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LA REVOLUCIÓN INGLESA

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En 1642 los franceses fundaron la ciudad de Montreal a orillas del río San Lorenzo, aproximadamente a medio camino entre Quebec y el lago Ontario.

Mientras tanto se descubría una nueva conjuración contra el rey Luis XIII, esta vez protagonizada por uno de sus amantes, Henri Coiffier de Ruze, marqués de Cinq-Mars. Había llegado a ser favorito del rey gracias a la protección de Richelieu, pero luego éste le negó su apoyo y Cinq-Mars quiso vengarse con el apoyo de España (y, por supuesto, del duque de Orleans), pero su plan fue descubierto y fue condenado a muerte. Tenía ahora veintidós años.

Richelieu no tardó en morir, y fue sucedido como primer ministro por el cardenal Mazarino. Richelieu había consolidado la autoridad real destruyendo a cuantos podían amenazarla: ya fueran hugonotes, aristócratas, parlamentarios o campesinos; y, en política exterior combatió la mayor amenaza para Francia, que a la sazón eran los Austrias alemanes y españoles. Sus técnicas, a menudo violentas (y caras), habían desencadenado una crisis económica a la que ahora tenía que hacer frente Mazarino. Exiliada en Colonia, murió María de Médicis, la madre del rey Luis XIII.

El dramaturgo Corneille pasó de ser protegido de Richelieu a ser protegido de Mazarino. Ese año estrenó la tragedia Poliuto.

Anthony Van Diemen, el gobernador general de la Compañía de las Indias neerlandesas, envió desde Batavia a Abel Janszoon Tasman a recorrer el mar del Sur, quien descubrió la isla que llamó de Van Diemen, aunque después fue rebautizada como Tasmania. Desde allí llegó a la tierra que llamó Nueva Zelanda, creyendo que se trataba de un continente (la Tierra Austral, cuya existencia conjeturaban los geógrafos) cuando en realidad eran dos islas.

En Formosa, los neerlandeses rechazaron un intento español de asentarse en la isla.

El Papa Urbano VIII condenó el jansenismo en la bula In eminenti.

Los suecos seguían cosechando éxitos en la guerra de los Treinta Años. El 14 de junio Torstensson ocupó Olmütz.

El obispo de Puebla de los Ángeles, en México, era a la sazón Juan de Palafox y Mendoza, que había "residenciado" a los últimos virreyes de México (es decir, había juzgado sus actuaciones al cesar sus respectivos mandatos) y ahora lograba la destitución del marqués de Villena, el virrey actual. Poco después fue nombrado virrey y arzobispo de México. Durante su mandato dotó de una nueva reglamentación a la universidad y organizó doce compañías de milicias para defender la colonia.

Los puritanos ingleses lograron la prohibición de las representaciones teatrales y otras inmoralidades semejantes. El 11 de julio, el Parlamento acusó al rey Carlos I de iniciar una guerra civil, pero lo cierto es que el rey no llevó a cabo ninguna acción militar hasta el 22 de agosto. Su ejército obtuvo una victoria en Edgehill. Irlanda aprovechó el conflicto para rebelarse bajo la dirección de Owen Roe O'Neill, sobrino del difunto conde de Tyrone, Hugh O'Neill. Tenía cincuenta y dos años, y había pasado los últimos treinta sirviendo en el ejército español.

El 2 de noviembre, Torstensson destrozó el ejército imperial en Breitenfeld.

Juan de Palafox fue sustituido como virrey de México por García Sarmiento de Sotomayor, el conde de Salvatierra, tras lo cual renunció a su cargo de arzobispo de México y volvió a su obispado de Puebla. Allí entabló un pleito contra los jesuitas que causó mucho revuelo y se prolongó durante mucho tiempo.

Desde hacía más de una década, el Tíbet estaba inmerso en una guerra civil entre los monjes amarillos, que obedecían al dalai-lama, y los monjes rojos. Una intervención mongola puso fin al conflicto. En 1643 los monjes rojos fueron expulsados y el dalai-lama se convirtió en el señor indiscutible del Tíbet, protegido por los mongoles.

