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LA GUERRA DE CRIMEA I

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El 4 de enero de 1854 el senador por Illinois Stephen Anton Douglas presentó un proyecto de ley para dar organización territorial al territorio de Nebraska, situado al oeste del Mississippi, al norte del territorio indio (a donde se había trasladado a todos los indios que vivían al este del río, excepto los Semínolas que aún resistían en Florida). Naturalmente, la tensión política en que estaban inmersos a la sazón los Estados Unidos llevaban a primer plano la cuestión de si el nuevo territorio sería esclavista o libre (mientras no se constituyera como Estado, la decisión quedaba en manos del gobierno federal). En su propuesta, Douglas había optado por la llamada "soberanía popular", consistente en que los propios colonos decidieran en su momento, principio al que Calhoun había bautizado como "soberanía ilegal", porque se aplicó por primera vez en California, y operaba en contra de los esclavistas, pues ningún propietario de esclavos se trasladaría a un territorio en el que no tuviera garantizada de antemano la legalidad de la esclavitud.

El 6 de enero (el día de navidad según el calendario juliano, todavía vigente en Rusia) los turcos volvieron a atacar Cetate, esta vez con 18.000 hombres, que lograron expulsar la guarnición rusa de la ciudad, a la que causaron numerosas bajas. Sin embargo, ante la inminente llegada de refuerzos rusos, los turcos no se atrevieron a quedarse, sino que ese mismo día se retiraron hacia el sur.

El ex presidente peruano Ramón Castilla había iniciado un proyecto de "consolidación de la deuda interna", por el que el gobierno indeminzaría a los damnificados durante la guerra de la independencia y otras guerra posteriores. Para ello destinó un presupuesto de casi cinco millones de pesos, que se estimaron suficientes, pero el nuevo presidente, Echenique, autorizó el pago de diecinueve millones de pesos adicionales. Al parecer, unos 12 millones de pesos se pagaron a impostores que falsificaron los documentos que justificaban la indemnización. Pronto se acusó al presidente de corrupción y despilfarro, y se produjo un alzamiento en Ica, que fue sofocado el 7 de enero en la batalla de Saraja. Sin embargo, poco después surgió un nuevo alzamiento en Arequipa, esta vez dirigido por Ramón Castilla, que se declaró presidente provisional.

El 13 de enero murió el uruguayo Fructuoso Rivera, con lo que de los tres triúnviros que Venancio Flores había designado para gobernar el país, dos murieron antes de tomar posesión de su cargo, y el único superviviente era el propio Flores, que unos meses más tarde se hacía elegir presidente constitucional.

Entre los colaboradores de William Walker en el proyecto de instalar una colonia en Sonora se encontraba el francés Gaston de Raousset-Boulbon, que lideraba un grupo de aventureros franceses. Tras la negativa de Santa Anna, Raousset había organizado una frustrada conspiración contra él y se había visto obligado a abandonar el país, pero desde San Francisco empezó a organizar un proyecto de independencia para el territorio de Sonora. El 21 de enero, poco después de conocer los proyectos del francés, Walker extendió su República de la Baja California hasta la República de Sonora, a pesar de que no tenía ningún control efectivo sobre el territorio.

La propuesta de Douglas sobre el territorio de Nebraska había desatado una virulenta discusión sobre la esclavitud en el Congreso de los Estados Unidos. Puesto que Douglas tenía aspiraciones a la presidencia, no quería enemistarse abiertamente con ninguno de los dos bandos (esclavistas y antiesclavistas), así que se esforzó por ser conciliador y el 23 de enero modificó su propuesta: dividió el territorio en dos mitades: el territorio de Nebraska al norte y el de Kansas al sur. Así Kansas, situado justo al oeste del Estado esclavista de Misuri, podría ser fácilmente colonizado por propietarios de esclavos, y plausiblemente la soberanía popular terminaría convirtiendo a Nebraska en un Estado libre y a Kansas en un Estado esclavista. Los antiesclavistas se escandalizaron, pues ambos territorios estaban al norte de la línea establecida por el compromiso de Misuri, por lo que debían ser libres, mientras que los esclavistas replicaron que California estaba en gran parte por debajo de dicha línea y era un estado libre. La oposición de los antiesclavistas convenció a los esclavistas de que la propuesta de Douglas era aceptable, salvo por que la ley de Kansas y Nebraska debía, a su juicio, revocar definitivamente el compromiso de Misuri, para que los colonos esclavistas tuvieran unas mínimas garantías de que si se trasladaban a Kansas en número suficiente no se encontrarían finalmente con una prohibición de la esclavitud basada en dicho compromiso. Douglas aceptó incluir esta condición en su proyecto, y las discusiones continuaron.

El 29 de enero Napoleón III escribió personalmente una carta al zar Nicolás I en la que le transmitía sus deseos de paz y lo invitaba a abandonar los principados del Danubio a cambio de la retirada de las flotas occidentales del mar Negro. El zar le respondió poniendo el dedo en la llaga: "Confío plenamente en Dios y en mi derecho, y puedo garantizar que Rusia sabrá mostrarse en 1854 como lo hizo en 1812". Poco después los embajadores rusos abandonaron París y Londres.

Nicolás I esperaba ahora la reacción de Austria: confiaba en que se pondría de su parte o, al menos, declararía su neutralidad, pero, para su sorpresa, los diplomáticos austriacos le comunicaron que no podían asegurarle que Austria fuera a permanecer neutral. Austria recelaba de las consecuencias que tendría un aumento de la influencia rusa en los Balcanes.

