HISTORIA











ANTERIOR


LA GUERRA DE DEVOLUCIÓN

SIGUIENTE

Tras una serie de batallas navales favorables, en 1667, la flota inglesa fue incendiada en Chatham por la flota neerlandesa. El almirante Ruyter remontó el Támesis sembrando el terror entre los ingleses. El rey Carlos II no tuvo más remedio que iniciar las negociaciones de paz con las Provincias Unidas, además de con Francia y Dinamarca, que también se habían implicado en la guerra.

Antes incluso de que se llegara a un acuerdo firme, el rey Luis XIV de Francia se volvió hacia España: en mayo decretó la movilización de tropas y, en la que llamó guerra de Devolución, invadió los Países Bajos españoles. España fue tomada totalmente por sorpresa. En una campaña organizada por Louvois, en pocas semanas, el vizconde de turena se apoderó de Charleroi, Tournai, Douai, Oudenarde, Courtrai y Lille, con lo que desmanteló el sistema defensivo español en la frontera de los Países Bajos.

La impopularidad del padre Nithard superó todas las cotas previas. Juan José de Austria, que desde la muerte de su padre había sido relegado de la vida política, se convirtió en la cabeza de la oposición contra el jesuita. Nithard temió que las cortes (que no se habían convocado desde antes de la muerte de Felipe IV) pudieran oponerse a él, o incluso a la reina madre, así que hizo que el consejo de regencia evitara convocarlas:

El tiempo presente de la menor edad de Su Majestad no es a propósito para semejantes convocaciones, ni que los reinos se hallen juntos, por lo mucho que supone su representación y las pretensiones o novedades que se pueden inducir con esta ocasión.

Del mismo modo, el consejo recomendó que no se convocaran juntas en Galicia:

De estas juntas no suelen resultar efectos favorables, porque de ordinario se mueven en ellas discursos y pláticas poco convenientes a la quietud que tanto conviene conservar.

Similarmente se evitó todo intento de convocatoria de cortes en cada uno de los reinos de España. Lo cierto fue que no hubo protestas. La ausencia de cortes no permitía a la Corona modificar los impuestos, sino simplemente renovar los establecidos el año anterior y, en el fondo, era preferible así: mientras no hubiera cortes no habría incrementos de la carga fiscal.

El 31 de julio, Inglaterra, las Provincias Unidas, Francia y Dinamarca firmaron la paz de Breda, por la que los barcos neerlandeses quedaban exentos del cumplimiento del Acta de Navegación. A cambio, Inglaterra conservaba Nueva York, pero cedía a las Provincias Unidas lo que hasta entonces era la Guayana Inglesa, y que ahora pasaba a ser la Guayana Neerlandesa. Además, Inglaterra cedió a Francia la península de Acadia, al norte de Nueva Inglaterra.

La paz de Breda no satisfizo a los ingleses, y el conde de Clarendon fue el chivo expiatorio. El primer ministro fue cesado, y tuvo que huir a Francia para escapar de una acusación de traición. Desde ese momento, Carlos II gobernó aconsejado por varios asesores que formaron lo que se llamó la cabal (camarilla). En ella destacaba Henry Bennet, el conde de Arlington, que había acompañado a Carlos II durante el exilio.

El rey Federico III de Dinamarca casó a su hija Federica Amalia con Cristián Alberto, el duque de Holstein-Gottorp, descendiente del duque Adolfo de Holstein-Gottorp que había recibido el título de su hermano, el rey Cristián III de Dinamarca, bisabuelo de Federico III.

El rey Juan II Casimiro de Polonia logró contener la revuelta nobiliaria, pero tuvo que firmar con Rusia la paz de Andrúsovo, por el que cedía al zar extensas zonas de Lituania y Ucrania. Mientras tanto, un cosaco llamado Stepán Timoféievich, aunque es más conocido como Stenka Razin, dirigió una expedición hacia el volga a la que pronto se le unieron campesinos rusos que huían de la servidumbre. Se apoderó de varias naves en el Volga y se dedicó al bandolerismo en el Caspio y en las rutas comerciales hacia Persia.

