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LA GUERRA HISPANO-ESTADOUNIDENSE

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La diplomacia estadounidense había negociado con España la creación de un gobierno autónomo para Cuba que los insurgentes pudieran aceptar en lugar de la independencia que reclamaban. El 1 de enero de 1898 se reunió por primera vez, pero no convenció ni a los insurgentes ni al sector leal a España de la sociedad cubana, que echaba de menos las técnicas drásticas del general Weyler.

Ese mismo día el Magasin d'Éducation et de Récréation empezó a publicar una nueva novela de Julio Verne, El soberbio Orinoco, ambientada en Venezuela.

Emilio Salgari publicó una novela en la que presentaba un nuevo personaje que se haría más famoso que su Sandokan. Se trataba de El corsario negro, y está ambientada en el Caribe, en los inicios del Imperio Español.

El 7 de enero se estrenó en Moscú la ópera Sadko, de Rimski-Kórsakov.

Las sospechas que estaban recayendo sobre el comandante Esterházy por el caso Dreyfus hicieron que, siguiendo recomendaciones del Estado Mayor, el propio Esterházy solicitara comparecer ante un consejo de guerra. El juicio se celebró el 10 de enero. En un proceso muy irregular, tres expertos calígrafos no reconocieron la escritura de Esterházy en el documento que había implicado a Dreyfus, Esterházy fue aplaudido, los testigos de la acusación fueron abucheados y todas las acusaciones recayeron sobre el coronel Picquart, que había desatado las sospechas sobre Esterházy. El 11 de enero Esterházy fue absuelto por el tribunal tras apenas unos minutos de deliberación y tuvo dificultades para abandonar el tribunal, por los partidarios que le rodeaban y le aclamaban.

El 12 de enero hubo en La Habana una manifestación violenta de cubanos contrarios a la independencia de la isla y furiosos con las concesiones que el gobierno hacía a los insurgentes. Se lanzaron consignas anti-estadounidenses que los corresponsales de la prensa amarilla se cuidaron de transmitir y amplificar.

Ito Hirobumi volvió a ocupar el cargo de primer ministro japonés, pero se encontró con que los dos partidos políticos mayoritarios se opusieron a sus planes de aumentar los impuestos a los terratenientes, así que decidió disolver el parlamento y convocar nuevas elecciones.

Émile Zola había publicado varios artículos en favor de Dreyfus en Le Figaro, pero ante las presiones de sus suscriptores, el editor había dejado de aceptarlos. Zola se puso entonces en contacto con otro periódico, L'Aurore, a quien presenta un artículo especialmente agresivo, muy diferente a la moderación habitual en la época. El título original propuesto por Zola era Carta a M. Félix Faure, Presidente de la República, pero la redacción quiso algo más llamativo y la mañana del 13 de enero la primera plana de L'Aurore mostraba un gran titular de dos sílabas: J'Accuse... !, con el subtítulo "Lettre au président de la République", seguido de "Par Émile Zola". El artículo ocupaba toda la primera página y, tras explicar las circunstancias del caso, terminaba con una larga lista de acusaciones:

Yo acuso al teniente coronel Paty de Clam como laborante —quiero suponer inconsciente— del error judicial, y por haber defendido su obra nefasta tres años después con maquinaciones descabelladas y culpables. Acuso al general Mercier por haberse hecho cómplice, al menos por debilidad, de una de las mayores iniquidades del siglo. Acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas de la inocencia de Dreyfus, y no haberlas utilizado, haciéndose por lo tanto culpable del crimen de lesa humanidad y de lesa justicia con un fin político y para salvar al Estado Mayor comprometido. Acuso al general Boisdeffre y al general Gonse por haberse hecho cómplices del mismo crimen, el uno por fanatismo clerical, el otro por espíritu de cuerpo, que hace de las oficinas de Guerra un arca santa, inatacable. Acuso al general Pellieux y al comandante Ravary por haber hecho una información infame, una información parcialmente monstruosa, en la cual el segundo ha labrado el imperecedero monumento de su torpe audacia. Acuso a los tres peritos calígrafos, los señores Belhomme, Varinard y Couard por sus informes engañadores y fraudulentos, a menos que un examen facultativo los declare víctimas de una ceguera de los ojos y del juicio. Acuso a las oficinas de Guerra por haber hecho en la prensa, particularmente en L'Éclair y en L'Echo de París una campaña abominable para cubrir su falta, extraviando a la opinión pública. Y por último: acuso al primer Consejo de Guerra, por haber condenado a un acusado, fundándose en un documento secreto, y al segundo Consejo de Guerra, por haber cubierto esta ilegalidad, cometiendo el crimen jurídico de absolver conscientemente a un culpable. No ignoro que, al formular estas acusaciones, arrojo sobre mí los artículos 30 y 31 de la Ley de Prensa del 29 de julio de 1881, que se refieren a los delitos de difamación. Y voluntariamente me pongo a disposición de los Tribunales. En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizó aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia. Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que se haga la luz, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los Tribunales y que me juzguen públicamente. Así lo espero.

Zola incitaba a que le demandaran, porque las demandas serían civiles, y así arrancarían el caso de las manos de los militares. La edición usual de L'Aurore era de 30.000 ejemplares, pero de ese número se imprimieron 300.000. Las denuncias contra Zola y L'Aurore no tardaron en llegar.

El 14 de enero murió el escritor y matemático británico Lewis Carroll.

El 15 de enero Le Temps publicó una petición en la que se reclamaba la revisión del juicio contra Dreyfus, y que, además de Zola, firmaban diferentes personalidades de la época, como el director del Instituto Pasteur o el pintor Claude Monet, entre muchos escritores, historiadores, etc.

El 23 de enero el periodista Georges Clemenceau (el que había ideado el titular J'Accuse...!) publicó un artículo en L'Aurore sobre el caso Dreyfus en el que aparece tal vez por primera vez el uso del término "intelectuales" en su sentido moderno. La derecha generó entonces un "antiintelectualismo" que reprochaba a los "intelectuales" de "reflexionar más allá de los intereses de la nación".

El presidente McKinley se vio obligado a contentar a la opinión pública y envió a La Habana un buque de guerra, el Maine, con el fin habitual de "proteger vidas y propiedades estadounidentes". La llegada del barco fue notificada tan sólo 18 horas antes de su entrada en el puerto, el 25 de enero, lo cual era contrario a los convenios diplomáticos. Como respuesta, el gobierno español envió a Nueva York el crucero Vizcaya.

El 30 de enero, el capitán del Maine, Charles Dwight Sigsbee, mientras se dirigía a presenciar una corrida de toros a la que había sido invitado en La Habana, recibió de un desconocido una octavilla que decía lo siguiente:

¡ESPAÑOLES!
¡VIVA ESPAÑA CON HONRA!

¿Qué hacéis que os dejáis insultar de esa manera? ¿No veis lo que nos han hecho retirando a nuestro valiente y querido Weyler, que a estas horas ya hubiéramos acabado con esa indigna canalla insurrecta que pisotea nuestra bandera y nuestro honor?
¡Nos imponen la autonomía para echarnos a un lado y dar los puestos de honor y mando a aquellos que iniciaron esta rebelión, estos mal nacidos autonomistas, hijos ingratos de nuestra patria!
¡Y por último, estos cochinos yankees que se mezclan en nuestros asuntos, humillándonos hasta el último grado, y para más vejamen nos mandan uno de los barcos de guerra de su podrida escuadra, después de insultarnos en sus diarios y desde nuestra casa!
¡Españoles! Llegó el momento de acción, ¡no dormitéis! Enseñemos a esos viles traidores que todavía no hemos perdido la vergüenza y que sabemos protestar con la energía que corresponde a una nación digna y fuerte como es y siempre será nuestra España!
¡Mueran los americanos! ¡Muera la autonomía!
¡Viva España! ¡Viva Weyler!

Otra copia le llegaría luego por correo.

El 8 de febrero fue asesinado el presidente guatemalteco José María Reina Barrios, a manos de un ciudadano británico de origen suizo llamado Edgar Zollinger. Su gabinete convocó una reunión de urgencia para designar un sucesor, pero el ministro de gobernación y justicia, Manuel Estrada Cabrera, que no había sido convocado, se presentó pistola en mano y convenció a todos los presentes de que él era el sucesor.