Recuperado de su crisis nerviosa, Johann Strauss estaba de nuevo al frente de su orquesta. El 31 de enero estrenó un vals al que tituló Novellen (enmiendas legales), pues estaba dedicado a los estudiantes de leyes de Viena, que organizaron un baile para esa fecha. Su hermano Joseph se lo había pensado mejor y decidió dedicarse profesionalmente a la música. Tras haber titulado a su primer vals "El primero y el último", ahora presentaba su segundo vals con el título "El primero tras el último".

Santa Anna había convocado un concurso para elegir un poema que pudiera servir de letra a un himno mexicano. El 3 de febrero fue proclamado ganador un poema presentado por Francisco González Bocanegra, que empezaba así:

Mexicanos, al grito de guerra
El acero aprestad y el bridón,
Y retiemble en sus centros la tierra
Al sonoro rugir del cañón.

Ciña ¡Oh Patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.
Mas si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,
piensa ¡Oh Patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio.

La letra era un tanto irónica, en parte a la vista de lo que había sucedido la última vez que un extraño enemigo había osado profanar con su planta el suelo mexicano, y en parte porque Santa Anna acababa de autorizar al mismo extraño enemigo a profanar con su planta una considerable franja de suelo mexicano a un precio razonable. A continuación se convocó un concurso para ponerle música.

Al finalizar su mandato, el presidente salvadoreño Francisco Dueñas fue sucedido el 15 de febrero por José María San Martín.

Asentado en Zurich, Wagner empezó a compaginar la composición de su ópera El oro del Rin con la de la que había de ser la segunda parte de la tetralogía: La valkiria.

Habían pasado cinco años desde que Meyerbeer estrenara su última ópera, El profeta, y ahora, el 16 de febrero, presentaba en la Opéra-Comique de París L'étoile du nord, una versión revisada de una ópera previa, estrenada diez años atrás como Ein Feldlager in Schlesien. Ese mismo día, con motivo del cumpleaños de la gran duquesa María Pávlovna Románova, hermana del zar Nicolás I de Rusia y mecenas de Liszt en Weimar, el compositor húngaro estrenó uno de sus poemas sinfónicos, compuesto el año anterior, que llevaba por título Orpheus. Fue por esas fechas cuando Liszt empezó a usar el término "poema sinfónico", a la vez que revisaba algunos compuestos previamente, como el primero de la serie "Ce qu'on entend sur la montagne", al que ese año dio su forma final. El 23 de febrero estrenó el que tal vez sea el más popular de sus poemas sinfónicos: Los preludios, basado en un poema de Lamartine.

Ese mismo día, por el tratado de Bloemfontein, Gran Bretaña reconoció la independencia del Estado Libre de Orange, en Sudáfrica. Por esa época lo integraban unos 13.000 colonos bóers. Al contrario de lo que habían hecho (o, mejor, no habían hecho) los bóers de Transvaal, los colonos del Estado Libre de Orange elaboraron rápidamente una constitución en la que tenían derecho a voto todos los varones blancos con 18 años cumplidos, los cuales elegían un "consejo del pueblo" y un presidente.

Robert Schumann padecía tinnitus, una enfermedad del oído que le hacía oír un sonido constantemente, que a veces le parecía un murmullo. Sin embargo, el compositor estaba cada vez más convencido de oír voces que le susurraban en el oído. Una noche se despertó convencido de que le había hablado el espíritu de Schubert (o el de Mendelssohn, que no estaba clara la cosa), que le había dictado lo que llamó "el téma del espíritu", una melodía que en realidad ya había usado anteriormente en varias obras. En los días siguientes escribió unas variaciones para piano a cuatro manos basadas en dicho tema (su op. 23), pero poco después la situación se agravó: pasó de tener visiones de ángeles a tenerlas de demonios y el 27 de febrero se tiró al Rin desde un puente. Un barquero lo rescató y lo llevó a su casa, donde el propio Schumann pidió que lo internaran en un sanatorio para enfermos mentales. Poco después ingresaba en el sanatorio del doctor Franz Richarz, en Bonn. Johannes Brahms se convirtió prácticamente en el cabeza de familia de la casa de Schumann. Se ha especulado mucho sobre si era amante de Clara Schumann, y no hay ninguna prueba al respecto, pero lo cierto es que destruyeron su correspondencia.

Las discusiones sobre el proyecto de ley de Kansas y Nebraska hicieron ver a los antiesclavistas que su posición política era débil: el partido demócrata se decantaba hacia los esclavistas y su rival, el partido whig, era cada vez más débil, así que el 28 de febrero, un grupo de whigs, miembros del partido de la Tierra Libre y demócratas antiesclavistas se reunieron en Ripon, Wisconsin, y fundaron el partido republicano, marcadamente antiesclavista. No fue el único partido político estadounidense que surgió ese año: los no-se-nadas anticatólicos decidieron abandonar la clandestinidad y formaron el partido americano. Ese año los no-sé-nadas protagonizaron un incidente: desde hacía seis años se estaba construyendo en la capital estadounidense un monumental obelisco en honor a George Washington, y el Papa Pío IX contribuyó con un bloque de granito, pero los no-sé-nadas consideraron una profanación que el monumento al padre de los Estados Unidos pudiera contener un bloque "católico", así que se las arreglaron para robarlo y tirarlo al Potomak. Después, para velar por la "pureza" de los bloques que se usaran en la construcción (que provenían de donativos de las más variopintas procedencias), amañaron unas elecciones para controlar la sociedad que gestionaba la construcción.