En agosto se volvió a representar el Tartufo, de Moliére, con el título de El impostor, pero fue prohibido al día siguiente del estreno. Racine estrenó Andrómaca, su primera obra maestra, que tuvo un gran éxito y aumentó la rivalidad entre sus partidarios y los de Corneille. Éste presentó su Atila.  Lully estrenó La pastoral cómica y El siciliano.

La principal justificación para la esclavización de los negros paganos importados de África era a la sazón que, ya de paso que se les hacía trabajar, se los podía evangelizar, con lo que, bien mirado, se les estaba haciendo un favor al posibilitar la salvación de su alma. Ahora bien, esto daba pie a otro argumento: una vez un esclavo ya había sido evangelizado, ya era un cristiano más y no había razón para mantenerlo en la esclavitud. Para evitar malos entendidos, el 23 de septiembre Virginia aprobó una ley por la que un esclavo negro seguía siendo esclavo aunque fuese cristiano.

El Trinity College volvió a su actividad tras la peste, y en octubre Newton obtuvo una plaza de profesor.

En noviembre, Leibniz se instaló en Frankfurt, al servicio del barón Johann Christian von Boyneburg.

En 1668, Colbert fue nombrado secretario de estado para la Casa del rey.

La Fontaine publicó seis libros de Fábulas, basadas en Esopo y Fedro, principalmente.

En febrero, el príncipe de Condé conquistó el Franco Condado en una rápida campaña.

Ante la gravedad de la situación, el padre Nithard consideró que no convenía luchar en dos guerras al mismo tiempo, así, el 18 de febrero, España firmó el tratado de Lisboa, por el que reconocía definitivamente la independencia de Portugal. Ese mismo año, el rey Alfonso VI fue depuesto por enfermedad y enviado a la isla de Terceira, en las Azores. La reina, María de Saboya, hizo anular su matrimonio para casarse con Pedro, el hermano del rey, que ejerció de regente. Éste firmó el tratado de Madrid, que ratificaba el de Lisboa.

Un aragonés llamado José Mallada trató de asesinar a Nithard, pero fue detenido y ajusticiado tras un breve proceso. Juan José de Austria, sospechoso de haber participado en la conjura, tuvo que huir a Aragón, desde donde escribió una carta a la reina, instándola a deshacerse de "esa fiera y emponzoñado basilisco". Desde Aragón pasó a Barcelona, donde contaba con el apoyo del duque de Osuna, que a la sazón era virrey de Cataluña.

Ese año, jesuitas españoles iniciaron la evangelización de los indígenas de las islas que Magallanes había llamado de los Ladrones, y que ahora recibieron su nombre definitivo: las islas Marianas, en honor de la reina María Ana de Austria.

El gobernador de Jamaica, sir Thomas Modyford, encargó a Henry Morgan una misión de espionaje, en el transcurso de la cual destruyó Puerto Príncipe y Portobelo.

Tras un fracasado intento de mediación del Papa Clemente IX, los ejércitos franceses amenazaron Gante y Bruselas. El ímpetu francés era tal, que las Provincias Unidas se sintieron amenazadas, así que firmaron la Triple Alianza con Inglaterra y Suecia, y propusieron su mediación a España y Francia. Para sorpresa de los españoles, el 2 de mayo, Luis XIV se avino a firmar el tratado de Aquisgrán, por el que devolvía el Franco Condado y se retiraba de los Países Bajos (aunque se quedó con algunas de las plazas fronterizas que había conquistado).

La explicación de la generosidad del rey Sol estaba en que había firmado un pacto secreto con el otro cuñado del rey Carlos II de España, es decir, con el emperador Leopoldo I, por el que ambos se repartirían el Imperio Español tan pronto como Carlos II muriera. Aunque el rey tenía sólo siete años, no parecía que fuera a durar mucho. Era raquítico, necesitó más de catorce nodrizas para que lo amamantaran hasta los cuatro años (cuando fue proclamado rey), y los esfuerzos por enseñarle a leer o escribir parecían inútiles.

Moliére estrenó Anfitrión, y luego tuvo dos fracasos con George Dandin (una comedia con música de Lully) y El avaro. La polémica entre los partidarios de Corneille y los de Racine generó una batalla de epigramas, a los que Racine contestó en su comedia Los litigantes.

Vermeer pintó La encajera.