El embajador español en Washington era a la sazón Enrique Dupuy de Lôme, que a finales del año anterior había escrito una carta a un político y periodista amigo suyo, José Canalejas, que después de haber visitado Washington para negociar sobre la situación cubana, se había trasladado a La Habana. Canalejas había solicitado la ayuda de un secretario para despachar su abundante correspondencia, y el trabajo le fue asignado a un joven de 28 años llamado Gustavo Escoto. Éste había visto la carta de Dupuy de Lôme e, intuyendo que podría ser relevante, la robó. Acabó vendiéndosela a John R. Caldwell, corresponsal en La Habana del New York Herald. Tras pasar por algunas manos más, la carta llegó a las oficinas del periódico, donde fue fotografiada y el original fue enviado a Washington. El 9 de febrero estaba en manos del subsecretario de Estado que, tras comprobar su autenticidad, pasó a informar al presidente McKinley. Esa misma mañana el Herald publicaba la carta. En el pasaje más destacado, Dupuy de Lôme hacía referencia al presidente  y a su último "mensaje al congreso", el discurso con que tradicionalmente el presidente de los Estados Unidos informa cada fin de año sobre la situación del país:

[...] El mensaje ha desengañado a los insurrectos, que esperaban otra cosa y ha paralizado la acción del Congreso; pero yo lo considero malo. Además de la naturaleza e inevitable grosería con que se repite cuanto ha dicho de Weyler la prensa y la opinión de España, demuestra una vez más lo que es McKinley, débil y populachero, y además un politicastro que quiere dejar una puerta abierta y quedar bien con los jingoes de su partido [...]

La opinión de Dupuy de Lôme no iba descaminada, pero que un español se atreviera a criticar así al presidente de los Estados Unidos no era algo que los estadounidenses pudieran aceptar. El embajador presentó su dimisión inmediatamente, y le fue aceptada, pero el daño ya estaba hecho.

Juan Lindolfo Cuestas había accedido provisionalmente a la presidencia de Uruguay tras el asesinato del presidente Idiarte, pero el 10 de febrero, unas semanas antes de que terminara su mandato, disolvió las cámaras parlamentarias y pasó a gobernar como dictador.

El 15 de febrero, pasadas las nueve de la noche, dos explosiones sucesivas destrozaron la proa del Maine en el puerto de La Habana, que no tardó en hundirse. Murieron 264 marines y 2 oficiales de un total de 354 ocupantes del barco. El capitán y la mayoría de los oficiales se salvaron porque sus camarotes estaban en la popa. Las causas de la explosión nunca han llegado a dilucidarse (aunque lo más plausible que se se tratara de un accidente interno), pero el 16 de febrero el New York Herald las exponía claramente en sus titulares: "El barco de guerra Maine partido por la mitad por un artefacto infernal secreto del enemigo."  Randolph Hearst multiplicó sus corresponsales en La Habana. Se dice que les dijo: "Traigan noticias, que de la guerra ya me encargo yo". El World, de Pulitzer, también insistió en que el Maine había sido blanco de una mina o de una bomba. Sin embargo, parece ser que en privado reconocía que "nadie fuera de un manicomio" podía realmente creer que España hubiera decidido hundir el Maine. Pero toda la prensa atacó a España y la opinión pública aceptó la versión.

El 23 de febrero, tras varias semanas de juicio, Émil Zola fue condenado por difamación a la pena máxima que permitía la ley: un año de cárcel y 3000 francos de multa. El presidente del tribunal había hecho cuanto estuvo en su mano para que el juicio no derivase hacia el caso Dreyfus. Su frase "la cuestión no será tratada" se hizo célebre. Zola tuvo suerte de ser condenado, pues si hubiera sido absuelto habría sido linchado probablemente a la salida del tribunal. Su condena reforzó la tenacidad de los defensores de Dreyfus. El 25 de febrero se creó la Liga Francesa para la Defensa de los Derechos Humanos y del Ciudadano.

El general José Manuel Hernández había perdido el año pasado las elecciones presidenciales venezolanas, pero, tomando como excusa que habían sido fraudulentas, no quiso acatarlas, y el 1 de marzo se internó en las montañas con algunos seguidores.

En el parlamento austriaco se estaba debatiendo una renovación del acuerdo que había convertido al Imperio Austriaco en el Imperio Austro-Hungaro. La tercera etnia más influyente en el Imperio después de la alemana (austriaca) y la húngara era la checa, y una de las propuestas que tenían que debatirse era la posibilidad de que el checo sustituiría al alemán  como lengua oficial en Bohemia. Esto había dado lugar a acaloradas protestas por parte de los nacionalistas alemanes, y finalmente se habían producido disturbios. Entre los testigos de los incidentes se encontraba Mark Twain que a la sazón residía en Viena, y había relatado lo sucedido en un artículo titulado Tiempos de agitación en Austria, que se publicó en una revista estadounidense. Hacia el final del artículo, Twain menciona de pasada que hubo ataques contra los judíos, señalando que, aunque eran parte inocente en el conflicto, fueron acosados y saqueados: "En todos los casos el judío debía ser asado, no importa de qué lado estuviera". Estos comentarios motivaron que varios judios estadounidenses le escribieran preguntándole más detalles sobre su opinión sobre por qué los judíos recibían ese trato. Twain decidió responder punto por punto a una de esas cartas en otro artículo que tituló sobre el pueblo judío, y que es interesante leer. En él cae en unos cuantos tópicos sobre los judíos, y sus datos presentan algunas inexactitudes, pero lo realmente notable es que tiene la lucidez necesaria para no caer de ningún modo en los prejuicios que embotaban el pensamiento de la mayor parte de sus contemporáneos.

El 8 de marzo Richard Strauss estrenó en Colonia su poema sinfónico Don Quijote.

En Minsk se fundó el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso, que celebró su primer congreso el 13 de marzo, con la asistencia de nueve delegados, que no lograron ponerse de acuerdo en muchas cosas. Se nombró un comité central que no tardó en ser detenido por la policía.

Oscar Wilde publicó La balada de la cárcel de Reading, que narra la ejecución de Charles Thomas Woolridge, que había tenido lugar dos años antes, tras haber sido declarado culpable del asesinato de su esposa. Wilde no cuestiona que la ejecución sea justa, pero destaca la forma cruel en que son tratados todos los convictos. La publicó con el pseudónimo de C.3.3. y resultó ser un gran éxito, que tuvo siete ediciones en menos de dos años. El 24 de marzo se publicó una segunda carta suya enviada al Daily Chronicle, sobre las condiciones de las cárceles británicas.

H.G. Wells publicó una novela con la que se iniciaría un género: La guerra de los mundos, en la que Gran Bretaña es invadida por los marcianos, que inician una despiadada conquista. Wells no deja de insinuar que la conducta de los marcianos, ante cuyo armamento mucho más avanzado los británicos no tienen ninguna posibilidad, no es muy diferente a la de los británicos frente a los nativos de sus colonias.

En cambio, el imperialismo británico es ensalzado en La tragedia del Korosko, novela ambientada en la guerra contra los mahdistas de Sudán y escrita por Arthur Conan Doyle. Entre las numerosas historias cortas de Conan Doyle publicaba, ese año publicó dos tituladas El especial perdido y El hombre de los relojes, que tenían un patrón común: presenta dos misterios que son resueltos en una carta por un detective anónimo no profesional, pero un gran número de detalles apunta a que se trata del difunto Sherlock Holmes.

Anthony Hope publicó una segunda parte de El prisionero de Zenda, titulada Rupert de Hentzau.

Bernard Shaw publicó su obra de teatro Candida, que no pudo estrenar.

El rey Óscar II de Suecia celebró una cena en honor de Henrik Ibsen, y en la conversación dijo en un momento dado que Espectros no era una buena obra. Ibsen calló unos segundos y finalmente dijo: Majestad, ¡tenía que escribir Espectros!

Los Estados Unidos rechazaron una investigación conjunta con España sobre la explosión del Maine, así que se realizaron investigaciones paralelas. La española concluyó que la explosión se había producido en el interior del barco, por causas internas, mientras que el 29 de marzo la comisión estadounidense concluyó que la explosión se había debido a una mina. Ese mismo día el presidente McKinley envió un ultimátum a España en el que exigía un armisticio inmediato en Cuba, el fin de la política de campos de concentración y la aceptación de la mediación estadounidense en el conflicto cubano. Hasta numerosos grupos religiosos estadounidenses que habían sido siempre antibelicistas, cambiaron de parecer en esa ocasión y se mostraron partidarios de la guerra contra España.

El 2 de abril un recurso en casación permitió que Zola saliera de la cárcel, tras lo cual se interpusieron nuevas denuncias por difamación contra Zola.