El mismo día en que se fundó el partido republicano un barco mercante estadounidense llamado Black Warrior fue retenido en La Habana por cuestiones burocráticas, lo cual dio lugar a una reclamación del gobierno de los Estados Unidos hacia España así como a una ola de indignación popular. Varias administraciones estadounidenses habían sopesado hasta entonces la conveniencia de anexionarse Cuba y Puerto Rico por su posición privilegiada en el mar Caribe, que las convertía en lugares de paso casi obligados para los barcos estadounidenses. Por otra parte, en Cuba había esclavos, por lo que los Estados esclavistas, preocupados por la posible ruptura de la paridad en el Senado entre representantes de Estados esclavistas y libres, estaban cada vez más interesados en la anexión de Cuba, ya que, de llegar a producirse, se convertiría incuestionablemente en un nuevo Estado esclavista.

El número de enemigos políticos de Santa Anna crecía día a día. Además de haber implantado una dictadura descarada que lo convertía poco menos que en rey de México, había aumentado drásticamente los impuestos, uno de los cuales gravaba incluso el número de puertas y ventanas de cada vivienda. Cuando trascendió que Santa Anna había vendido territorio mexicano a los Estados Unidos, sus adversarios usaron la noticia para inflamar la opinión pública. El 1 de marzo un grupo de políticos liberales proclamó el plan de Ayutla, un documento en el que se acordaba crear un frente nacional para expulsar a Santa Anna del gobierno. Entre los promotores destacaban Florencio Villareal, un antiguo insurgente de la guerra de independencia, y los generales Juan Nepomuceno Álvarez e Ignacio Comonfort, a los cuales se unieron otras personalidades, como Benito Juárez, que había sido encarcelado y después enviado al exilio (en los Estados Unidos) por orden de Santa Anna.

El joven marajá Dalip Singh del desaparecido imperio Sikh acababa de cumplir quince años cuando la Compañía de las Indias Orientales decidió enviarlo a Gran Bretaña. Allí fue alojado en el hotel Claridge's y la familia real lo acogió con afecto. Al cabo de unos meses se aburrió de Londres y expresó su deseo de volver a la India, pero la dirección de la Compañía de las Indias Orientales le sugirió realizar un viaje por Europa, y así lo hizo.

El explorador británico Richard Francis Burton fue destinado a la Compañía de las Indias Orientales, donde se le encargó explorar la región de Somalia, misión que decidió cumplir en solitario. Su expedición duró cuatro meses y llegó a Harar, la capital somalí, donde no había entrado jamás ningún europeo. Existía una profecía según la cual la ciudad entraría en decadencia si un cristiano entraba en ella. Sin embargo, Burton logró incluso ser recibido por el emir Ahmed Yusuf y permaneció diez días en la localidad. Después realizó una nueva expedición, esta vez acompañado de tres oficiales británicos y un grupo de porteadores africanos, pero la aventura terminó en un desastre, pues fueron atacados por unos doscientos hombres de una tribu somalí y en la que uno de sus compañeros murió, otro fue capturado y el propio Burton tuvo que salir corriendo con una jabalina atravesándole las dos mejillas.

El 14 de marzo Gran Bretaña y Francia lanzaron a Rusia un ultimátum: o abandonaba los principados del Danubio o apoyarían al Imperio Otomano en la guerra.

El 24 de marzo el presidente José Gregorio Moragas abolió la esclavitud en Venezuela.

El duque Carlos III de Parma gobernaba despóticamente su pequeño estado. Recientemente había subido los impuestos y su jefe de policía ordenaba frecuentes castigos corporales siguiendo las indicaciones del duque. El descontento crecía paulatinamente, hasta que el 26 de marzo el duque fue apuñalado por un tapicero llamado Antonio Carra, que lo abordó tapado por un manto frente al palacio ducal y logró huir. Poco después fue arrestado con otros sospechosos, pero presentó una coartada convincente y fue puesto en libertad días más tarde, tras lo cual huyó a Génova. El duque murió al día siguiente del atentado, y fue sucedido por su hijo Roberto I, de seis años, bajo la regencia de su madre, Luisa de Borbón, hermana del "rey" Enrique V de Francia, es decir, del heredero del derrocado rey Carlos X de Francia. La regente destituyó a todos los miembros del gobierno tratando de contentar a los descontentos con la política de su esposo.

El 27 de marzo, ante el silencio de Rusia al ultimátum, Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Rusia.

El 30 de marzo unos doscientos o trescientos apaches tendieron una emboscada a un regimiento de caballería en Cieneguilla, cerca de Pilar, Nuevo México, causando 22 muertos y 36 heridos. No obstante, en el combate los estadounidenses mataron unos 50 indios.

El comodoro Matthew C. Perry había regresado a Japón tal y como había prometido, pero esta vez con el doble de barcos. Se encontró con delegados japoneses que habían preparado un tratado que contemplaba todas las peticiones que el presidente Fillmore había formulado en la carta que Perry había entregado el año anterior. El 31 de marzo Perry firmó la convención de Kanagawa, por la que los puertos de Shimoda y Hakodate se abrían al comercio con los Estados Unidos y garantizaba la seguridad de los náufragos. El tratado contemplaba la creación de un consulado estadounidense, pero no preveía la posibilidad de que particulares estadounidenses se establecieran en Japón. El tratado fue ratificado por el shogun Tokugawa Ieyosi, y se produjeron tensiones cuando Perry insistió en que debía firmarlo el emperador, sin comprender que éste no tenía ningún poder real en Japón. Al final le dijeron que también lo había firmado el emperador, aunque no era cierto.

De regreso a los Estados Unidos, Perry hizo escala en la isla de Formosa. Más tarde el comodoro sugeriría al presidente Pierce la conveniencia de convertirla en colonia estadounidense, como base para el comercio con el Extremo Oriente, pero su propuesta fue desestimada. Pierce consideró que el Congreso nunca aprobaría los gastos que conllevaría mantener una colonia tan lejana.