En Inglaterra, John Dryden se había ganado tanto el favor del público como la protección del rey Carlos II. Ese año publicó un Ensayo sobre la poesía dramática, en el que reconoce la influencia en su obra del teatro francés. Dryden trataba de conciliar la tradición dramática inglesa con la elegancia clásica.

Cassini publicó sus observaciones sobre las lunas de Júpiter. Sus mediciones eran muy precisas, pero, aparentemente, las lunas tardaban tiempos distintos en ocultarse y aparecer tras el planeta según el momento en que eran observadas. Cassini lo interpretó como que unas observaciones se habían realizado cuando la Tierra se estaba acercando a Júpiter y otras cuando la Tierra se alejaba de él, y se debían a que la velocidad de la luz es finita:

La luz necesita cierto tiempo para llegar desde el satélite hasta nosotros, y le cuesta aproximadamente diez u once minutos recorrer una distancia igual al semidiámetro de la órbita de la Tierra.
La interpretación de Cassini era esencialmente correcta (el tiempo real es de algo más de ocho minutos), pero era demasiado novedosa para alguien tan conservador como él. No tardó en rechazarla y buscó otra explicación en su lugar. Con todo, su reputación como astrónomo iba en aumento (y justa, en lo tocante a sus observaciones) y por ello el rey Luis XIV lo invitó a supervisar la construcción del Observatorio de París, iniciada el año anterior.

La Royal Society había propuesto como problema estudiar la colisión de cuerpos en movimiento. Se presentaron tres estudios correctos sobre el asunto: el del arquitecto Christopher Wren, el de John Wallis y el de Christiaan Huygens. Todos ellos concluyeron que en las colisiones elásticas se conserva la cantidad de movimiento total de los cuerpos involucrados, definida como el producto de sus masas por sus velocidades. Con ello contradecían las leyes que Descartes había enunciado al respecto (y esto era a la sazón la tercera mejor evidencia posible de la corrección de una teoría científica, después de contradecir a Aristóteles y contradecir a Hobbes).

El rey Juan II Casimiro de Polonia dejó a Polonia por imposible, abdicó y se retiró a Francia. El país estaba en la ruina, devastado por las guerras, y con una nobleza ingobernable.

Leibniz escribió unos Tratados sobre la elección de los reyes de Polonia, así como su Confesio naturae contra atheistas.

En Rusia, los viejos creyentes no acataron la resolución del concilio celebrado el año anterior, y se sublevaron en el monasterio de Solovets. Partidarios de un cristianismo puro y ascético, aceptaron el martirio antes que renunciar a la verdadera fe. Se produjo así el raskol, o cisma de la Iglesa Ortodoxa Rusa. Los viejos creyentes, que todavía perviven, no tardaron en dividirse a su vez en dos grupos: los pópovtsy, que aceptan una jerarquía eclesiástica y los sacramentos, y los bezpópvtsy (los sin curas) que no aceptan jerarquías ni los sacramentos, excepto el bautismo.

En octubre, el vizconde de Turena, hasta entonces protestante, anunció su conversión al catolicismo, producto de diversas presiones, entre ellas las de su esposa.

En febrero de 1669 el Tartufo de Moliére recibió finalmente la autorización para ser puesto en escena, y obtuvo un éxito inmenso. Ese año, Moliére estrenó también otra de sus comedias-ballet, con música de Lully: El señor de Pourceaugnac. Racine estrenó Británico, una tragedia que imitaba (obviamente en un intento de superación) la temática y el estilo de Corneille. En principio no tuvo mucho éxito, pero Luis XIV declaró que le gustaba y, a partir de ese momento, el número de sus admiradores aumentó asombrosamente.

La impopularidad del padre Nithard había llegado tal punto que Juan José de Austria se decidió a regresar a Madrid secundado por algunos de sus partidarios. No llegó a entrar en la capital, pero, desde Torrejón de Ardoz, exigió a la reina la retirada de Nithard. El 27 de febrero, Nithard marchaba a Roma como embajador extraordinario. Juan José de Austria no se atrevió a llegar hasta el final y, en lugar de entrar en Madrid, se retiró a Guadalajara. La reina María Ana aprovechó la ocasión y formó una guardia real contra él que fue conocida popularmente como la chamberga, nombre derivado de Schömberg, el mariscal francés que había sido virrey de Cataluña durante la guerra de Separación. La razón era que los soldados de la chamberga llevaban el sombrero clásico de los mosqueteros franceses, que con el tiempo arraigó en la moda española y fue conocido también como chambergo.