Viendo la que se avecinaba, España había solicitado la intervención de las grandes potencias europeas, pero éstas no tenían intención alguna de indisponerse con los Estados Unidos por defender a España. Tras un intenso debate, el 7 de abril el gobierno estadounidense recibió una nota firmada por representantes de Alemania, el Imperio Austro-Húngaro, Francia, Gran Bretaña, Italia y Rusia en la que abogaban tibiamente por una solución pacífica, y que recibió una contestación cordial que probablemente había sido pactada de antemano con las mismas potencias que habían presentado la nota.

Ese día se estrenó en París Quatro pezzi sacri, que agrupaba las cuatro composiciones litúrgicas de Giuseppe Verdi, dos de ellas compuestas años atrás: el Ave Maria y los Laudi alla Vergine Maria, y otras dos más recientes, el Te Deum, y el Stabat Mater que acababa de componer con 85 años.

El 8 de abril un ejército anglo-egipcio de 14.000 hombres bajo el mando del general Horatio Herbert Kitchener derrotó a unos 15.000 mahdistas bajo el mando de Osman Digna en la batalla de Atbara, en Sudán. Los mahdistas dejaron unos 3.000 muertos y heridos y unos 2.000 prisioneros, frente a menos de un centenar de muertos y unos 500 heridos en el bando contrario.

España también había recurrido al Papa León XIII, quien realizó gestiones diplomáticas con los Estados Unidos, que en sí mismas no sirvieron de nada, pero permitieron al gobierno español suavizar su cesión al ultimátum estadounidense presentándolo ante a opinión pública como sugerencia del Papa. El 9 de abril envió su respuesta a los Estados Unidos, pero ésta fue considerada evasiva y la presión sobre el presidente McKinley para que interviniera en Cuba aumentó.

Finalmente, el 11 de abril el presidente McKinley presentó un informe al Congreso en el que anuncaba que en Cuba se habían abolido los campos de concentración, pero a continuación describía el estado de hacinamiento, el hambre y la enfermedad de los cubanos concentrados por el gobierno y solicitaba permiso para recurrir a las armas para poner fin a la guerra de Cuba.

El 16 de abril el venezolano José Manuel Hernández se enfrentó en Mata Carmelera a un ejército del gobierno dirigido por el ex presidente Joaquín Crespo y, pese a su inferioridad numérica, resultó vencedor.

En Corea, el líder donghak Choe Si-hyeong fue capturado, juzgado con rapidez (porque estaba enfermo y querían matarlo antes de que se  muriera) y ejecutado. A finales del año anterior había nombrado sucesor al frente del movimiento donghak a Son Byong-hi, que tras la ejecución de su maestro pidió asilo político en Japón. Ese año se inauguró en Corea la primera central eléctrica, construida por una empresa estadounidense.

El 20 de abril el presidente McKinley dio su visto bueno a una resolución conjunta de las dos cámaras del Congreso sobre Cuba. Su texto era el siguiente:

Por cuanto: el aborrecible estado de cosas que ha existido, durante los tres últimos años, en la isla de Cuba, tan próxima a nuestro territorio, ha herido el sentido moral del pueblo de los Estados Unidos y afrentado la civilización cristiana, y ha culminado en la destrucción de un barco de guerra de los Estados Unidos con doscientos sesenta y seis de sus oficiales y tripulantes, mientras se hallaba de visita amistosa en el puerto de La Habana, y tal estado de cosas no puede ser tolerada por más tiempo, según manifestó ya el Presidente de los Estados Unidos en su mensaje al Congreso de 11 de abril de 1898, invitando a éste a que adopte resoluciones:
Por tanto: Se resuelve por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América, reunidos en Congreso:
Primero, Que el pueblo de la isla de Cuba es y de derecho debe ser libre e independiente.
Segundo. Que es el deber de los Estados Unidos exigir, como el Gobierno de los Estados Unidos por la presente exige, que el Gobierno de España renuncie inmediatamente su autoridad y gobierno en la isla de Cuba y retire del territorio de ésta y de sus aguas, sus fuerzas militares y navales.
Tercero. Que por la presente se da orden y autoridad al Presidente de los Estados Unidos para usar en su totalidad las fuerzas militares y navales de los Estados Unidos, y para llamar a servicio activo la milicia de los diferentes Estados de los Estados Unidos hasta donde sea necesario para llevar a efecto esta resolución.
Cuarto, Que los Estados Unidos por la presente declaran que no tienen deseo ni intención de ejercer soberanía, jurisdicción o dominio sobre dicha Isla, excepto para su pacificación, y afirman su determinación, cuando ésta se haya conseguido, de dejar el gobierno y dominio de la Isla a su pueblo.

El cuarto punto, conocido como la enmienda Teller, había sido propuesto a última hora por el senador Henry M. Teller, y fue aprobado por 311 votos a favor frente a 6 en contra. Inmediatamente McKinley envió a España un nuevo ultimátum en el que ahora exigía su retirada de Cuba. Antes de recibir respuesta, el 21 de abril la armada estadounidense bloqueó Cuba. El 23 de abril España declaró la guerra a los Estados Unidos. La marina estadounidense contaba con unos 28.000 hombres y había iniciado una campaña para reclutar otros 50.0000, y unos 220.000 voluntarios respondieron a la llamada (entre civiles y miembros de las unidades estatales de la Guardia Nacional). El 25 de abril el Congreso estadounidense declaró que el país estaba en guerra contra España desde el 21 de abril. Ese mismo día se produjo un enfrentamiento entre un torpedero estadounidense y una cañonera española en la bahía de Cárdenas en Cuba. En un breve intervalo, el barco estadounidense disparó 70 proyectiles, pero sólo uno dio en el blanco, mientras que los 10 disparos del buque español causaron daños considerables en el torpedero, que tuvo que retirarse.

La opinión pública estadounidense apoyaba mayoritariamente la guerra. La feminista Elizabeth Cady Stanton, a sus 83 años, afirmó: Aunque odio la guerra per se, me alegro de que haya venido en este caso. Me gustaría ver a España borrada de la faz de la Tierra.

Vicente Blasco Ibáñez publicó su novela La barraca, en la que narra las duras condiciones de vida del campesinado. El 28 de abril fue elegido diputado. No tardó en ser encarcelado por sus manifestaciones en contra de la monarquía.

Hacía ya varios meses que los Estados Unidos habían enviado una flota a Hong Kong para estar en condiciones de atacar las Filipinas rápidamente en cuanto se declarara la guerra. El 1 de mayo la flota estadounidense, bajo el mando del comodoro George Dewey, se acercó a la española en la bahía de Manila y se inició un combate en el que dos buques españoles fueron incenciados. En un momento dado, Dewey recibió un mensaje que parecía indicar que su buque insignia estaba falto de municiones, por lo que ordenó la retirada, tras haber dejado pertrecha la flota española. Ésta estaba bajo el mando del contralmirante Patricio Montojo, que ante la retirada estadounidense desembarcó en la isla de Cavite para curarse de una contusión en una pierna. Pero Dewey descubrió que el mensaje sobre la falta de municiones había sido un error, así que regresó y acabó de destruir dos barcos que estaban siendo varados junto con un arsenal español. Los estadounidenses 9 heridos, frente a 60 muertos españoles de la escuadra y otros 17 del arsenal. Dewey fue ascendido a almirante, mientras que Montojo fue encausado por haber abandonado la flota antes de que terminara la batalla.

El 5 de mayo se produjo una manifestación de obreros en Milán, organizada por varios sindicatos que llamaron a la huelga general. El 6 de mayo el gobierno del marqués de Rudinì anunció la declaración del estado de emergencia en la ciudad, y el ejército recibió órdenes de evitar disturbios. Ese mismo día los obreros pretendían realizar otra manifestación y, ante su negativa de cancelarla, el general Fiorenzo Bava Beccaris ordenó disparar contra la multitud, con fusiles y cañones. Al final del día se contaron unos 300 muertos, entre hombres, mujeres y niños.

El 8 de mayo tres cañoneras españolas atacaron a dos buques estadounidenses en la bahía de Cárdenas, pero esta vez fueron los españoles los que terminaron en fuga.

El 9 de mayo el ejército italiano usó la artillería para entrar en el monasterio de Porta Monforte, en Milán, donde se rumoreaba que se escondían huelguistas. Al final resultó que sólo había unos mendigos que recibían la caridad de los frailes. El gobierno cifró las víctimas en 118 muertos y 450 heridos, pero los socialistas las elevaban a 400 muertos y 2000 heridos.