Finalmente el ejército ruso cruzó el Danubio para entrar en Bulgaria, es decir, en un territorio otomano más allá de los principados sobre los que Rusia ejercía un teórico protectorado. El 5 de abril la vanguardia rusa llegó a Silistra, una fortaleza rodeada por un anillo de diez fortalezas menores, ocupada por unos 12.000 soldados otomanos, que pronto fue puesta bajo asedio.

El 8 de abril un regimiento de caballería estadounidense dio caza a los apaches responsables de la emboscada de Cieneguilla y se produjo un enfrentamiento en Ojo Caliente, del que los indios huyeron dejando cinco muertos y seis heridos. Los estadounidenses no tuvieron bajas.

El 10 de abril la flota franco-británica en el mar Negro bombardeó Odessa e intentó un desembarco, aunque sin éxito.

El 11 de abril la provincia de Buenos Aires promulgó su propia constitución, muy similar a la de la Confederación Argentina. En ella se asignaba como territorio propio todo el que se extendía al sur de la provincia propiamente dicha hasta el extremo sur del continente americano (excepto la delgada franja ocupada por Chile, naturalmente), cuando todo este territorio era territorio virgen habitado únicamente por indígenas. Poco después se celebraron elecciones que confirmaron como presidente a Pastor Obligado.

El 16 de abril Liszt estrenó otro de sus más famosos poemas sinfónicos: Mazeppa. Unos días más tarde presentó una versión revisada de Tasso, lamento y triunfo.

En Nueva Granada los liberales se habían dividido en dos facciones, los radicales, partidarios del librecambio, y los moderados (principalmente artesanos) que reclamaban medidas proteccionistas para las manufacturas locales. Los liberales radicales se aliaron con los conservadores y dejaron en minoría al presidente Obando, que sólo contaba con el apoyo de los liberales moderados. El 17 de abril los artesanos, organizados en milicias, instaron a Obando a que disolviera el parlamento y se proclamara dictador, a lo cual se negó, por lo que los insurrectos lo encarcelaron y ofrecieron la presidencia al general José María Melo, que no tuvo inconveniente en aceptarla. Sin embargo, José de Obaldía, el vicepresidente de Obando, mantuvo un gobierno rebelde cuya presidencia encomendó al general Tomás Herrera.

En cuanto Santa Anna tuvo noticias del plan de Ayutla, tomó medidas: decretó la pena de muerte para todo aquel que poseyera un ejemplar del documento y, como preparativo para una acción militar, subió aún más los impuestos además de restablecer las alcabalas (aduanas interiores). El 19 de abril llegó a Acapulco al frente de un ejército, donde Álvarez se atrincheró con 500 soldados en una fortaleza y resistió los ataques del dictador. Viendo que su ejército se reducía por las enfermedades y las deserciones, Santa Anna decidió al poco tiempo regresar a la capital mexicana. En los días sucesivos diversos departamentos mexicanos se sumaron al plan de Ayutla.

El 22 de abril murió el ex presidente de México Nicolás Bravo.

El 24 de abril tropas franco-británicas desembarcaron en Varna, en Bulgaria, aunque apenas avanzaron desde dicha posición.

Ese mismo día se casaban el emperador Francisco José I de Austria y su prima Isabel de Baviera. Se cuenta que el emperador acabó bastante molesto con los remilgos de su esposa durante la noche de bodas. Más allá de la anécdota, a la joven Sissí le resultó muy difícil adaptarse al protocolo de la corte imperial y pronto cayó en una depresión, para decepción de su suegra, que deploraba que la esposa de su hijo no diera la talla. Años más tarde Sissí diría a una de sus hijas: El matrimonio es una institución absurda, con quince años fui vendida. La emperatriz trataba más a su suegra que a su marido, pues la guerra que Gran Bretaña y Francia acababan de declarar a Rusia había puesto a Austria en una situación muy delicada y Francisco José I pasaba la mayor parte del día ocupado con los asuntos de Estado.

Al debate sobre la ley de Kansas y Nebraska se sumó el de la aprobación del tratado de Gadsden había negociado con Santa Anna para comprar al México el valle de La Mesilla o, la compra de Gadsden, como la llamaban los estadounidenses. Los antiesclavistas se mostraban reacios a aprobar la adquisición de más territorio esclavista que además serviría para facilitar la movilidad de los propietarios de esclavos, gracias al ferrocarril, además del hecho de que era una forma de enriquecer al despreciado Santa Anna. No obstante, el 25 de abril la compra fue finalmente aprobada con algunas modificaciones que Santa Anna aceptó.

Dos años atrás, el rey Víctor Manuel II de Cerdeña había nombrado primer ministro a un político excepcionalmente competente: el conde Camillo Cavour. Previamente había sido ministro de agricultura, y dicen que cuando prestó juramento Víctor Manuel II dijo a sus otros ministros, "A mí me parece bien, pero ya veréis como se quedará con todas vuestras carteras". En efecto, al año siguiente se hacía también con el ministerio de finanzas, y al otro fue nombrado primer ministro. Cavour era un aristócrata de ideas liberales que se embarcó en una política de saneamiento del reino (hundido tras la derrota del rey Carlos Alberto en el 49) basada en una forma de "despotismo ilustrado", es decir, en reforzar la autoridad del rey para promover las reformas garantizando a la vez las libertades para desautorizar cualquier revuelta republicana. Se había ganado fama de anticlerical porque se esforzaba (con éxito) en reducir el poder político de la Iglesia. Cuando fue nombrado primer ministro acababa de regresar de un viaje por Gran Bretaña y Francia donde aprendió mucho sobre la tecnología moderna y preparó acuerdos para introducir en el rein el ferrocarril y la industria. Ahorael embajador británico, sir James Hudson, empezó a tantear la posibilidad de que el reino de Cerdeña se uniera a la coalición franco-británica contra Rusia y Cavour tuvo ocasión de mostrar su virtuosismo diplomático. Su primera respuesta fue que Cerdeña no podía comprometerse con los aliados mientras no lo hiciera Austria, pues si ésta acababa apoyando a Rusia, el ducado de Saboya se vería seriamente amenazado. Esta posición satisfizo a los británicos, pues confiaban en que Austria acabaría entrando en la coalición, pero de momento seguía siendo neutral.