Las revueltas de Cataluña y Portugal fueron las gotas que colmaron el vaso de la opinión pública contra el conde-duque de Olivares. El golpe final lo dio la llamada conspiración de las mujeres: La reina Isabel, la duquesa de Mantua, la nodriza del rey, Ana de Guevara, y la monja sor María de Jesús de Ágreda convencieron a Felipe IV de que destituyera a Olivares y gobernara personalmente. En enero, el rey firmó el decreto por el que Olivares debía abandonar la Corte. Se retiró a Loeches, donde había edificado un convento de dominicas en el que había dispuesto su sepultura.

Felipe IV confió todas las responsabilidades del gobierno a un sobrino de Olivares, Luis Méndez de Haro y Guzmán, el marqués del Carpio. En principio no recibió el cargo de ministro, ya que, teóricamente, el rey se había comprometido a gobernar personalmente, pero en la práctica Haro pasó a ser el nuevo valido.

Por otra parte, sor María de Jesús se convirtió en una de las principales asesoras del monarca, a través la correspondencia que mantenían semanalmente, correspondencia que muestra a un Felipe IV atormentado por su sentimiento de responsabilidad en las dificultades que atravesaba España.

La caída de Olivares dejó el campo libre a la Santa Inquisición para actuar contra los judaizantes portugueses (es decir, los judíos que teóricamente habían abrazado el cristianismo para no ser expulsados, pero que profesaban secretamente el judaísmo). Muchos de ellos habían emigrado a Castilla aprovechando la integración de Portugal en España y Olivares los había protegido porque eran burgueses con un gran peso en la economía española. Sin embargo, a partir de este momento los procesos contra ellos se multiplicaron.

Ese año murió el rey Luis XIII de Francia, y fue sucedido por su hijo Luis XIV, que tenía entonces cinco años de edad. El consejo de regencia fue presidido por su madre, Ana de Austria, si bien fue el cardenal Mazarino quien, gozando del apoyo incondicional de la reina, conservó el poder, un poder mucho mayor que el que jamás había llegado a tener Richelieu. El cardenal se ocupó de que el rey recibiera una sólida educación política. El duque de Orleans fue nombrado lugarteniente general del reino.

Mazarino envió un ejército encargado de expulsar a los españoles del noreste de Francia, al frente del cual puso a Luis de Borbón, el duque d'Enghien, hijo del príncipe de Condé. Tenía tan sólo veintidós años, y dos años antes se había casado con una sobrina del cardenal Richelieu. El 10 de mayo, los españoles, dirigidos por Francisco de Melo, asediaron Rocroi, plaza que se sabía mal defendida y que permitiría el acceso a la región de Champaña. Pero pronto llegó Luis de Borbón con un poderoso ejército de veinticuatro mil hombres, frente a los ocho mil españoles. Al enterarse de que Melo esperaba refuerzos, decidió atacar inmediatamente, en la madrugada del 19 de mayo. En el combate confluyeron la gran habilidad táctica de Luis de Borbón y la completa nulidad de Francisco de Melo, que, tras seis horas de lucha, dieron como resultado una estrepitosa derrota de los españoles, que dejaron más de seis mil muertos en el campo de batalla. La batalla de Rocroi fue la primera derrota importante que sufría España en las guerras europeas, y los historiadores la toman como la primera manifestación de la decadencia de España como potencia europea. Poco después, los franceses ocupaban Flandes. Esto nace de tener enojado a Nuestro Señor, escribía Felipe IV a la monja de Ágreda.

El vizconde de Turena, nombrado mariscal de Francia, pasó a Alemania, donde conquistó Maguncia y Worms.

Ese año se reunieron en Frankfurt representantes plenipotenciarios de todos los países beligerantes en la que se convocaron dos reuniones paralelas, una en Munster entre imperiales católicos y franceses, y otra en Osnabrük entre imperiales protestantes y suecos. También participarían Venecia y el Papado.

En junio, el rey Felipe IV accedió a excarcelar a Francisco de Quevedo, que regresó a Madrid con la salud muy deteriorada.

Corneille estrenó la tragedia Pompeyo y la comedia El mentiroso.

Un estudiante de derecho de veintiún años llamado Jean-Baptiste Poquelin decidió abandonar sus estudios para fundar con unos amigos una compañía de teatro. Adoptó entonces el nombre artístico de Moliére.