El 11 de mayo un escuadrón estadounidense acorraló tres barcos españoles en la bahía de Cárdenas, pero la precisión del tiro español se impuso de nuevo y los estadounidenses se retiraron con serios daños. Mientras tanto, otros dos barcos estadounidenses trataron de cortar tres cables submarinos que llegaban al puerto cubano de Cienfuegos, que los españoles estaban usando para coordinar sus movimientos. El primer cable estaba fuera del alcance de tipo de los españoles y fue cortado sin dificultad. El segundo fue cortado bajo el fuego enemigo y el tercero no pudo ser cortado, porque los españoles enviaron numerosos refuerzos para evitarlo.

El 12 de mayo otra flota estadounidense atacó la fortaleza de San Juan en Puerto Rico. El bombardeo no fue muy eficiente y la flota se retiró al cabo de un tiempo.

El 19 de mayo Emilio Aguinaldo regresó de su exilio dispuesto a dirigir una nueva insurrección contra el dominio español en las Filipinas.

El 24 de mayo Emilio Aguinaldo asumió el mando de los rebeldes filipinos.

El 30 de mayo el químico británico William Ramsay, en colaboración con Morris William Travers, partió de aire líquido y fue evaporando fraccionadamente sus componentes hasta obtener un residuo en el que encontró un nuevo gas, un nuevo elemento químico al que dio el nombre de kriptón (que en griego significa "oculto"). Unas semanas más tarde pudieron comprobar que, tras eliminar el kriptón del aire líquido, todavía quedaba otro gas, que emitía luz roja brillante cuando se le aplicaba una descarga eléctrica. A sugerencia del hijo de Ramsay, fue llamado neón (del griego "nuevo").

El 5 de junio José Manuel Hernández y Joaquín Crespo se enfrentaron nuevamente, esta vez en Churuguara, y el segundo resultó muerto, aunque Hernández perdió la batalla.

El 7 de junio una flota estadounidense logró cortar los cables submarinos que comunicaban el puerto cubano de Guantánamo con Haití. El 10 de junio se inició un desembarco y los marines instalaron un campamento que el 11 de junio fue atacado por guerrillas españolas, mantenidas a raya por la artillería estadounidense.

En teoría, la emperatriz Cixi llevaba nueve años retirada del gobierno de China, desde que su sobrino, el emperador Guanxu, había cumplido los 18 años. Sin embargo, recibía regularmente informes de la situación del país y a ella acudían los ministros cuando había que tomar alguna decisión importante. Durante la guerra sino-japonesa había sido ella quien había llevado las riendas del gobierno. Pero el desastre que supuso la guerra y la evidencia de que las potencias europeas estaban reduciendo sensiblemente la autoridad efectiva del gobierno chino había llevado a algunos sectores a la conclusión a la que los japoneses habían llegado años antes: la necesidad de occidentalizar China. Hasta entonces, lo único que China había asimilado de Europa era la compra de armas modernas y la instalación de fábricas de municiones, pero a pesar de ello y contra todo pronóstico, había sido derrotada por Japón, con un armamento algo inferior. Pero es que Japón no sólo contaba con armamento europeo, sino también con instructores militares europeos y con una selección de funcionarios y dirigentes basada en patrones europeos, y con escuelas y universidades en las que se enseñaba la ciencia europea, etc. Los progresistas lograron el apoyo del emperador, que finalmente se decidió a iniciar una campaña drástica de reformas. Éstas incluyeron la modernización del sistema tradicional de exámenes para acceder a los cargos públicos, la eliminación de "sinecuras" (cargos sin responsabilidades que, no obstante, tenían un salario asociado), la creación de un sistema educativo moderno que incidiera en la matemática y la ciencia en vez de en los textos de Confucio, la transición a una monarquía constitucional, la aplicación de los principios de la economía capitalista, potenciación de la industria fomentando la creación de fábricas, el comercio y el capitalismo, y la reestructuración del ejército.

El 12 de junio Emilio Aguinaldo proclamó la independencia de las Filipinas.

En Venezuela, José Manuel Hernández fue hecho prisionero en El Hacha. Así terminó su revuelta.

La fiebre del oro desatada en el Klondike había hecho aumentar de tal modo la población de la zona que el gobierno canadiense la convirtió en un territorio independiente, con el nombre de territorio de Yukon. Sin embargo, a partir de ese año la afluencia de aventureros empezó a decrecer y muchos de los que llegaban no tardaban en marcharse.

El 13 de junio unos 60 rebeldes cubanos se unieron a los marines estadounidenses acampados en Guantánamo. Los marines estaban agotados. Llevaban 100 horas sin haber tenido ocasión de dormir, acosados por los españoles. Mientras tanto de la base española en Cienfuegos salió el Diego Velázquez al encuentro de un barco de vapor que había sido detectado en alta mar. Suponían que se trataba del Purísima Concepción, cuya llegada se esperaba para esas fechas, pero se trataba del Yankee, un barco de guerra estadounidense que esperaba al Purísima Concepción. El Yankee empezó a disparar y a perseguir al barco español que marchaba de vuelta al puerto y recibió varios impactos. Llegado a Cienfuegos, mientras el Yankee se enfrentaba a las baterías del puerto, el Diego Velázquez desembarcó a los heridos, recibió refuerzos y salió acompañado de otros dos barcos y a partir de ahí las fuentes difieren: los españoles dijeron que el barco estadounidense se retiró y los estadounidenses que lo hicieron los españoles.

Los cubanos aconsejaron a los estadounidenses acampados en Guantánamo que atacaran una guarnición española de 500 hombres que protegía la única fuente de agua potable de la zona, con lo que esperaban que los españoles, si la perdían, tendrían que retirarse. La operación se inició el 14 de junio y contaba con el apoyo de una cañonera. Por la tarde los españoles habían huido de la guarnición.

El 15 de junio, tras varias semanas de campaña, los rebeldes filipinos se hicieron con la provincia de Tabayas. Habían reunido unos 53.000 hombres, que se enfrentaron a unos 4.700 españoles.

El 16 de junio dos buques estadounidenses destruyeron la artillería de la fortaleza cubana de Cayo del Toro.

Mientras tanto se firmaba un nuevo tratado de anexión de Hawai a los Estados Unidos. El Senado dudó en ratificarlo, pero durante la guerra las islas habían adquirido un notable interés estratégico y Francia y Japón habían mostrado interés en anexionárselas, así que finalmente fue aceptado.

El 20 de junio una flotilla estadounidense llegó a la isla de Guam, cercana a las Filipinas y disparó contra una fortaleza española. Los disparos fueron tan poco certeros que los habitantes de la isla pensaron que eran un saludo con salvas, y trataron de conseguir un cañón con que responder cortésmente. Las autoridades españolas enviaron una barca con una representación que constaba del oficial al mando en el puerto, un médico y un intérprete. Para su sorpresa, el capitán Henry Glass les informó de que sus países respectivos estaban en guerra, y les ordenó rendir la isla. El oficial, que acababa de enterarse de que había una guerra, respondió que no estaba en condiciones de tomar ninguna decisión en ese momento, así que fue devuelto a la isla con la notificación de que al día siguiente enviaría a un oficial para establecer los términos de la rendición. En Guam no había ninguna clase de armamento capaz de oponer ninguna resistencia, así que el 21 de junio los estadounidenses ocuparon la isla.

El 22 de junio empezó el desembarco de unos 17.000 marines en Santiago de Cuba. Mientras tanto dos barcos españoles trataron de romper el bloqueo estadounidense en San Juan, pero tuvieron que regresar a puerto con daños graves.

La guerra Hispano-estadounidense fue la primera guerra documentada cinematográficamente. La compañía de Thomas Edison grabó varias escenas de entrenamientos de tropas, desembarcos y batallas.

De entre las películas que se produjeron ese año destaca una del británico Robert William Paul titulada Come along, do!, de un minuto y medio de duración, que trata sobre un hombre que mira con gran atención una estatua de una mujer desnuda provocando el enfado de su esposa. Su interés radica en que es la primera película en la que se suceden dos escenas consecutivas: en la primera escena se ve al matrimonio a la entrada de una exposición de arte y en la segunda escena se ve lo que hacen en el interior. Mientras tanto Georges Méliès empezaba a producir películas "largas", de dos o tres minutos de duración, a menudo con trucos de cámara que eran muy apreciados por el público. La competencia hizo que otros productores empezaran a rodar películas cada vez más largas.

La Société des Gens des Lettres había encargado a Rodin un monumento a Balzac, pero cuando estuvo terminado se negó a aceptarlo. La prensa lo ridiculizó, aunque algunos admiradores firmaron un manifiesto en su defensa, entre ellos Claude Monet, Claude Debussy o el periodista Georges Clemenceau.

El 23 de junio Emilio Aguinaldo fue elegido presidente de la República Filipina.