Juan José de Austria, temiendo por su seguridad, aceptó el cargo de virrey de Aragón y así se alejó de la corte.

Isaac Newton había comunicado sus descubrimientos a uno de sus profesores, Isaac Barrow, que en julio se ocupó de difundirlos entre los miembros de la Royal Society. El texto De analysi llegó a manos de su presidente, pero entonces Newton solicitó que se le devolvieran sus papeles. Poco después, Barrow decidió renunciar a su cátedra y recomendó a Newton para ocuparla. Así, con tan sólo veintisiete años, se convirtió en catedrático más joven de su tiempo.

Marcello Malpighi publicó su tratado más famoso: De bombyce, en el que realiza un estudio anatómico completo del gusano de seda: corazón, sistema nervioso, tráqueas (interpretadas correctamente como órganos respiratorios), y los anexos del tubo digestivo, que hoy se conocen como tubos de Malpighi.

En Francia, Colbert creó la Academia de Música. Poco después fue nombrado secretario de estado para la Marina.

El rey Luis XIV empezó a interesarse por una dama de la reina, Françoise Athénaïs de Rochechouart de Mortemart, la marquesa de Montespan. La corte se regocijaba viendo a las tres reinas: María Teresa de Austria, la Vallière y la Montespan. Mmme. de Montespan tenía un hermano, Louis Victor de Rochechouart, el duque de Vivonne, que era general de galeras y ese año participó en una expedición contra los berberiscos.

Ese año murió el Papa Clemente IX y fue sucedido por el cardenal Emilio Altieri, que adoptó el nombre de Clemente X. Tenía ya ochenta años y dejó prácticamente todos los asuntos en manos de su sobrino adoptivo, el cardenal Paluzzo Paluzzi.

En Francia murió Luis de Borbón, el duque de Vendôme, que fue sucedido por su hijo Luis José, que tenía entonces quince años.

También murió Rembrandt, a los sesenta y tres años. Entre sus últimas obras se encuentra uno de sus muchos autorretratos, terminado el año anterior.

En Alemania se publicó El aventurero Simplex Simplicissimus, una novela picaresca que retrata las costumbres de la época, ambientada en la guerra de los Treinta Años. Su autor era Hans Jacob Christoffel von Grimmelshausen, que había combatido en la guerra del lado protestante, aunque al terminar se convirtió al catolicismo.

Henry Morgan hundió tres bajeles españoles a la entrada del lago Maracaibo. Sir Thomas Modyford, el gobernador de Jamaica, a cuyo servicio estaba Morgan, le recriminó su acción, pero poco después lo nombró comandante en jefe de las fuerzas navales de la isla.

El ejército veneciano en Creta estaba bajo el mando de Francesco Morosini, que finalmente tuvo que capitular ante los otomanos y abandonar la isla. En Venecia fue procesado, pero no se le condenó.

En Marruecos, Mulay al-Rasid se apoderó de Marrakech, con lo que dominaba ya buena parte del territorio marroquí.

La nobleza polaca eligió finalmente un nuevo rey: Miguel Korybut Wisniowiecki, que no fue más que un títere de los Austrias. En 1670 se casó con Leonor, hermana del emperador Leopoldo I.

El 4 de febrero un ejército Mongol fue derrotado en Sinhagad por los marattas de Shivaji.

Un grupo de colonos patrocinados por los cortesanos a los que el rey Carlos II había concedido los derechos sobre Carolina fueron los primeros ingleses en establecerse en el territorio, en una cala que bautizaron como Albemarle Sound, por el general Monk, duque de Albermarle, que acababa de fallecer. El emplazamiento estaba situado hacia el norte, a unos 130 kilómetros de Jamestown. Durante las décadas siguientes, esta proximidad provocó numerosas fricciones entre Carolina y Virginia hasta que se llegó a un acuerdo sobre dónde situar la frontera entre ambas. Poco después, en abril, otro grupo de colonos se asentó mucho más al sur, tan cerca como se atrevieron de la colonia española de Florida: fundaron la ciudad de Charles Town (ciudad de Carlos) 400 kilómetros al norte de San Agustín, que se había convertido en la capital de Florida. Con el tiempo, el nombre de la ciudad se deformó hasta Charleston.