Antoine Arnauld publicó un libro Sobre la comunión frecuente, en el que criticaba la moral de los jesuitas y defendía abiertamente el jansenismo.

El 6 de julio, el rey Carlos I de inglaterra obtuvo en Lansdown una segunda victoria contra el ejército del Parlamento, que revalidó el 10 de julio en Roundway Down. Instaló entonces su capital en Oxford, adonde acudieron todos los Lores y la tercera parte de los Comunes, que formaron lo que el Parlamento de Londres llamó el Parlamento Mestizo.

Tras las últimas derrotas derrotas, John Pym firmó una alianza con los escoceses, pero murió poco después. Entre los señores más poderosos de Escocia se encontraba Archibald Cambell, el conde de Argyll, presbiteriano intransigente, que se puso de parte del Parlamento inglés. Oliver Cromwell había organizado un nuevo ejército, reclutado entre la Asociación de los condados orientales.

Massachusetts, Plymouth, Connecticut y New Haven se unieron en una Confederación de Nueva Inglaterra para presentar un frente común contra los indios y dirimir con ellos los conflictos fronterizos. Rhode Island no fue tenida en cuenta, por sus teorías radicales de que los indios tenían algunos derechos. Como presidente, fue elegido el gobernador de Boston, John Winthrop.

El rey Cristián IV de Dinamarca decidió subir los derechos que cobraba a Suecia por el paso por el estrecho del Sund, y Suecia, aliada con los Países Bajos, le declaró la guerra. Lennart Torstensson recibió orden de abandonar la lucha en Alemania e invadir Holstein y Jutlandia.

El 20 de septiembre Carlos I fue derrotado en Newbury, y esta derrota debilitó considerablemente su posición.

El 24 de noviembre los bávaros derrotaron a los franceses en Tuttlingen.

Desde Nueva Zelanda, Tasman navegó hasta los archipiélagos de Tonga y Fidji. Desde allí regresó a Batavia.

El navegante francés Pronis fundó Fort-Dauphin en el extremo sureste de Madagascar. Teóricamente, la isla fue anexionada a Francia.

Ese año murió el compositor Claudio Monteverdi. Su obra encarna la transición entre el viejo estilo renacentista y la música moderna, caracterizada por el papel cada vez más preponderante de la música instrumental, que exploraba las posibilidades de nuevos instrumentos como el violín, así como las de las nuevas técnicas concertantes, cada vez más sofisticadas.

En 1644, el rey Juan IV de Portugal derrotó a los españoles en Montijo. Todas las colonias portuguesas excepto Ceuta reconocían ya su soberanía. Los franceses asediaron Tarragona.

Ese año murió la reina Isabel, la esposa del rey Felipe IV de España.

Tasman realizó un nuevo viaje de exploración. De Batavia navegó hasta Nueva Guinea, y desde allí tomó rumbo sur con la intención de llegar a Tasmania, pero se tropezó con Australia. Recorrió su costa hacia el oeste y, cuando llegó al extremo occidental, regresó a Batavia. En otras circunstancias podría haber pensado que Australia era la hipotética Tierra Austral, pero el año anterior, sin saberlo entonces, había demostrado su insularidad al rodearla completamente. Estaba claro que Australia era una gran isla, si bien Tasman creyó que Tasmania era simplemente su extremo meridional.

En febrero, el príncipe de Transilvania, Jorge I Rákókzi, aliado de Francia y de Suecia, atacó la Hungría Real.

En los últimos años se habían producido diversos levantamientos campesinos en China que, finalmente, se habían unido bajo la dirección de Li Zicheng. Éste llegó a conquistar Pekín y en abril se suicidó el emperador. Entonces, Wu Sangui, el general de las tropas del norte, decidió pedir el apoyo de los manchúes. El emperador Abahai había muerto el año anterior, y fue su hermano Dorgon quien ayudó a Wu Sangui a tomar Pekín. Ahora bien, luego no quiso marcharse. Proclamó el nacimiento de la dinastía Qing, aunque rechazó el título imperial, que cedió a su sobrino Shunzhi, el hijo de Abahai. Los manchúes dominaron rápidamente el norte de China, pero la conquista del sur se convirtió en un proceso lento.