En los últimos cuatro años Nicaragua había tenido diez directores supremos (algunos repetidos) que se arrebataban el poder unos a otros. El actual era José Fruto Chamorro Pérez, que organizó una asamblea constituyente, promulgó una constitución aprobada sin la presencia de la mayor parte de los delegados liberales. El 30 de abril se proclamó presidente constitucional.

Tras la aprobación de la nueva constitución argentina se realizaron elecciones presidenciales y el ganador fue, naturalmente, Justo José de Urquiza, hasta entonces presidente provisional, que asumió oficialmente el cargo el 1 de mayo.

El presidente uruguayo Venancio Flores, temiendo un golpe de Estado por parte de los conservadores, trató de anticiparse a los hechos y pidió ayuda militar a Brasil. El 4 de mayo un ejército brasileño cruzó la frontera y avanzó hasta las afueras de Montevideo.

El 6 de mayo Verdi volvió a presentar en Venecia La traviata con algunos cambios y mejores intérpretes, y esta vez obtuvo un gran éxito. Unas semanas más tarde se representaba en Londres y a finales de año en Nueva York.

Tras su exilio forzoso, Garibaldi había encontrado un trabajo en una fábrica de velas en Nueva York, pero no le gustaba el trabajo y pronto marchó a Sudamérica. Tras una estancia en Nicaragua, acabó en Lima, donde un comerciante italiano llamado Pietro Denegri lo contrató como capitán de su barco Carmen, con el que llevó un cargamento de guano hasta China. A su regreso condujo un cargamento de cobre y lana desde Chile hasta Boston, y luego marchó a Nueva York. Allí recibió una carta de Denegri en la que no se mostraba muy satisfecho con sus servicios y, a raíz de ella, abandonó el trabajo. Desde allí marchó a Londres y el 10 de mayo llegaba a Génova.

Mientras tanto el ejército ruso en Silistra recibía refuerzos y llegó a sumar 80.000 hombres. Pronto se inició un intenso bombardeo sobre sus murallas.

El 16 de mayo las expectativas de la guerra sufrieron un giro radical cuando el rey Kamehameha III de Hawai proclamó la neutralidad de su reino en el conflicto. Tanto los aliados como Rusia quedaron consternados por la pérdida de tan valioso aliado, aunque a la vez estaban aliviados al saber que no tendrían que enfrentarse a él.

El 28 de mayo los rusos lograron derribar una muralla en Silistra, pero fueron rechazados por los turcos y sufrieron numerosas bajas.

El 29 de mayo la colonia estadounidense de Maryland en África proclamó su independencia para convertirse en la República de Maryland.

Tras la muerte de uno de sus hermanos, Garibaldi recibió una herencia con la que compró la mitad de la isla de Caprera, frente a la costa de Cerdeña (una islita de 16 km2), en la que se dedicó a la agricultura.

Tras muchos debates, Douglas consiguió que las dos cámaras aprobaran la ley de Kansas y Nebraska, que fue firmada por el presidente Pierce el 30 de mayo. La ley revocaba el compromiso de Misuri de 1820 y el compromiso de 1850. Todos los senadores de estados esclavistas habían votado a favor excepto dos de ellos, uno de los cuales era Sam Houston, que advirtió que la revocación de todos los acuerdos previos sobre la esclavitud abocaba al país a una guerra civil.

Para completar su habilitación como profesor universitario, Dedekind y Riemann tenían que exponer una lección ante un tribunal cuyo presidente era Gauss. Siguiendo el procedimiento, Riemann propuso tres temas de los cuales Gauss tenía que elegir uno. Riemann tenía dos temas preparados sobre electricidad, que era el tema al que se había dedicado últimamente, y completó su propuesta con un tema sobre geometría dando por hecho que Gauss elegiría uno de los dos primeros, pero eligió el tercero. Tras un breve periodo de desesperación, se puso a preparar su lección desde cero y finalmente, el 10 de junio expuso su trabajo "Sobre las hipótesis subyacentes en los fundamentos de la geometría", que fue muy elogiado por Gauss y que se ha convertido en un clásico, pues en él se esbozan los conceptos fundamentales de la geometría diferencial moderna. Dedekind también se habilitó y ese mismo año obtuvo un puesto de profesor en Gotinga, donde dio clases de probabilidad y geometría.

Otra obra clásica que se publicó ese año fue "Una investigación sobre las leyes del pensamiento humano, en las que se fundan las teorías matemáticas de la lógica y las probabilidades". Su autor era un profesor de ciencias del Queen's College de Cork (Irlanda) llamado George Boole. En su trabajo destacó la analogía entre los signos algebraicos y los empleados en lógica, e introdujo las que hoy se conocen como "álgebras de Boole", una estructura matemática que permite expresar simbólicamente las leyes de la lógica.