Cumpliendo los acuerdos establecidos con los británicos, los etíopes contribuyeron a la guerra contra los mahdistas. El ras Mekonnen, al frente de 30.000 hombres, derrotó tres veces a los mahdistas y el 24 de junio estaba de regreso en Harar.

Ese mismo día se produjo el primer enfrentamiento en tierra de envergadura entre tropas españolas y estadounidenses en Las Guásimas, cerca de Santiago de Cuba. Unos 1.300 hombres, entre estadounidenses y cubanos, se enfrentaron a unos 1.500 españoles. El combate no pasó de una pequeña escaramuza con escasas bajas en ambos bandos y de la que todos quedaron más o menos satisfechos. Los españoles se retiraron considerando que ya habían hecho suficiente y los estadounidenses mantuvieron la posición por unos días, pero viendo que no tenía un gran valor estratégico terminaron abandonándola.

El 28 de junio los españoles trataron de romper por segunda vez el bloqueo estadounidense en San Juan de Puerto Rico, y lograron introducir suministros en la isla a costa del hundimiento de uno de sus buques de guerra.

El rey Humberto I de Italia había felicitado al general Bava Beccaris por la represión de los huelguistas milaneses y le otorgó una condecoración. En palabras del monarca, por haber rendido un gran servicio al rey y al país. Esto provocó la indignación incluso de los sectores conservadores y parte del clero, que condenaron que se hubiera disparado contra civiles indefensos. Estos hechos terminaron con la dimisión el 29 de junio del marqués de Rudinì, que fue sucedido por el general liberal Luigi Pelloux.

Los dos partidos políticos principales de Japón se habían unido bajo el liderazgo de Okuma Shigenobu, que ganó las elecciones con una mayoría aplastante y así el primer ministro Ito se vio obligado a dimitir. El 30 de junio fue sucedido por Okuma.

Ese mismo día los estadounidenses realizaron un intento frustrado de desembarcar suministros para los rebeldes cubanos en Tayacoba. Al mismo tiempo, los españoles frustraron también un intendo de bloqueo al puerto de Manzanillo.

El 1 de julio los estadounidenses tomaron posiciones en alturas cercanas a Santiago de Cuba, tras derrotar a los españoles en El Caney y en Las Colinas de San Juan. En la primera participaron unos 7.000 soldados y 400 cubanos, mientras que en la segunda lucharon 15.000 solados y 4.000 guerrilleros cubanos. Las fuerzas españolas eran muy inferiores. Desde las posiciones tomadas, los estadounidenses estaban en condiciones de atacar la flota española anclada en Santiago tanto desde tierra como desde el mar. El 3 de julio el almirante Pascual Cervera, comprendiendo que su flota no estaba segura en el puerto, ordenó su salida. Si lo hubiera hecho durante la noche o en un día de mal tiempo, tal vez habría tenido una oportunidad, pero lo hizo a la luz del día y sus barcos fueron atacados por tierra y por mar. Un barco fue hundido y los demás capturados. Las bajas fueron de 371 muertos, 151 heridos y 1670 prisioneros. Los estadounidenses contaron un muerto y un centenar de heridos. Al mismo tiempo, los estadounidenses iniciaban un asedio a Santiago de Cuba, pero una columna de apoyo logró cruzar las líneas estadounidenses, con lo que la ciudad pasó a contar con un total de 13.500 defensores. Los estadounidenses contaban con unos 15.000 soldados de infantería y 4.500 guerrilleros cubanos. El 4 de julio un alto el fuego permitió evacuar unos 20.000 civiles.

Ese mismo día los parisinos vieron volar un globo sorprendentemente pequeño. Lo había diseñado un ingeniero brasileño de 25 años llamado Alberto Santos Dumont (sus abuelos paternos eran franceses y Alberto había estudiado ingeniería en Francia, donde residía desde hacía seis años). Interesado en el problema de la maniobrabilidad, empezó entonces a diseñar un dirigible propulsado por un motor de gasolina.

Samuel Pierpont Langley había hecho volar con éxito varios modelos de aviones no tripulados, catapultados desde el río Potomac. Esto hizo que el departamento de guerra de los Estados Unidos se interesara por su trabajo y le financiara un proyecto para construir un avión tripulado que Langley bautizó como aeródromo (que corre por el aire).

El 7 de julio el nuevo ministro de Guerra francés, Godefroy Cavaignac, afirmó ante el parlamento que disponía de tres documentos que dejaban la culpabilidad de Dreyfus fuera de toda duda. Los diputados lo ovacionaron y votaron la impresión de carteles con los tres documentos, que fueron colocados en todos los municipios de Francia. Sin embargo, con esto Cavaignac reconocía que la defensa de Dreyfus no había tenido acceso a toda la documentación del caso, por lo que las peticiones de revisión del juicio cobraban mayor fuerza. El 8 de julio el coronel Picquart contestó en Le Temps que dos de los documentos alegados por el ministro no tenían que ver con el caso y el tercero parecía ser una falsificación.

El 12 de julio Ramsay y Travers encontraron un tercer gas en el residuo del aire líquido, y a éste lo llamaron xenón, (del griego "extranjero").

El 13 de julio el coronel Picquart fue encarcelado.

El 15 de julio Jules Méline fue sucedido por Henri Brisson como presidente del consejo de ministros francés.

El 17 de julio, tras haber sufrido días de intensos bombardeos, Santiago de Cuba se rindió a los estadounidenses. El acuerdo de rendición incluía la entrega de las ciudades de Guantánamo y San Luis.

Un empleado de la compañía de teléfonos de Copenhague llamado Valdemar Poulsen patentó un aparato al que llamó telegráfono, pues su finalidad era grabar mensajes telefónicos en ausencia del destinatario de la llamada. No funcionaba muy bien, pero su interés reside en que suponía una forma de grabar sonido totalmente distinta a la que usaban los fonógrafos y gramófonos de la época: el sonido se grababa en un cable de acero mediante un electroimán. Se trataba, pues, de la primera grabación magnética del sonido.

Tras un periodo dedicado a la política Camilo Golgi volvió a la investigación científica y se centró en el estudio de la estructura de las células. Ese año descubrió un sistema re conductos que hoy se conoce como aparato de Golgi.

Un médico francés llamado Paul-Louis Simond estaba en la India experimentando un suero contra la peste bubónica, y se fijó en que algunos enfermos tenían señales parecidas a la picadura de un insecto. Se sabía que las ratas transmiten el bacilo de la peste, pero Simond conjeturó que no eran las ratas mismas quienes lo transmitían a los humanos, sino la pulga de la rata. En efecto, examinando pulgas al microscopio pudo observar que también transmiten el bacilo de la peste, y su descubrimiento fue un gran paso para combatir la difusión de la enfermedad.

Seis años atrás, un bacteriólogo ruso llamado Dimitri Ivanovski estaba estudiando el mosaico del tabaco, y descubrió que el jugo de las hojas de plantas afectadas por la enfermedad podía transmitir ésta a otras plantas sanas. Trató entonces de aislar el germen causante de la enfermedad filtrando dicho jugo mediante un finísimo filtro de porcelana, cuyos agujeros eran tan finos que ninguna bacteria podía atravesarlos. Sin embargo, Ivanovski observó que el jugo filtrado seguía transmitiendo la enfermedad, por lo que concluyó que sus filtros debían de ser defectuosos. Sin embargo, ahora un bacteriólogo holandés llamado Martinus Willem Beiherinck repitió el experimento y concluyó que el agente causante del mosaico del tabaco era muchísimo más pequeño que una bacteria. El microscopio no dejaba ver nada en el jugo filtrado, y además no se reproducía en un tubo de ensayo, al contrario de lo que sucede con las bacterias, que proliferan en los cultivos de laboratorio. Por ello Beiherinck pensó que el agente en cuestión no debía de ser un ser vivo, sino una molécula, aproximadamente del tamaño de una molécula de azúcar, y lo denominó virus filtrable (de la palabra latina que significa "veneno"). Ese mismo año el alemán Friedrich August Johannes Löffler constató que el agente causante de la glosopeda era también un virus filtrable.

Hacía 35 años que el (ya fallecido) empresario alemán Friedrich Bayer había fundado la empresa farmacéutica que seguía llevando su nombre. Ahora sacaba a la venta un nuevo fármaco, un sedante derivado de la morfina que pretendía ser menos adictivo y que se proponía como tratamiento para la tos. Se comercializó con el nombre de heroína.