En Virginia la lucha entre indios y colonos se había reducido en los últimos años a pequeñas escaramuzas aisladas, pero el 18 de abril el jefe Opechancano, que debía de rondar ya los cien años, lanzó un ataque por sorpresa que, al parecer, mató a unos quinientos colonos. Bajo la dirección del gobernador, sir William Berkeley, el sangriento contraataque no se hizo esperar. Opechancano fue capturado y ejecutado, y los indios de la región nunca volvieron a dar problemas.

No sucedía lo mismo en Nueva Holanda, donde los indios eran la mayor pesadilla de los colonos. Anne Hutchinson estaba entonces en Westchester, donde murió ese mismo año en el transcurso de un ataque indio.

En una carta fechada el 11 de junio, Torricelli escribía:

Ya he llamado la atención sobre ciertos experimentos filosóficos en curso [...] relativos al vacío, diseñados no sólo para crear un vacío, sino para construir un instrumento que mostrará cambios en la atmósfera, que es a veces más pesada y densa, y otras veces más ligera y sutil. Muchos han afirmado que el vacío no existe, otros afirman que existe sólo con dificultad, a pesar de la repugnancia de la naturaleza. No sé de nadie que haya afirmado que existe fácilmente sin ninguna resistencia por parte de la naturaleza.

Fue Aristóteles el que afirmó que el vacío era lógicamente imposible, pero lo lógicamente imposible era que Aristóteles acertara en algo. Hasta sus propios seguidores tuvieron que suavizar esta afirmación y dejarla en que la naturaleza tiene "horror al vacío", en el sentido de que trata de impedir en la medida de lo posible que se forme un vacío. Sin embargo, Torricelli afirma que no hay ninguna dificultad en dejar un recipiente vacío en el sentido estricto del término, es decir, vacío incluso de aire:

Hemos construido varios recipientes de cristal [...] con tubos de dos codos de largo. Los llenamos de mercurio, y tapamos con el dedo el extremo abierto. Entonces invertimos el tubo sobre un recipiente lleno de mercurio. [...] Vimos que se formó un espacio vacío sin que le sucediera nada al tubo. [...] Afirmo que la fuerza que evita que el mercurio caiga es externa, y que proviene del exterior del tubo. Sobre la superficie de mercurio que está en el recipiente descansa una columna de cincuenta millas de aire. ¿Es sorprendente que el mercurio deba entrar en el tubo, en el que no tiene la menor inclinación ni la menor repugnancia a permanecer, y mantenerse elevado en una columna lo suficientemente alta para equilibrar el peso del aire exterior que lo mantiene en alto?

Galileo ya había constatado que una bomba de succión no podía elevar agua más allá de nueve metros (la misma situación que describe Torricelli, pero, como el agua pesa menos, la altura es mayor); sin embargo, no atinó con la explicación correcta, que es la que da Torricelli. El experimento que describe, que condujo a la construcción del primer barómetro, fue realizado el año anterior. Ahora publicaba sus Opera geometrica, que contienen brillantes resultados matemáticos sobre cálculo de volúmenes, centros de gravedad, etc., en los que utiliza tanto métodos clásicos como el nuevo método de los indivisibles de Cavalieri. También presenta resultados sobre balística e hidrodinámica.

En Roma murió el Papa Urbano VIII, y fue sucedido por el cardenal Giambattista Pamphili, que, a sus setenta años, adoptó el nombre de Inocencio X.

Ese año se iniciaron las conversaciones en Munster y Osnabrük para poner fin a la guerra de los Treinta Años. Acudieron representantes de unos ciento cincuenta principados alemanes, lo que puso al emperador en posición minoritaria. La duplicidad de las reuniones ralentizó considerablemente las negociaciones.

El 2 de julio, el ejército del príncipe Ruperto fue estrepitosamente derrotado en Marston Moor por las tropas del conde de Essex, si bien la clave del desenlace la tuvo el arrojo de Oliver Cromwell, que dirigía la caballería de la Asociación de Condados Orientales. Esto pareció dar ventaja a los parlamentarios, pero luego el conde de Essex fue derrotado en Cornualles y a continuación tuvo lugar un segundo encuentro en Newbury, en el que no hubo un vencedor claro.