La compañía estadounidense The Accesory Transit Company gestionaba una red de transporte que atravesaba Nicaragua aprovechando el río San Juan y el lago Nicaragua para que la mayor parte de la travesía fuera acuática. Teóricamente el estado debía percibir de la compañía el 10% de sus ganancias, pero, mientras el flujo era de unos 20.000 pasajeros al año, la compañía alegaba pérdidas y no pagaba. El año anterior, cuando Fruto Chamorro era aún director supremo, exigió a la compañía el pago de su deuda y negoció una tarifa alternativa que dependiera del número de pasajeros y no de las presuntas ganancias de la empresa. La compañía ofreció dos dólares por pasajero y Chamorro exigió tres. No hubo acuerdo. Ahora Chamorro amenazaba con embargar los barcos de la compañía si ésta se negaba a saldar su deuda. La compañía no tardó en contar con el respaldo de la oposición a Chamorro, que era conservador, así que los liberales se alzaron en armas bajo la dirección de los generales Francisco Castellón y Máximo Jerez. El 11 de junio Castellón fue proclamado director supremo y The Accesory Transit Company lo reconoció inmediatamente como gobernante legítimo del país. Los rebeldes ocuparon varias ciudades importantes.

Hacía varios siglos que en la costa más septentrional de Honduras estaban asentados unos colonos británicos. Gran Bretaña nuncá había reclamado su soberanía sobre la zona por evitar un conflicto con España, pero Honduras (al igual que España) no era entonces lo que había sido España en sus tiempos, por lo que Gran Bretaña se permitió organizar una Asamblea legislativa en la zona, que siguió sin recibir oficialmente el status de colonia británica (principalmente para evitar disputas con los Estados Unidos y la doctrina Monroe), pero lo cierto es que un miembro de la Asamblea era un superintendente nombrado por Gran Bretaña con autoridad paradisolverla, dictar leyes propias o vetar las aprobadas por la Asamblea.

El 20 de junio los rusos lograron abrir una brecha y penetrar el cinturón de fortificaciones que protegía la fortaleza central de Silistra. Sin embargo, el 21 de junio, poco antes de que se iniciara el ataque decisivo, el general ruso al mando recibió órdenes de abandonar el asedio y retirarse al norte del Danubio. La razón de la retirada se debió, por una parte, a que los rusos confiaban en que los búlgaros se unieran a ellos contra el yugo otomano, pero la respuesta búlgara fue muy escasa, así que los rusos optaron por mantenerse al norte del Danubio, donde sí que contaban con suficientes apoyos. Por otra parte, Austria había situado en Vidin (en el noroeste de Bulgaria, cerca de la frontera austríaca) un ejército de unos 280.000 hombres, en calidad de fuerza neutral pacificadora.

Tras la retirada rusa de Bulgaria, Austria dio un paso más y exigió a Rusia que se retirara también de los principados del Danubio, y esta vez Nicolás I, viendo que carecía de todo apoyo, aceptó, tras lo cual el ejército austriaco ocupó los principados. Teóricamente, esto debería haber puesto fin a la guerra, pero Gran Bretaña y Francia no estaban dispuestas a terminar el conflicto simplemente para que Rusia aguardara hasta encontrar una nueva excusa con la que enfrentarse al Imperio Otomano y volver a empezar. Por ello, lograron persuadir a Austria de la conveniencia de exigir a Rusia ciertas condiciones, a saber:

  1. Rusia debía renunciar a su protectorado sobre los principados del Danubio.
  2. También debía renunciar a su pretendido derecho a intervenir en el Imperio Otomano en defensa de los intereses de los cristianos ortodoxos.
  3. La Convención sobre los Estrechos de 1841debía ser revisada.
  4. Todos los países tendrían derecho de acceso al Danubio.

El zar Nicolás I rechazó de plano tales exigencias y la guerra continuó.

El primer ministro español, Luis José Sartorius, seguía gobernando mediante decretos sin convocar las cortes, para lo cual contaba con la aprobación de la reina Isabel II, pero el número de descontentos crecía rápidamente. El Estado estaba al borde de la bancarrota y había cancelado la mayor parte de las obras públicas, lo que había hecho aumentar el paro. Por otra parte, la burguesía exigía una legislación más liberal y las organizaciones de trabajadores se oponían a la implantación de máquinas que los dejaban sin trabajo. En este contexto, un antiguo colaboador de María Cristina de Borbón, la madre de la reina, Leopoldo O'Donnell, se alzó en armas el 28 de junio y condujo un ejército a las afueras de Madrid con el propósito de intimidar al gobierno. El 30 de junio los rebeldes se enfrentaron a las tropas gubernamentales en Vicálvaro, tras lo cual se tuvieron que retirar hacia el sur.

El 5 de julio el presidente peruano en rebeldía Ramón Castilla, proclamó la supresión del tributo indígena.

El 6 de julio murió el físico Georg Simon Ohm. Tenía 75 años y durante toda su vida había tratado de que se reconociera el valor de sus trabajos sobre electricidad. Sólo hacía dos años que había logrado acceder a una cátedra de física en la universidad de Munich.

Para aumentar sus apoyos, los militares que se habían alzado contra el gobierno español publicaron el 7 de julio el Manifiesto de Manzanares, redactado por Antonio Cánovas del Castillo, un estudiante de derecho de 26 años:

Españoles: La entusiasta acogida que va encontrando en los pueblos el Ejército liberal; el esfuerzo de los soldados que le componen, tan heroicamente mostrado en los campos de Vicálvaro; el aplauso con que en todas partes ha sido recibida la noticia de nuestro patriótico alzamiento, aseguran desde ahora el triunfo de la libertad y de las leyes que hemos jurado defender.

Dentro de pocos días, la mayor parte de las provincias habrá sacudido el yugo de los tiranos; el Ejército entero habrá venido a ponerse bajo nuestras banderas, que son las leales; la nación disfrutará los beneficios del régimen representativo, por el cual ha derramado hasta ahora tanta sangre inútil y ha soportado tan costosos sacrificios. Día es, pues, de decir lo que estamos resueltos a hacer en el de la victoria.