Marie Curie había determinado que el uranio obtenido a partir del mineral llamado pechblenda era cuatro veces más radiactivo que el uranio proveniente de otras fuentes, lo que la había llevado a conjeturar que en la pechblenda había otro elemento radiactivo. Su marido Pierre dejó sus investigaciones sobre la piezoelectricidad para colaborar con ella en el estudio de la pechblenda. Finalmente, el 18 de julio anunciaron el descubrimiento de un nuevo elemento radiactivo al que llamaron polonio, por la políticamente inexistente patria de Marie. Sin embargo, no lograron aislarlo.

La flota estadounidense destruyó una flota de diez barcos españoles en Manzanillo, aunque los españoles mantuvieron el control sobre la ciudad.

Ese mismo día tenía que celebrarse el nuevo juicio contra Zola, que había sido pospuesto durante unos meses, pero el escritor recibió el consejo de huir a Gran Bretaña con su esposa y así lo hizo.

El 21 de julio la flota estadounidense derrotó una vez más a una flota española en la bahía de Nipe. Un barco fue destruido y otro destruido deliberadamente por los españoles para que no cayera en manos enemigas. Fue un paso previo para una campaña contra Puerto Rico. El 25 de julio 3.300 soldados desembarcaron en Guánica. 

El 30 de julio llegó un nuevo contingente de tropas estadounidenses a las Filipinas. En total había ya unos 12.000 soldados estadounidenses en las islas, a las que se unieron los guerrilleros de Emilio Aguinaldo y pronto se montó un asedio sobre Manila, la capital.

Ese mismo día murió el ex canciller alemán Otto von Bismarck. Dejó unas memorias en las que desacreditaba al emperador Guillermo II.

Nikola Tesla hizo una demostración en el Madison Square Garden de un barco dirigido por control remoto al que llamó teleautomaton. La gente elaboró diversas teorías sobre lo que estaban presenciando: desde los que consideraban que era magia, hasta los que pensaban que era telepatía, aunque a los más avispados no se les pasó la explicación más simple: había un mono amaestrado dentro del barco. Tesla trató de vender al ejército estadounidense su idea de construir torpedos dirigidos por radio, pero el ejército no mostró mucho interés.

El 7 de agosto Miguel Antonio Caro dejó la presidencia de Colombia tras haber amañado que el cargo pasara al octogenario Manuel Antonio Sanclemente, que sería un presidente títere que le permitiría seguir gobernando en la sombra. Para mayor seguridad también dispuso que la vicepresidencia la ocupara otro anciano: José Manuel Marroquín, de 71 años.

Tras varias victorias consecutivas en Puerto Rico, el 9 de agosto las tropas estadounidenses se encontraron con una fuerte resistencia en Aibonito.

Fermín Jáudenes, el gobernador de Manila, temía un saqueo si rendía la ciudad a los rebeldes, así que, durante las negociaciones de rendición de la ciudad, el 10 de agosto llegó a un acuerdo con los estadounidenses para que la ciudad se rindiera a éstos tras un combate simulado con la condición de que los estadounidenses organizaran la batalla de modo que los filipinos no participaran en ella. Se pactó un bombardeo a unas viejas fortificaciones seguidas de una petición de rendición que sería aceptada.

Cumplidos todos los trámites, el 12 de agosto se izó la bandera estadounidense en la capital hawaiana, que pasaba a ser un nuevo territorio estadounidense. El presidente Dole pasó a ser el gobernador del territorio. Pocos nativos asistieron a la ceremonia. La mayoría, incluida la derrocada reina Liliuokalani, permanecieron en sus casas en señal de protesta.

El 13 de agosto un ayudante del ministro Cavaignac descubrió indicios que el documento que más implicaba a Dreyfus parecía haber sido manipulado. Cavaignac no reveló este hecho, pero organizó una comisión de investigación que citó a Esterházy, y éste fue presa del pánico y reconoció que había realizado las acciones de espionaje que se atribuían a Dreyfus.

Mientras tanto el presidente McKinley firmaba un alto el fuego con el embajador francés, que actuaba en nombre de España. A la espera de las debidas negociaciones, España se reconocía dispuesta a renunciar a su soberanía sobre Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Sin conocer todavía estos hechos, los oficiales estadounidenses iniciaron el ataque simulado a Manila según lo previsto. Aunque hubo algunos derramamientos de sangre fuera de control, a grandes rasgos todo salió según lo previsto y Manila se rindió a los estadounidenses, que ocuparon la ciudad y previnieron cualquier posible intento de saqueo por parte de los filipinos.

El 22 de agosto murió el rey Malietoa Laupepa, de Samoa. Había sido aceptado tras una larga disputa sucesoria acallada por las potencias europeas que habían terminado repartiéndose el archipiélago, y ahora las disputas volvieron a empezar. Los británicos y los estadounidenses reconocieron como sucesor a su hijo Malietoa Tanumafili, pero la mayoría de los samoanos prefería a Mata'afa Iosefo, que uno de los principales jefes tribales de las islas.

El 23 de agosto zarpó de Londres a bordo de La Cruz del Sur una expedición científica dirigida por el profesor Carsten Borchgrevink (británico de origen noruego) con la misión de explorar la Antártida.

Las potencias europeas que mantenían el control sobre Creta tras la guerra greco-turca propusieron como gobernador de la isla al príncipe Jorge de Grecia, hijo del rey Jorge I. El 25 de agosto (cuando el príncipe todavía no se había trasladado a la isla) un grupo de turcos disconformes organizó un motín en el que murieron centenares de cristianos, diecisiete soldados británicos y el cónsul británico en Creta. Esto sirvió para que las potencias europeas terminaran de expulsar de la isla a los últimos soldados otomanos.

El 27 de agosto la República Mayor de Centroamérica (integrada por El Salvador, Honduras y Nicaragua) cambió su nombre por el de Estados Unidos de Centroamérica.

El 30 de agosto Hubert-Joseph Henry, un oficial que había estado a las órdenes del coronel Picquart cuando éste empezó a investigar el caso Dreyfus, se vio obligado a confesar ante el ministro Cavaignac que había falsificado el documento que éste había presentado como prueba principal de la culpabilidad de Dreyfus para desacreditar a Picquart. Inmediatamente fue encarcelado y el 31 de agosto se lo encontró degollado en su celda con su navaja de afeitar.

El 1 de septiembre el ejército del general Kitchener descubrió en Omdurmán el grueso del ejército mahdista, que constaba de más de 50.000 hombres bajo el mando del propio Abdallahi ibn Muhammad. Kitchener distribuyó a sus hombres (8.200 británicos y 17.600 egipcios) y se dispuso a recibir un ataque. Éste se produjo el 2 de septiembre. Los mahdistas atacaron frontalmente, pero sus viejos fusiles no podían hacer nada contra el potente armamento británico. Sus primeras oleadas fueron abatidas completamente y no llegaron a menos de 50 metros del frente británico. Sin haber derrotado completamente al enemigo, Kitchener ordenó avanzar sobre Omdurmán. Su retaguardia sufrió una nueva acometida, pero no tuvo problemas en mantener a los mahdistas a distancia con las ametralladoras. Los mahdistas dejaron más de 10.000 muertos y unos 13.000 heridos, además de unos 5.000 prisioneros. Los británicos sólo contaron 47 muertos y 340 heridos. Abdallahi ibn Muhammad, viendo su ejército destrozado, huyó hacia el sur con unos pocos seguidores.

Ese mismo día murió Wilford Woodruff, el cuarto presidente de la Iglesia mormona. Había tenido siete u ocho esposas, que le habían dado treinta y tres hijos. Fue sucedido por Lorenzo Snow, de 84 años, con nueve esposas y cuarenta y dos hijos. Para resolver los problemas económicos de la Iglesia instauró el diezmo, por el que cada mormón debía donar a la Iglesia la décima parte de sus ingresos.

Cavaignac, que, a pesar de ser el principal responsable del esclarecimiento de los hechos, seguía negándose a admitir la inocencia de Dreyfus y fue obligado a dimitir el 3 de septiembre. No hizo nada para evitar que Esterházy huyera a Gran Bretaña. Los detractores de Dreyfus convirtieron a Henry en un héroe.

Desde la muerte de su hijo Rodolfo, la emperatriz Isabel de Baviera vestía de luto, había aumentado la fobia que ya tenía a ser fotografiada y apenas visitaba a su marido, el Emperador Francisco José I (con quien, no obstante, mantenía una correspondencia cordial). Pasaba la mayor parte del tiempo viajando por el mediterráneo en un barco de vapor de su propiedad llamado Miramar. Se había construido un palacio en la isla de Corfú, el Achilleion. El 10 de septiembre se encontraba en Ginebra y, cuando salió de su hotel junto a una dama de compañía, fue empujada bruscamente por un italiano llamado Luigi Lucheni. Los viandantes lo vieron como un mero incidente con un gamberro, pero detuvieron a Lucheni y lo entregaron a la policía. Sin embargo, ni la propia Sisí había advertido que Lucheni le había clavado un estilete cerca del corazón. Tuvo una hemorragia interna que, tras varios desmayos, le provocó la muerte unas horas más tarde.