De regreso a Londres, Cromwell propuso al Parlamento la creación de un nuevo ejército formado exclusivamente por voluntarios creyentes, puritanos de fe probada, que se alistaran, no por un año o dos, sino hasta el final de la guerra. Así se formó el Nuevo Ejército del Parlamento, más conocido como el ejército de los cabezas redondas, porque iban con el cabello cortado a la moda puritana. Cada soldado iba provisto de su Biblia y de sus ordenanzas, y cualquier indisciplina se castigaba severamente. Este ejército, compuesto por unos veintidos mil hombres, fue confiado a sir Thomas Fairfax, uno de los pocos nobles que se habían alineado con el Parlamento. Fairfax instruyó a sus hombres siguiendo las técnicas modernas que el rey Gustavo II Adolfo de Suecia había empleado en Europa.

El rey Carlos I de Inglaterra nombró lugarteniente general de Escocia a James Graham, el marqués de Montrose, quien logró levantar las Tierras Altas en favor del rey.

El 28 de julio, los bávaros ocuparon Friburgo, pero posteriormente fueron derrotados por el duque d'Enghien, que había unido sus tropas a las del vizconde de Turena. Desde allí, los franceses marcharon sobre el Palatinado.

Los turcos amenazaron la isla de Creta, la principal posesión veneciana en el Mediterráneo oriental.

Corneille estrenó La continuación del mentiroso.

Alentado por el buen recibimiento de sus escritos en un algunos círculos intelectuales de Francia y, sobre todo, dado que no habían soliviantado a la Iglesia, Descartes se animó a publicar el grueso de su obra, bajo el título de Principia Philosophiae, divididos en cuatro partes: Los principios del conocimiento humano, Los principios de las cosas materiales, Los principios del mundo visible y La Tierra. En particular, publicó por primera vez su teoría sobre los vórtices como explicación del movimiento de los planetas alrededor del Sol.

En octubre, Mersenne viajó a Italia, donde Torricelli le explicó los detalles de sus experimentos sobre el barómetro y, de regreso en Francia, instó a sus estudiantes a repertirlos. Galileo ya había constatado que el aire tenía un cierto peso (comparando el peso de un balón lleno primero de aire normal y luego de aire comprimido), y Blaise Pascal había llegado a la misma conclusión por sus propios medios. Mersenne trató de medir la densidad del aire, aunque su resultado no fue nada ajustado.

La reina Cristina de Suecia cumplió los dieciocho años y tomó la dirección de los asuntos de estado. En 1645 firmó con el rey Cristián IV de Dinamarca el tratado de Brömsebro, por el que Suecia era eximida de pagar los derechos de paso por los estrechos del Báltico y recibía además varios territorios, entre ellos la isla de Gotland y una provincia noruega. De este modo, la hegemonía en el Báltico pasó de Dinamarca a Suecia, y ésta tuvo otra vez las manos libres para intervenir en Alemania.

El 6 de marzo Torstensson venció a los imperiales en Jankau, en Bohemia, y el emperador Fernando III tuvo que huir hasta Graz. Así, los suecos pudieron amenazar Viena, pero la peste los obligó a retirarse.

Ese año murió el zar Miguel III, que fue sucedido por su hijo de dieciséis años Alejo Mijáilovich, que confió el gobierno a su antiguo preceptor, Morózov.

En la India, un joven hindú de 17 años llamado Shivaji realizó un juramento de sangre en un templo junto con algunos amigos para liberar a su tierra del yugo mongol y constituir un reino hindú. Su primera acción fue capturar un fuerte que rebautizó como Prachandagad, en lo que era el sultanato de Bijapur (actualmente sometido al Imperio Mogol).

A finales del año anterior, los parlamentarios ingleses habían formado con los escoceses un Comité angloescocés que aprobó la formación del que se llamó Nuevo ejército modelo, fervorosamente puritano, similar al que Cromwell había organizado poco antes. El 3 de abril, el Parlamento inglés aprobó una propuesta de Cromwell por la que ningún parlamentario podía ejercer ningún mando militar. De este modo, evitó que las frecuentes disensiones entre los parlamentarios se tradujeran en divisiones en el seno del ejército.

