos feudales y la reglamentación del comercio; por su parte, los burgueses pedían garantías de liertades civiles y políticas, la reforma del Estado y de la administración, la posibilidad de acceso de todos los franceses a todos los cargos y la libertad de comercio. No obstante, nadie prestó atenció a los cahiers. La Nobleza y el Clero insistieron en deliberar separadamente, así como que cada Estado tuviera un único voto, pero no era eso lo que se había establecido y el Tercer Estado se negó a aceptarlo. Se esperó que el rey de pronunciara, pero Luis XVI, en un torpe discurso, denunció las "innovaciones exageradas" y no se decantó sobre la cuestión de las votaciones. La discusión se prolongó durante un mes, y todo se precipitó el 10 de junio cuando el abate Sieyès invitó a los miembros del Tercer Estado a pasar a la acción.

Por esas fechas apareció un nuevo planfleto similar al del abate Sieyès, titulado Offrande à la patrie, escrito por un médico llamado Jean-Paul Marat.

Mozart realizó un viaje a Dresde, Leipzig y Berlín, donde fue recibido por el rey Federico Guillermo II de Prusia, para el cual compuso un cuarteto de cuerda.

El 14 de junio, el capitán Bligh había realizado la hazaña de conducir su bote con sus hombres hasta la isla de Timor, sin haber sufrido más que una baja en un encuentro con nativos en la isla de Tonga. Allí recibió ayuda de los neerlandeses que lo llevaron hasta Batavia (donde parte de sus hombres murió de peste) y desde allí regresó a Gran Bretaña. Mientras tanto, Fletcher Christian había tratado de establecerse en la isla de Tubuai, pero sus habitantes eran caníbales, y no tardaron en regresar a Tahití, donde el 16 de junio Christian se casó con la hija de un jefe local.

El 17 de junio, los representantes del Tercer Estado en los Estados Generales Franceses declararon que "puesto que representaban como mínimo al 96% de la nación", ellos solos constituían la Asamblea Nacional, con capacidad para tomar decisiones sin tener en consideración ni a la Nobleza ni al Clero. Ese mismo día se proclamaron soberanos en materia tributaria, despojando así al monarca de una de sus atribuciones. El 19 de junio, la mayoría de los representantes del Clero decidió incorporarse a la Asamblea Nacional. Algunos nobles progresistas se unieron también, pero la mayoría de los representantes de la Nobleza se negó a hacer causa común con el Tercer Estado. El rey vacilaba. El 20 de junio ordenó que se cerrara la sala de los Menus-plaisirs, donde hasta entonces se habían celebrado las reuniones, pero los diputados decidieron buscar un lugar alternativo, y pudieron acceder a la sala del Juego de la pelota (llamada así porque se usaba para eso), y allí se marcaron el objetivo de dotar a Francia de una Constitución que definiera el sistema de gobierno y reconociera los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos como recientemente habían hecho los estadounidenses. Así, juraron "no separarse nunca y reunirse dondequiera que las circunstancias lo exigieran hasta que se estableciese la Constitución".

Honoré Gabriel Riqueti, el hijo del marqués de Mirabeau, no había logrado ser elegido diputado de la Nobleza, a causa de su escandalosa reputación, pero finalmente había podido acudir a los Estados Generales como representante del Tercer Estado. En la sesión inaugural fue abucheado por los representantes de la Nobleza, pero su oratoria le valió el liderazgo entre los diputados del Tercer Estado. El 23 de junio, cuando llegó un representante de Luis XVI exigiendo la disolución de la reunión, Mirabeau le respondió: "Decidle al rey que estamos aquí reunidos por la voluntad del pueblo y sólo saldremos por la fuerza de las bayonetas". El número de nobles que se incorporaban a la Asamblea Nacional crecía de día en día.

El 24 de junio, en la bahía de Nutka, Esteban José Martínez protagonizó un complejo ceremonial ante los británicos y estadounidenses presentes en el lugar por el que tomaba posesión en nombre de España de toda la costa occidental de Norteamérica. A principios de mes había llegado un nuevo barco británico, el North West América, que había sido construido allí mismo el año anterior con mano de obra británica y china. Su capitán era Robert Funter, otro socio de Douglas al que Martínez le requisó el barco y lo rebautizó como Santa Gertrudis la Magna. Los barcos norteamericanos no fueron molestados, pues no comerciaban con los indios de la zona ni tenían intención de asentarse allí, sino que sólo estaban de paso.

El 27 de junio Luis XVI capituló y reconoció la legitimidad de la Asamblea Nacional.

El 2 de julio llegaron dos nuevos barcos británicos a la bahía de Nutka: primero llegó el Princess Royal, capitaneado por Thomas Hudson, al que Esteban José Martínez envió de nuevo hacia China con la prohibición de regresar, y después llegó el Argonaut, capitaneado por James Colnet, que fue arrestado y su barco requisado. El Argonauta traía mano de obra china destinada a construir nuevos barcos, pero Martínez los obligó a construir un fuerte en la zona que recibió el nombre de San Miguel.

El Papa Pío VI condenó la Puntuación de Ems, que quedó en letra muerta.

Dinamarca, ante la amenaza de un conflicto con Gran Bretaña y Prusia, se retiró de la guerra contra Suecia.

En Vietnam, los hermanos Tay Son derrotaron a los chinos completando la unificación del país. El mayor de ellos se proclamó rey con el nombre de Quang Trung.

En la India, Tipu Sahib, atacó al rajá de Travancore, que contaba con el apoyo británico.

El conde Cagliostro fue detenido en Roma, y la Santa Inquisición lo condenó a muerte acusado de iluminado y masón. No obstante, se le conmutó la pena por la de cadena perpetua. Vivió en prisión algunos años más, aunque no se sabe exactamente cuándo murió. Se cree que no murió de muerte natural.

Lavoisier publicó un Tratado elemental de química que tuvo gran éxito. Entre los primeros seguidores de las teorías de Lavoisier se encontraba el químico alemán Martin Heinrich Klaproth. Ese año estaba analizando en su laboratorio de Berlín unas muestras de un mineral llamado circón (del árabe zargun "dorado"), y descubrió en él un nuevo elemento químico al que llamó zirconio, aunque no fue capaz de aislarlo. También creyó haber aislado un nuevo elemento a partir de la pechblenda ("alquitrán brillante" en alemán) al que llamó uranio, por el planeta Urano que Herschel había descubierto ocho años atrás. En realidad Klaproth había aislado un óxido de uranio.

Herschel completó su catálogo de objetos estelares con mil nuevos objetos, con lo que sumaban ya un total de dos mil.

Goya, tras haber retratado al rey Carlos IV, fue nombrado Pintor de Cámara del Rey.

Schiller compuso el poema filosófico Los artistas.

Goethe terminó el drama Torquato Tasso.

El tratado de Versalles
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