Lucheni era un anarquista que, tras enterarse del apoyo que el rey Humberto I había mostrado a la represión de la huelga de obreros en Milán, se había propuesto realizar un atentado. Al parecer, el plan de Lucheni había sido asesinar a Luis Felipe III, el pretendiente orleanista a la corona de Francia, pero cuando se enteró por la prensa de que su visita a Ginebra había sido cancelada y que la emperatriz se encontraba en la ciudad, cambió su plan.

El 15 de septiembre se reunió por primera en Malolos la Asamblea de Representantes de la República Filipina.

El 18 de septiembre Kitchener llegaba con su ejército a la pequeña ciudad sudanesa de Fachoda, junto al Nilo. Allí llegaba también una expedición francesa bajo el mando del mayor Jean-Baptiste Marchand. El proyecto colonial de Francia en África preveía unir sus posesiones orientales y occidentales, mientras que los británicos aspiraban a realizar una idea que había concebido Cecil Rhodes: construir una carretera From Cape to Cairo (desde la Ciudad del Cabo hasta El cairo), atravesando exclusivamente, por supuesto, territorio británico. Fachoda se convirtió en el punto de encuentro de ambos proyectos expansionistas incompatibles entre sí. El encuentro fue amistoso. Marchand y Kitchener mantuvieron relaciones cordiales y cada uno instó al otro a que se retirara de Sudán. Sin llegar a un acuerdo, ambos acamparon en la zona y esperaron que la diplomacia hiciera su trabajo. Tanto la opinión pública de Francia como la de Gran Bretaña estallaron en manifestaciones patrióticas contra la otra parte. Sin embargo, lo cierto era que, de acuerdo con los criterios establecidos en la Conferencia de Berlín, tras sus victorias sobre los mahdistas, Gran Bretaña tenía el control militar efectivo de Sudán y ello le daba derecho frente a Francia a reclamar el territorio.

El 20 de septiembre Alberto Santos Dumont probó en París su Dirigible Número 1, con motor de gasolina.

El sector más conservador de la aristocracia china vio con espanto las reformas que estaba impulsando el emperador Guanxu, así que con el apoyo de la emperatriz Cixi el 21 de septiembre tuvo lugar un golpe de estado por el que Guanxu fue relegado a un arresto domiciliario de por vida y todos los edictos reformistas fueron derogados. Los principales colaboradores de Guanxu fueron ejecutados. Cixi retomó oficialmente su cargo de regente de China. Terminó así la que se conoció como La reforma de los cien días.

El 12 de octubre Julio Argentino Roca, tras haber ganado unas elecciones debidamente amañadas según el protocolo, sucedió a José Evaristo de Uriburu como presidente de la República Argentina.

Entre los apoyos que había tenido la emperatriz Cixi para retomar el gobierno de China se encontraba una sociedad secreta de descontentos con los occidentales. Se hacían llamar La Sociedad de los Puños Rectos y Armoniosos, debido a una forma de artes marciales que practicaban con los puños que, combinadas con la oración y otros rituales, los volvían inmunes a las armas de fuego (cañones incluidos), e incluso los hacía capaces de volar (o eso les hacían creer los maestros que reclutaban principalmente jóvenes fuertes y atléticos). Los británicos, como no vieron que los puños armoniosos volaran ni que detuvieran balas, pero sí que los veían boxear, los llamaban boxers (boxeadores) y con ese nombre se les conoce. Recíprocamente, los boxers llamaban demonios a los extranjeros, y miraban con malos ojos especialmente a los misioneros cristianos, pero también a los chinos convertidos al cristianismo o a los chinos que trabajaban para extranjeros. Un grupo de boxers atacó la comunidad cristiana de la ciudad de Liyuantun, donde existían tensiones desde que treinta años atrás un templo taoísta fue entregado a los cristianos para que lo convirtieran en iglesia. Los boxers emplearon por primera vez la consigna: Apoyad a los Qing, destruid a los extranjeros.

El gobernador de Tigré, el ras Mengesha Yohannes, se había rebelado contra el emperador Menelik II de Etiopía, y éste envió un ejército de 40.000 hombres bajo el mando del ras Mekonnen, que salió de Harar el 20 de octubre.

Ese mismo día Henri Brisson se vio obligado a presentar su dimisión como como presidente del consejo de ministros francés debido a las tensiones que estaba ocasionando el caso Dreyfus (Brisson había recomendado a Mathieu Dreyfus que solicitara la revisión del consejo de guerra contra su hermano). Fue sustituido por Charles Dupuy.

El 29 de octubre se admitió a trámite una demanda presentada por Mathieu Dreyfus para la revisión del juicio contra su hermano.

El 2 de noviembre Theodor Herzl fue recibido por el Kaiser Guillermo II como parte de sus movimientos diplomáticos para la creación de un estado judío.

El 3 de noviembre el mayor Marchand recibió órdenes de retirarse de Fachoda, reconociendo la soberanía británica sobre Sudán. Tanto Francia como Alemania pensaban que tarde o temprano estallaría una guerra entre ambos países para saldar cuentas pendientes, y el gobierno francés no quiso deteriorar unas valiosas buenas relaciones con Gran Bretaña por un territorio remoto en África al cual habían llegado demasiado tarde. Pronto se organizó una nueva expedición destinada a apoderarse de la región del lago Chad, bajo el mando del capitán Paul Voulet.

La fábrica de neumáticos Michelin creó un clásico de la publicidad cuando el diseñador O'Galop (pseudónimo de Marius Rossillon) creó un cartel en el que se veía a un hombre levantando una copa en actitud de bridis, de modo que en la parte superior se leía la frase latina Nunc est bibendum (es momento de beber) y bajo se explicaba: El neumático Michelin se bebe los obstáculos. Édouard Michelin lo consideró un tanto forzado y sugirió algunos cambios: el hombre fue sustituido por un personaje hecho de aros de caucho blancos, la copa que levantaba estaba llena de cristales y clavos, y a su alrededor había otros personajes, también hechos de neumáticos, que se desinflaban. El cartel se hizo popular, y la gente empezó a llamar Bibendum al personaje, que terminaría convertido en la mascota de la empresa.

Por esa época se estrenó en París la segunda sinfonía de Mahler. Claude Debussy abandonó la sala antes de que terminara la ejecución y luego declaró: Abramos los ojos y cerremos las orejas. El gusto francés nunca admitirá estos gigantes neumáticos [etimológicamente = hechos de aire] salvo como reclamo para Bibendum.

Okuma Shigenobu había llegado al poder en Japón con una coalición política que no tardó en desmoronarse por disensiones internas, así que el 8 de noviembre se vio obligado a dimitir y fue sucedido por Yamagata Aritomo.

Luigi Lucheni reconoció con orgullo haber asesinado a la emperatriz Isabel de Baviera. El 10 de noviembre fue condenado a cadena perpetua. Él solicitó la pena de muerte y, como en Suiza estaba prácticamente abolida, solicitó su extradición a Italia, donde sí que le podría ser aplicada. Pero su petición no recibió respuesta, y su deseo de una muerte gloriosa no le fue concedido. Doce años más tarde se ahorcaría en su celda con un cinturón.

El 12 de noviembre Enrique Granados estrenó con gran éxito en Madrid su ópera María del Carmen.

El 13 de noviembre se produjo un golpe de estado en El Salvador que derrocó al presidente Rafael Antonio Gutiérrez. El 14 de noviembre fue nombrado presidente provisional el general Tomás Regalado.

Rafael Iglesias Castro fue reelegido como presidente de Costa Rica. Para ello había tenido que realizar la típica reforma constitucional, pues la constitución prohibía la reelección, y ya de paso, para simplificar las cosas, impidió que se presentara cualquier otro candidato.

En los últimos años el parlamento boliviano estaba debatiendo una propuesta de convertir el país en un estado federal, y entre los debates estaba la propuesta de trasladar la capital de Sucre a La Paz. El trasfondo político era que Sucre estaba dominada por los conservadores, mientras que La Paz era mayoritariamente liberal. Los habitantes de La Paz consideraban que su ciudad era mayor (52.000 habitantes frente a los 21.000 de Sucre), una de las más ricas del país, una de las que más impuestos pagaba, y esos impuestos se gastaban en construir edificios públicos en Sucre, con la excusa de que era la capital. El 15 de noviembre el parlamento aprobó una ley que fijaba definitivamente la capital en Sucre, y entonces se hizo lo que se hacía siempre al sur del río Bravo cuando un parlamento aprueba una ley que no gusta a una parte: los liberales se alzaron en armas bajo la dirección del general José Manuel Pando y se inició así una guerra civil.