Dos años atrás, John Milton se había casado con Mary Powell, una joven de dieciséis años procedente de una familia realista, pero un mes después de la boda, la muchacha lo abandonó, porque era normal y no soportaba la austeridad puritana de su marido. Milton escribió varios panfletos en favor del divorcio, que le ocasionaron problemas con la censura impuesta por el Parlamento. Ahora publicaba su Aeropagitica, un alegato en favor de la libertad de prensa. También es de esta época La educación, un programa pedagógico de espíritu humanista.

El 5 mayo el vizconde de Turena fue derrotado en Mergentheim-Herbsthausen.

En los Países Bajos, Federico Enrique, el príncipe de Orange, conquistó Hulst a los españoles.

El 14 de junio, el Nuevo ejército modelo, dirigido por Thomas Fairfax, aplastó en Naseby al ejército del príncipe Ruperto. El rey Carlos I, viendo peligrar su posición, decidió huir a Escocia. Allí, en las filas del marqués de Montrose se multiplicaron las deserciones. Nuevamente, en Naseby fue decisiva la actuación de Oliver Cromwell, que fue llamado a dirigir la caballería.

En su retiro de Loeches, el conde-duque de Olivares había recibido un memorial de cargos, al que a su vez había contestado con El Nicandro, un opúsculo en su defensa en el que criticaba duramente a muchos Grandes de España y al propio rey. Esto le valió el destierro a Toro, donde residía su hermana. Allí murió el 22 de julio, con claros síntomas de enajenación mental.

Una sublevación de los colonos portugueses expulsó a los neerlandeses de Brasil. Ese año murió el jurista neerlandés Hugo Grocio.

El 3 de agosto el ejército imperial se enfrentó en Allerheim a las tropas francesas y suecas, pero no hubo un claro vencedor.

El duque d'Enghien obtuvo una victoria en Nördlingen en la que participó también el vizconde de Turena.

Los otomanos no aprobaron las acciones del príncipe de Transilvania, Jorge I Rákóczi, contra la Hungría Real, y éste tuvo que firmar con el emperador la paz de Linz, por la que, no obstante, obtenía la libertad de culto para los protestantes húngaros.

El 6 de septiembre, el elector Juan Jorge I de Sajonia firmó un armisticio con Suecia.

El 8 de septiembre murió Francisco de Quevedo. Dejó inédita una ingente obra poética, que vería la imprenta unos años más tarde. Quevedo es, junto con Góngora y Lope, uno de los grandes poetas del Siglo de Oro de la literatura castellana. Sirva como testimonio el más famoso de sus sonetos:

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
[Esta última] hora, lisonjera al ansioso afán que persigue (la muerte) podrá desatar mi alma (del cuerpo)
mas no desotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía;
nadar sabe mi llama el agua fría
y perder el respeto a ley severa.
Pero, cuando cruce el río que lleva al Hades, mi alma no dejará la memoria en la orilla de los vivos. Mi amor sabe violar la ley que así lo establece.
Alma, a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Medulas, que han gloriosamente ardido,
Cada verso continúa en el verso correspondiente del segundo terceto.
Medulas era entonces palabra llana.
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
Las venas serán ceniza, pero esta ceniza tendrá sentido.

La compañía de teatro fundada por Moliére había quebrado, y el artista entró en otra compañía ambulante.

El príncipe Ruperto, considerando que la causa del su tío, el rey Carlos I de Inglaterra, estaba perdida, firmó unas capitulaciones en Bristol, que no fueron aceptadas por el monarca.

Ese año fue condenado a muerte y ejecutado William Laud, el arzobispo de Canterbury.

Los sobrinos del difunto Papa Urbano VIII, los cardenales Francesco y Antonio Barberini, habían desempeñado una importante labor de pacificación de Italia después de los conflictos por la sucesión del ducado de Mantua. Sin embargo, su ambición los había llevado, bajo la protección de su tío, a un intento de supeditar todo el norte de Italia a la Santa Sede. Su fracaso en un intento de arrebatar a los Farnesio el ducado de Castro marcó el inicio de su declive y, tras la muerte de Urbano VIII, su impopularidad llegó a tales extremos que Inocencio X decidió pedirles cuentas, y los Barberini huyeron a Francia, bajo el amparo del cardenal Mazarino.

Corneille estrenó la tragedia Rodoguna.