El general Monk fue sucedido como general en jefe del ejército real por un hijo natural del rey Carlos II de Inglaterra, James Scott, duque de Monmouth.

Ese año murió sir William Penn, el almirante inglés que conquistó Jamaica y hacia el que Carlos II se sentía en deuda por el apoyo decisivo que le había prestado durante los primeros años de la restauración monárquica. Dejó un hijo de veintiséis años llamado también William Penn, que cuatro años atrás se había hecho cuáquero. Los cuáqueros seguían siendo mal vistos en Inglaterra, pero Carlos II no se tomaba la religión más en serio de lo que la política exigía, y, por ser hijo de quien era, disculpaba al joven Penn su excentricidad religiosa. Se cuenta que una vez que Penn fue recibido por el monarca, siguiendo la costumbre cuáquera, que no acepta ningún signo de desigualdad entre los hombres, no se quitó el sombrero, y entonces el rey se quitó el suyo. ¿Por qué te descubres, amigo Carlos?, preguntó Penn, dándole al rey el tratamiento de "amigo" que los cuáqueros daban a todo el mundo, y Carlos II respondió: Porque, según una costumbre de este país, cuando el rey está en una habitación, sólo un hombre permanece cubierto.

Carlos II nombró historiógrafo real a John Dryden, quien estrenaba por esta época su tragedia Almanzor y Almahide y la conquista de Granada.

El 2 de mayo los ingleses fundaron la compañía de la Bahía de Hudson, con el propósito de colonizar dicha zona, que Inglaterra reclamaba por haber sido descubierta por Hudson. Aunque se esperaba obtener algunos beneficios con el comercio de pieles, el objetivo principal era limitar la expansión francesa en América, que a la larga amenazaría, sin duda, a las colonias inglesas.

Al rey Luis XIV de Francia no le había gustado nada la Triple Alianza que los neerlandeses habían organizado para pararle los pies durante la guerra de Devolución, así que la diplomacia francesa empezó a trabajar para desmantelarla. Hugues de Lionne contactó con el duque de Buckingham, que era claramente partidario de una alianza con Francia, y negociaron el tratado de Dover, que fue firmado el 22 de mayo. Sin embargo, ni siquiera el duque estuvo al corriente de unas cláusulas secretas pactadas entre Carlos II y Luis XIV, según las cuales, Carlos II se comprometía a ayudar a Francia en una futura "hipotética" guerra contra las Provincias Unidas, a defender los derechos de Luis XIV sobre la corona española a la muerte del rey Carlos II de España (que, para lo débil que era, ya estaba tardando en morirse), y a restaurar en Inglaterra la religión católica "en cuanto le fuera posible". A cambio, Carlos II recibiría secretamente un subsidio (que atenuaría su dependencia económica del Parlamento) y ayuda militar.

En cuanto a Suecia, el otro miembro de la Triple Alianza, lo mejor era esperar: el rey Carlos XI tenía quince años, y pronto asumiría el gobierno. Ése sería el momento idóneo para ofrecerle el apoyo francés y lograr un giro en la política exterior sueca.

De momento, Luis XIV encontró una excusa para anexionarse el ducado de Lorena, derrocando al duque Carlos III. La invasión la llevó a término el mariscal François de Blanchefort, marqués de Créqui. Por otra parte, el rey estableció la fundación de la Institución Nacional de los Inválidos, para alojar a los soldados heridos y a los veteranos del ejército.

Moliére estrenó El burgués gentilhombre, con música de Lully. La controversia entre Corneille y Racine los llevó a ponerse de acuerdo para competir con sendas obras sobre un mismo tema: Tito y Berenice. La versión de Racine fue claramente superior. De hecho, la de Corneille fue un fracaso.

Vermeer terminó su Alegoría del arte de la pintura o El pintor y su modelo posando como Clío.

En junio, Robert Boyle sufrió un ataque que lo dejó medio paralítico, aunque, poco a poco, fue recuperándose y pudo entretenerse en su casa realizando experimentos científicos.