Ese mismo día Manuel Ferraz de Campos Sales sucedió a Prudente de Morais como presidente de la república de Brasil.

El 17 de noviembre Umberto Giordano estrenó en Milán su ópera Fedora.

En la opinión pública estadounidense estaba triunfando el imperialismo, es decir, la opinión de que los Estados Unidos debían igualarse a las grandes potencias europeas y construir su propio imperio colonial. La anexión de Hawai había sido el primer paso (salvo que contemos también la adquisición de Alaska), y ahora, a falta de llegar a un tratado de paz definitivo con España, se abría la posibilidad de apropiarse de Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y la isla Guam. Samoa también estaba en el punto de mira. Pero este criterio no era unánime. A mediados de año se había organizado un Comité de Correspondencia Antiimperialista que el 19 de noviembre se convirtió en la Liga Americana Antiimperialista, bajo la presidencia del senador George Sewall Boutwell, que tenía ya ochenta años, y que había sido secretario del tesoro durante la presidencia de Grant. Entre sus afiliados destacaban el ex presidente Cleveland o el escritor Henry James. La principal actividad de la Liga fue publicar panfletos con argumentos en contra del imperialismo, en los que se citaba a George Washington, Thomas Jefferson, o James Monroe, entre otros, intentando concluir que el imperialismo era contrario a los principios sobre los que se había fundado la nación.

El 22 de noviembre Pietro Mascagni estrenó su ópera Iris, ambientada en el Japón legendario.

El 25 de noviembre Emilio Aceval sucedió a Juan Bautista Egusquiza como presidente del Paraguay.

El diplomático y escritor español Ángel Ganivet había tomado posesión recientemente del consulado de Riga. Allí cayó en una depresión y el 28 de noviembre se suicidó arrojándose al río Dvina. Tenía 32 años. Parece ser que la derrota de España frente a los Estados Unidos contribuyó a su depresión. Otra consecuencia literaria del "desastre del 98" fue que Benito Pérez Galdós se decidió a continuar sus Episodios Nacionales con una tercera serie.

El 30 de noviembre Tomás Regalado anunció que El Salvador abandonaba los Estados Unidos de Centroamérica, que quedaban así reducidos a la federación de Nicaragua y Honduras. El 1 de diciembre el dictador nicaragüense José Santos Celaya se desvinculó también. Unos días más tarde el hondureño Policarpo Bonilla reconoció la desaparición de la federación.

El 9 de diciembre llegó a Creta como gobernador el príncipe Jorge de Grecia. Las potencias europeas evacuaron la isla dejando sólo un pequeño contingente de tropas. Aunque Creta seguía oficialmente bajo soberanía otomana, una gran parte de la población turca empezó a abandonar la isla y en un par de años pasó de constituir la tercera parte a la novena parte del censo. El príncipe Jorge promulgó una constitución y organizó unas elecciones en las que fueron elegidos 139 diputados cristianos y 50 musulmanes.

Ruperto Chapí estrenó varias zarzuelas ese año, Los hijos del Batallón, Pepe Gallardo, La chavala y Curro Vargas. La última se estrenó el 10 de diciembre.

Ese mismo día se firmó el tratado de París por el que se puso fin oficialmente a la guerra Hispano-Estadounidense. Los Estados Unidos habían exigido desde el primer momento la independencia de Cuba y que Puerto Rico, Guam y las Islas Filipinas quedaran bajo la soberanía estadounidense. Cuba sería ocupada temporalmente. Durante las negociaciones, los españoles habían tratado de introducir algunas condiciones en el tratado, como que Manila les fuera devuelta (porque había sido tomada después de que se firmara el armisticio) o que España se desentendiera de la deuda exterior cubana, que era muy elevada. Sin embargo, los Estados Unidos no hicieron más concesión que la de ofrecer veinte millones de dólares por las Filipinas. España temía que si no se llegaba a un acuerdo, la guerra se trasladaría al otro lado del Atlántico, y los Estados Unidos podrían acabar quedándose con las Canarias, o incluso con las Baleares, así que la respuesta oficial que los representantes españoles transmitieron a los estadounidenses fue:

El Gobierno de Su Majestad, movido por razones nobles de patriotismo y de humanidad, no asumirá la responsabilidad de volver a traer a España todos los horrores de la guerra. Para evitarlos, se resigna a la penosa tarea de someterse a la ley del vencedor, por dura que sea, y como España carece de los medios materiales para defender los derechos que cree que son suyos, se aceptan los únicos términos que los Estados Unidos le ofrecen para la conclusión del tratado de paz.

Los estadounidenses habían tenido unos 400 muertos en combate, pero otros 2.000 habían muerto por las enfermedades tropicales.Desde un punto de vista social, la guerra tuvo efectos muy positivos en los Estados Unidos. En ella lucharon conjuntamente veteranos de ambos bandos de la guerra civil, blancos y negros, lo que contribuyó en gran medida a cicatrizar heridas. Mientras en otros países los derrotados en una guerra civil tendían a buscar la ocasión de alzarse en armas de nuevo para tomarse la revancha, en los Estados Unidos los ex confederados dieron una lección (más) de política al mundo al reintegrarse completamente en la lealtad a su nación (sin perjuicio de que también estuvieran dando una lección de vileza al manipular el espíritu de las leyes antirracistas para mantener marginados a los negros).

De todos modos, la guerra en Filipinas no había terminado completamente: desde finales de junio, un grupo de unos 50 españoles permanecía asediado en la iglesia del pueblo filipino de Baler, bajo el mando del capitán Enrique de Las Morenas y Fossi. Se habían negado a dar crédito a todas las informaciones que les transmitían los filipinos sobre el curso de la guerra y sobre la rendición de España. El capitán Las Morenas había muerto hacía unas semanas, y en su última orden firmada instaba a los rebeldes filipinos a rendirse. Desde entonces el mando de los sitiados recaía en el segundo teniente Saturnino Martín Cerezo, al que le quedaban 35 soldados, un corneta y tres cabos, casi todos enfermos, pero se negaba a recibir ninguna clase de comunicado del exterior. El 14 de diciembre realizaron una salida por sorpresa, provocaron un incendio para desconcertar a los filipinos y regresaron rápidamente a la iglesia con bastantes alimentos y otros materiales. Los asediados han pasado a la historia como "los últimos de Filipinas".

El 22 de diciembre Rubén Darío llegaba a España como corresponsal de un periódico nicaragüense, con el compromiso de enviar cuatro crónicas mensuales sobre el estado de España tras su derrota frente a los Estados Unidos.

El 26 de diciembre Pierre y Marie Curie anunciaron que la pechblenda, aparte de uranio y polonio, tenía un tercer elemento radiactivo al que llamaron radio. Lograron obtener trazas de radio mezcladas con bario, pero no pudieron aislar el radio.

El 27 de diciembre se estrenó en Moscú la ópera La boyarda Vera Seloga, de Rimski-Kórsakov.

Un actor llamado Konstantín Serguéievich Alekséyev, más conocido por su nombre artístico de Konstantín Stanislavski, había fundado hacía unos meses junto al dramaturgo y director escénico Vladímir Ivánovich Nemiróvich-Dánchenko el Teatro de Arte de Moscú, y entre ambos se propusieron revolucionar el estilo de interpretación ruso, eliminando la afectación y la exageración que lo caracterizaban, entre otros vicios. Para ello aumentaron los ensayos y cuidaron enormemente la puesta en escena. En pocos meses estrenaron dieciocho montajes, el primero de los cuales fue El zar Fiódor Ioánnovich, del ya fallecido Alekséi Konstantínovich Tolstói, que enseguida hizo ganar a la compañía un gran número de seguidores, aunque su mayor éxito fue el estreno el 29 de diciembre de La Gaviota, de Chéjov, a la que se dedicaron 80 horas de ensayos, mucho más de lo habitual, aunque Stanislavski se quedó con la idea de que no había sido suficiente. El público aplaudió calurosamente y la prensa alabó unánimemente la representación.

El 31 de diciembre Malietoa Tanumafili I  fue coronado como rey de Samoa. Varias tribus samoanas se prepararon para iniciar una guerra.

La guerra greco-turca
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