A los veintidós años, Blaise Pascal terminó la construcción de una máquina calculadora, en la que había estado trabajando los tres últimos años. Su finalidad era ayudar a su padre, que era recaudador de impuestos. El sistema monetario francés (como todos los de la época) era un tanto incómodo para hacer cuentas, ya que una livre tenía 20 sols y un sol se dividía a su vez en 12 deniers. La máquina de Pascal fue conocida como la pascalina, y no tardó en ponerse a la venta. En 1646 el padre de Pascal fue herido en la pierna y tuvo que permanecer en reposo, asistido por dos jóvenes religiosos que influyeron notablemente en el joven Pascal. Desde entonces fue un fervoroso creyente.

El 5 de mayo, el rey Carlos I de Inglaterra marchó a Southwell, donde se encontraba el ejército escocés de Alexander Leslie, y le presentó su rendición, con la intención de reconciliarse con los escoceses para luego usarlos para combatir a los ingleses.  Carlos I tenía dos hijos, Carlos, de dieciséis años, el príncipe de Gales, y Jacobo, de trece, el duque de York. A pesar de su juventud, el príncipe Carlos había participado en la guerra, pero ahora huía a Francia, donde fue confiado a la tutela de Thomas Hobbes, en París. El príncipe Ruperto también había pasado a Francia, y el marqués de Montrose se marchó a Noruega.

Ese año murió Robert Devereux, el conde de Essex. Partidario de una paz de compromiso, había abandonado el ejército el año anterior, cuando se aprobó la prohibición de que los parlamentarios tuvieran responsabilidades militares.

La guerra civil inglesa tuvo sus consecuencias en las colonias americanas. Virginia era anglicana y partidaria del rey, las colonias de Nueva Inglaterra eran puritanas y partidarias del Parlamento. Si hubieran sido vecinas, sin duda habría estallado la guerra entre ellas, pero las separaban las colonias suecas y neerlandesas. Caso distinto era el de Maryland, que había surgido como una colonia católica y era vecina de Virginia. En los últimos años, habían afluido a ella numerosos colonos protestantes, y ahora se dieron cuenta de que, aunque oficialmente seguía siendo católica, los protestantes eran mayoría. La consecuencia fue que los protestantes saquearon Saint Mary's, y el gobernador, Leonard Calvert, tuvo que huir a Virginia. Allí fue acogido por William Berkeley, que, aunque era protestante, le preocupaba más que la figura del gobernador perdiera la autoridad que hasta entonces tenía (cada vez mayor, puesto que la guerra civil había aumentado considerablemente la autonomía de las colonias). Poco después Calvert pudo volver a Maryland, donde trató de mediar entre católicos y protestantes.

A Nueva Holanda llegó un nuevo gobernador que sustituyó al incompetente Willem Kief, el responsable del conflicto con los indios. Se llamaba Peter Stuyvesant. Dos años antes había sido herido en Brasil y le habían tenido que amputar una pierna, por lo que llevaba una pata de palo. No tenía muy buen carácter, pero era eficiente.

Rembrandt tomó como sirviente a una campesina de veinticinco años llamada Hendrickje Stoffels, con la que probablemente se hubiera casado si ello no le hubiera privado de una renta que, según una cláusula del testamento de su esposa Saskia, cobraría mientras no volviera a casarse. Pronto la convirtió en su compañera, lo que perjudicó seriamente su reputación.

El emperador Fernando III cedió la corona de Bohemia a su hijo Fernando IV, de trece años.

El rey Juan IV de Portugal se libró de una conjuración que pretendía asesinarlo.

Luis II de Borbón, el duque d'Enghien, heredó el título de príncipe de Condé tras la muerte de su padre. Sus éxitos militares hicieron que fuera conocido como el Gran Condé. Ese año tomó Dunquerque a los españoles.

También murieron Álvaro de Bazán, el marqués de Santa Cruz, y Eduardo Farnesio, el duque de Parma, que fue sucedido por su hijo Ranucio II, así como el príncipe Baltasar Carlos, el heredero del rey Felipe IV de España, que acababa de cumplir los diecisiete años. Recientemente se había publicado en Huesca una novela dedicada al joven príncipe. Se titulaba El discreto, y trataba sobre cómo triunfar en sociedad y conseguir el aplauso de la mayoría. Su autor figuraba ser un tal Lorenzo Gracián, si bien se trataba de un pseudónimo del jesuita Baltasar Gracián. La obra agradó al marqués de Leganés, que incluyó a Gracián en el ejército con el que se disponía a liberar a Lérida, asediada por los franceses. Gracián ya se había distinguido al resistir el asedio francés a Tarragona dos años atrás. Ahora combatió en primera línea y fue aclamado como "el padre de la victoria". A finales de año estaba de regreso en Huesca.