Nosotros queremos la conservación del trono, pero sin camarilla que lo deshonre; queremos la práctica rigurosa de las leyes fundamentales, mejorándolas, sobre todo la electoral y la de imprenta; queremos la rebaja de los impuestos, fundada en una estricta economía; queremos que se respeten en los empleos militares y civiles la antigüedad y los merecimientos; queremos arrancar los pueblos a la centralización que los devora, dándoles la independencia local necesaria para que conserven y aumenten sus intereses propios, y como garantía de todo esto queremos y plantearemos, bajo sólidas bases, la Milicia Nacional. Tales son nuestros intentos, que expresamos francamente, sin imponerlos por eso a la nación.

Las Juntas de gobierno que deben irse constituyendo en las provincias libres; las Cortes generales que luego se reúnan; la misma nación, en fin, fijará las bases definitivas de la regeneración liberal a que aspiramos. Nosotros tenemos consagradas a la voluntad nacional nuestras espadas, y no las envainaremos hasta que ella esté cumplida.

Los alzamientos liberales en favor de O'Donnell se multiplicaron en los días siguientes en casi todas las ciudades de España y los militares los secundaron.

La emperatriz Eugenia llevó a su esposo, Napoleón III a un pueblecito de pescadores al que ella solía acudir cada verano. Unos años antes Victor Hugo había descubierto ya el encanto de esa pequeña localidad, pero fue el hecho de que Napoleón III decidiera convertirla en su lugar de veraneo lo que le dio fama internacional. El pueblecito se llamaba Biarritz.

El 13 de julio el virrey de Egipto Abbas I fue asesinado por dos de sus esclavos. Fue sucedido por su tío Saíd, el cuarto hijo de Mehmet Alí. Cuando Saíd tenía trece años, su padre confió su educación al cónsul francés en Alejandría, a la sazón Ferdinand de Lesseps, de quien Saíd guardaba muy buen recuerdo. Lesseps era saintsimoniano, y conocía los proyectos de Enfantin de construir un canal navegable que comunicara el Mediterráneo con el mar Rojo. En realidad la idea era más antigua, pues Napoleón I ya había engargado estudios al respecto, que Lesseps estudió con atención. Apasionado por la idea, dos años atrás había enviado un informe a Abbas I sugiriéndole que promoviera el proyecto, pero, al igual que Mehmet Alí no se había interesado por la propuesta de Enfantin, Abbas I tampoco se interesó por la de Lesseps y no respondió. Por el contrario, al poco de subir al poder, el propio Saíd escribió a Lesseps para pedirle que se trasladara a Egipto a fin de discutir el proyecto. Mientras tanto, Saíd constituyó el Banco de Egipto y promovió la construcción de vías férreas.

El francés Gastón de Raousset-Boulbon desembarcó finalmente en Sonora, reunió a sus partidarios y, el mismo día en que moría en Egipto Abbas I, se enfrentó a un ejército mexicano. En contra de lo que esperaba, los habitantes de la zona apoyaron al ejército gubernamental, por lo que la expedición fracasó y Raousset fue capturado. Poco después cayó también la república de Walker, pero éste pudo escapar a California. Allí fue juzgado nuevamente a petición del gobierno mexicano por provocar una guerra ilegal en territorio extranjero, pero el jurado popular lo absolvió por segunda vez.

El 14 de julio un grupo de hiladores se amotinó en Barcelona y empezó a incendiar fábricas en las que se usaban máquinas hiladoras automáticas. El 16 de julio el capitán general de Cataluña, Ramón de la Rocha, publicó un bando en que comunicaba que quienes atentaran contra la seguridad de las personas o la propiedad privada serían fusilados, y el 17 de julio tres obreros fueron ejecutados. Desde ese momento los trabajadores cambiaron de estrategia y se declararon en huelga de forma pacífica.

El 17 de julio el primer ministro Sartorius fue destituido y sustituido por Fernando Fernández de Córdova, pero ese mismo día una multitud asaltó el ministerio de Gobernación y el ayuntamiento de Madrid, y desvalijó las casas de los ministros y de la reina madre. El 19 de julio la reina nombró provisionalmente primer ministro al duque de Rivas mientras contactaba con Espartero, que apoyaba a los sublevados y el 20 de julio aceptó ponerse al frente del gobierno.

El dictador guatemalteco Rafael Carrera se proclamó presidente vitalicio.

El presidente hondureño José Trinidad Cabañas envió un ejército a Nicaragua en apoyo del presidente Fruto Chamorro bajo la dirección del general José Francisco Gómez y Argüelles, pero éste murió de cólera el 25 de julio y la expedición fracasó.

Mientras tanto en España, el capitán general de la Rocha, tras dialogar con representantes de los obreros barceloneses, prohibió el uso de máquinas hiladoras y tejedoras, pero los fabricantes recurrieron la prohibición en Madrid y la huelga continuó.

En México Santa Anna tenía cada vez más dificultades en controlar a los insurgentes. Decretó la pena de muerte para todo aquel que poseyera armas y distribuyó espías por todo el país. Una muestra de lo desesperado de su situación la da un bando que publicó el 29 de julio:

Toda aquella persona a quien se probare que ha divulgado noticias falsas o alarmantes, sea cual fuere la clase a que pertenezca, será reducida a prisión, considerada como conspiradora, y por esto juzgada con arreglo a la ley de 1° de Agosto de 1853. El que se ocupare censurar los actos del Supremo Gobierno o los de alguna de las demás autoridades de la nación será reducido á prisión, y juzgado y sentenciado como faccioso. Incurrirá en la pena de doscientos pesos de multa, o en la de dos meses de prisión, todo aquel que no denunciare a los que se ocupan en suponer descalabros que sufren las tropas de gobierno o en aplaudir o ensalzar la revolución.