Newton expuso las conclusiones de los estudios que había realizado sobre la luz. En contra de lo que se había creído hasta entonces, afirmó que la luz blanca no es homogénea, sino que es una mezcla de rayos de diferentes tipos (colores), cada uno de los cuales se comporta de forma ligeramente diferente al pasar de un medio a otro, como se pone de manifiesto al hacer que un rayo de luz blanca atraviese un prisma de cristal. Entonces los distintos componentes de la luz se separan en un espectro con los colores del arco iris. Newton relacionó este fenómeno con otro bien conocido por los constructores de microscopios y telescopios: la llamada aberración cromática. Cuando se trataba de emplear lentes demasiado gruesas, para conseguir mayores aumentos, aparecían irisaciones que deformaban las imágenes, volviéndolas prácticamente amorfas en el caso de los microscopios e imprecisas en el caso de los telescopios. Newton consideró que la aberración de las lentes era inevitable, y por ello propuso construir un telescopio basado en espejos en lugar de en lentes.

Leibniz estaba ocupado en proyectos muy variados: se había trasladado a Maguncia para mejorar su código civil, pero seguía ejerciendo de secretario del barón Johnann Christian von Boyneburg. El barón era católico, mientras que Leibniz era luterano, y tal vez por ello se había interesado en un plan para unificar las distintas Iglesias cristianas, tema sobre el cual había escrito varios borradores. Más en general, Leibniz había estado interesado desde siempre en la unidad del conocimiento humano, y ello le había llevado últimamente a interesarse por los progresos científicos. En especial, estaba estudiando los resultados conocidos sobre las leyes del movimiento.

Spinoza publicó anónimamente su Tractatus theologico-politicus, en el que abordó la exégesis de la Biblia, lo que le lleva a distinguir entre la "auténtica religión" y aquello en lo que se ha convertido. Según él, "las Iglesias han degenerado en teatros", y critica en varios aspectos a los rabinos y los pastores calvinistas. En la segunda parte distingue entre la teología basada en la revelación y la basada en la razón (en la filosofía). En la tercera parte discute sobre política, y se decanta por los regímenes democráticos, porque son los únicos que garantizan la libertad religiosa. La obra fue condenada tanto por judíos como por cristianos.

Thomas Hobbes había mantenido décadas su controversia con Wallis sobre la cuadratura del círculo y otras cuestiones. A estas alturas, ya había perdido toda la fama que en su día tuvo de buen conocedor de las matemáticas, y nadie lo tomaba en serio. Seguía publicando panfletos en defensa de sus "teorías", pero ya nadie los leía, si no era por reírse un rato.

Pierre de Fermat, fallecido cinco años atrás, había dejado un hijo llamado Samuel, que ahora publicó las notas personales que había dejado su padre. Entre ellas figuraban numerosas afirmaciones matemáticas, muchas de ellas enunciadas sin demostración. La más famosa de todas es una nota en el margen de una edición de la Aritmética de Diofanto, justo donde se encuentran las soluciones racionales de la ecuación x2 + y2 = z2. Fermat afirma en ella (en notación moderna) que la ecuación xn + yn = zn no tiene soluciones enteras cuando el exponente n es mayor que dos. Fermat dice: "He encontrado una prueba ciertamente notable de este hecho, pero este margen es demasiado pequeño para contenerla". No obstante, esta clase de resultados seguía sin interesar a los matemáticos de la época.

En Dinamarca murió el rey Federico III, que fue sucedido por su hijo Cristián V. Su padre le había garantizado un poder absoluto, y así el nuevo rey tuvo libertad para modelar su gobierno. Concedió títulos nobiliarios a sus favoritos, con los que formó una nueva nobleza, entre la que destacaba Peder Schumacher, el conde de Griffenfeld, que había sido bibliotecario de Federico III y redactor de la legislación que consagraba el absolutismo en Dinamarca. Ahora se convirtió en el político con más influencia sobre el monarca.

También murió el gran duque Fernando II de Toscana, que fue sucedido por su hijo Cosme III.