Rodrigo Ponce de León, el duque de Arcos, fue nombrado virrey de Nápoles, quien volvió a instituir la gabela sobre la fruta, un impuesto abolido hacía más de veinte años, a la vez que imponía fuertes tributos sobre el pescado y sobre la harina, todos ellos destinados a sufragar la guerra contra Francia. En diciembre se produjeron algunas protestas contra estas medidas.

En 1647 Corneille estrenó su Heraclio, que lo confirmó como el primer autor teatral de Francia.

Baltasar Gracián publicó el Oráculo manual y arte de prudencia, dedicada al valido Luis Méndez de Haro, que consiste en una selección de trescientos aforismos de diversa procedencia.

El 14 de marzo, el duque Maximiliano de Baviera firmó un armisticio con Francia y Suecia en Ulm.

El emperador Fernando III cedió a su hijo Fernando IV la corona de Hungría.

El príncipe de Condé fue enviado a Cataluña, donde fracasó en un intento de tomar Lérida.

El rey Carlos I, convencido de que a un rey no se le podían imponer condiciones, se negó a aceptar las que le exigían los escoceses para aceptarlo como rey. El conde de Argyll se había apoderado del monarca y en junio lo entregó al Parlamento inglés. Allí se le propuso la paz a cambio de que aboliera el episcopado y destituyera a setenta y un jefes realistas. Carlos I no respondió, porque consideró que las condiciones de los escoceses eran mejores y esperaba la ocasión de congraciarse con ellos. Además pretendía aprovechar las disensiones cada vez mayores entre los parlamentarios y el ejército: Cromwell propugnaba un régimen republicano, pero en el seno del ejército se había formado la facción conocida como los niveladores, dirigidos por John Lilburne, que desconfiaban de su autoritarismo y afirmaban que el paso de una monarquía a una república no sería más que un cambio de nombre si  el parlamento no se abría a las clases populares (que integraban el nuevo ejército). Acusaban a Cromwell de pretender llegar a una componenda con la aristocracia y los principios monárquicos.

Los niveladores se apoderaron del rey y le hicieron sus propias ofertas de paz, que le habrían dado el apoyo de un sector importante del ejército, pero Carlos I evitó también darles respuesta alguna y finalmente logró evadirse hasta la isla de Wight, donde esperaba contar con el apoyo del gobernador, el coronel Hammond, pero éste se mostró hostil y lo retuvo prisionero.

Ese año murió el príncipe de Orange, Federico Enrique, que fue sucedido por su hijo Guillermo II, el yerno de Carlos I de Inglaterra.

En Nápoles fue incendiado el puesto de recaudación de impuestos. El ataque fue obra de un vendedor de pescado llamado Tommaso Aniello, al que llamaban Masaniello. El 7 de julio estalló un motín en el mercado, que por la noche se extendió a los barrios populares, bajo el grito de Viva el rey y muera el mal gobierno. Los insurrectos liberaron presos, incendiaron las casas de recaudación y, tras hacerse con el dominio de la ciudad, constituyeron una milica urbana. Los nobles huyeron de la ciudad y pagaron a unos asesinos que el 10 de julio trataron de matar a Masaniello, pero el plan fracasó y fue seguido de una fuerte represión contra la nobleza. El 11 de julio el virrey capituló y nombró a Masaniello capitán general del fidelísimo pueblo napolitano. El 13 de julio se aprobaron las capitulaciones, por las que el pueblo tendría los mismos derechos que la nobleza, se abolirían los nuevos impuestos y habría una amnistía general. Pero el 16 de julio Masaniello fue asesinado por algunos de sus partidarios, pagados por el duque de Arcos. Se produjo entonces un intento de contrarrevolución, pero el 17 de julio los rebeldes volvieron a imponerse.

René Descartes
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