Pablo Spínola había sido gobernador del Milanesado durante los dos últimos años, cargo que dejaba ahora para ocupar el de embajador español en Viena. El Milanesado quedó a cargo del duque de Osuna, hasta entonces virrey de Cataluña y, a su vez, como virrey de Cataluña fue nombrado Francisco de Tutavila, el duque de San Germán. 

El cosaco Stenka Razin remontó el Volga y se apoderó de varias ciudades rusas. A su paso, los campesinos y las clases bajas de las ciudades se sublevaban contra los propietarios.

Por el tratado de Madrid, España reconoció la posesión inglesa de Jamaica. Poco después, Henry Morgan partió de la isla al frente de una expedición que tomó el fuerte de Chagres, en el istmo de Panamá. Ya en enero de 1671, sus hombres cruzaron el istmo y, tras vencer a un ejército español en las proximidades de Panamá, tomaron la ciudad, la saquearon, la arrasaron y se retiraron con un importante botín.

El cosaco Stenka Razin había llegado a amenazar la regió de Moscú, pero fue derrotado en Simbirsk. Refugiado en el Don, fue entregado por unos nobles cosacos. Fue llevado a Moscú y allí fue descuartizado.

El año anterior había muerto Enriqueta Ana, la hermana del rey Carlos II de Inglaterra y esposa del duque Felipe de Orleans, hermano del rey Luis XIV de Francia. Ahora el duque se casaba con Carlota Isabel, hija del príncipe elector palatino.

La diplomacia francesa seguía preparando la guerra contra las Provincias Unidas: Hugues de Lionne estableció pactos con el arzobispo de Colonia y con el obispo de Münster, pero murió poco después. Mientras tanto, la diplomacia española se ocupaba de asuntos mucho más importantes: logró que el Papa Clemente X canonizara al rey Fernando III de Castilla (Fernando III el Santo) y a san Francisco de Borja.

El observatorio de París estaba ya terminado. Teóricamente, Cassini debía ahora regresar a Italia, pues había terminado su tarea como supervisor de la construcción, pero se le ofreció el puesto de director del observatorio y decidió quedarse en Francia. Ese año descubrió un satélite de Saturno, al que llamó Japeto.

Leibniz publicó Hypothesis physica noua, donde, siguiendo a Kepler, sostiene que el movimiento planetario es obra de un espíritu.

Newton escribió De methodis serierum et fluxionum, un tratado en el que exponía su versión del cálculo infinitesimal, aunque no lo publicó. Al parecer, su carácter tímido lo llevaba a evitar críticas, y la mejor manera de no recibir críticas era, sin duda, no publicar nada.

El poeta puritano John Milton publicó El paraíso recobrado, juntamente con Sansón agonista. La primera obra es un poema, menos logrado que El paraíso perdido, que trata sobre las tentaciones de Cristo. La segunda tiene forma de tragedia griega, y en ella el autor se identifica con Sansón, patriota ciego que ha perdido todas sus aspiraciones políticas y vive entre sus enemigos, los filisteos, sin caer en la desesperación, "porque la justicia de Dios acaba arrojando una luz superior sobre la tragedia humana".

Un poeta francés al servicio de Colbert entró en la Academia Francesa. Se llamaba Charles Perrault, y se le encargó la redacción de un reglamento para la corporación.

Moliére estrenó Las trapacerías de Scapin. Lully fue puesto al frente de la recientemente creada Academia de Música, para cuya inauguración, celebrada en 1672, compuso Las fiestas de Amor y de Baco, a partir de fragmentos de obras precedentes, debido a las prisas con las que hubo que prepararla.

En marzo Moliére estrenó Las mujeres sabias, una comedia de costumbres en la que llevaba trabajando desde hacía cuatro años, y que obtuvo un gran éxito. Racine, convertido en señor absoluto de la escena francesa, estrenó Bayaceto.

Louis de Buade, conde de Palluau y de Frontenac, fue nombrado gobernador de Nueva Francia.

La diplomacia española protestó ante Inglaterra por la destrucción de la ciudad de Panamá, que violaba el tratado de Madrid firmado poco antes entre ambos países. Como consecuencia, Morgan fue arrestado y conducido a Inglaterra, donde el rey Carlos II, al más puro estilo de la reina Isabel I, lo nombró caballero, y desde entonces pasó a ser sir Henry Morgan.

El rey Sol
Índice La guerra de Holanda