Mientras tanto Espartero y O'Donnell entraron triunfalmente en Madrid. La reina se negó a nombrar a O'Donnell primer ministro, así que Espartero continuó en el cargo, pero el 1 de agosto formó un nuevo gabinete en el que O'Donnell ocupaba el ministerio de la guerra, y convocó unas cortes constituyentes, las cuales desautorizaron muchas de las decisiones que habían tomado las juntas locales que se habían formado por todo el país. En particular se negaron a juzgar a la reina madre, María Cristina, quien, no obstante, fue expulsada del país, a la vez que se le retiraba su pensión. Desde entonces vivió en Francia. Terminaba así la llamada década moderada, iniciada justo diez años antes cuando Narváez accedió al gobierno tras la huida de Espartero.

El 5 de agosto José de Obaldía asumió la presidencia del gobierno neogranadino que se oponía al usurpador Melo.

El 6 de agosto un ejército otomano de unos 40.000 hombres atacó a un ejército ruso de unos 25.000 en Alexandropol, en Armenia (dentro de las fronteras del Imperio Ruso). Pese a su inferioridad numérica, los rusos obtuvieron la victoria.

En el mar Báltico, a poca distancia de las costas suecas y finesas, se encuentran las islas Åland, consideradas parte de Finlandia y, por consiguiente, bajo la soberanía rusa. El 8 de agosto una flota franco-británica atacó la fortaleza rusa de Bomarsund.

El nuevo gobierno de España había nombrado un nuevo capitán general para Catañuña, Manuel de La Concha, que puso fin negociadamente a la huelga de los obreros textiles. El gobierno de Madrid revocó la prohibición del uso de máquinas industriales, pero de La Concha prefirió no hacer pública la ley hasta casi un año más tarde, para evitar nuevos disturbios.

Jefferson Davis, el secretario de guerra estadounidense, inició un plan de acoso a los indios Semínolas para forzar el estallido de una nueva guerra que permitiera expulsarlos definitivamente de Florida. El plan incluía un embargo comercial, la confiscación y venta de tierras y el incremento de la presencia militar para la protección de los nuevos colonos.

El rey Federico Augusto II de Sajonia cayó en frente de un caballo que le coceó la cabeza, a consecuencia de lo cual murió el 9 de agosto. Como no tenía hijos, fue sucedido por su hermano Juan I de Sajonia.

El 12 de agosto, al amanecer, el filibustero francés Gaston de Raousset-Boulbon fue fusilado por las autoridades mexicanas. Ese mismo día se resolvió el concurso para el himno nacional. El ganador fue el español Jaime Nunó Roca, un amigo personal de Santa Anna al que había conocido en Cuba y que dirigía una banda militar. Así quedó definitivamente establecido el himno mexicano, Mexicanos al grito de guerra, que es el mismo usado hoy en día, aunque con algunas modificaciones en la letra.

El 16 de agosto los rusos de Bomarsund capitularon después de que sus bajas se elevaran a unos 1.700 muertos o heridos, de un total de 3.000 combatientes. Los aliados apenas sufrieron 15 bajas.

El 18 de agosto una flota franco-británica con 6 barcos de guerra y 2.600 hombres puso bajo asedio el puerto ruso de Petropavlovsk, en la península de Kamchatka, es decir, en la costa rusa del Pacífico.

El 19 de agosto el lugarteniente John Lawrence Grattan, del ejército de los Estados Unidos, marchó con 30 soldados y un intérprete a reclamar al jefe Sioux Oso Conquistador que le entregara a uno de sus hombres, acusado de robar una vaca a unos mormones. El jefe se ofreció a entregar una compensación por la vaca, pero no estaba dispuesto a entregar al acusado. El intérprete, que estaba medio borracho, ofendió reiteradamente a los indios, llamándolos mujeres guerreras y cosas parecidas y, por otra parte, Grattan no mostró en ningún momento reparo alguno en recurrir a la violencia si lo consideraba necesario. Mientras hablaban, varios guerreros sioux fueron tomando posiciones alrededor de los soldados, un soldado nervioso disparó y los indios respondieron con sus flechas. El resultado fue que todos los blancos murieron, y sólo el jefe Oso Conquistador resultó herido, y murió unos días más tarde. Así se inició la primera guerra Sioux.

El 20 de agosto 600 soldados desembarcaron al sur de Petropavlovsk, pero los rusos los pusieron en fuga. El 24 de agosto se produjo un nuevo desembarco por el oeste, esta vez de 970 soldados, que fueron nuevamente rechazados.

El 25 de agosto el Imperio Otomano suscribió el primer préstamo internacional, al que seguirían otros en los años siguientes.

El 27 de agosto la flota aliada recibió órdenes de abandonar el asedio de Petropavlovsk.

A sugerencia del propio Napoleón III, los aliados decidieron concentrar la guerra contra Rusia en el mar Negro, donde podían contar con el apoyo otomano. Rusia mantenía la mayor parte de su flota concentrada en Sebastopol, en la península de Crimea. Con ello seguía una estrategia que fue eficiente en ciertos contextos hasta que la aparición de la aviación la hizo desaconsejable un siglo más tarde: la flota concentrada en un puerto estaba bien protegida, pero obligaba al enemigo a mantener el grueso de su fuerza custodiándola para protegerse de ella.  Napoleón III propuso atacar Sebastopol y destruir la flota rusa. Paulatinamente, los aliados desplazaron sus efectivos a Crimea, por lo que el conflicto es conocido como la guerra de Crimea. El 13 de septiembre se produjo el primer desembarco en la costa occidental de la península, a 56 kilómetros de Sebastopol, que no encontró oposición alguna, por lo que los aliados pudieron ocupar una amplia zona que se extendía hasta 6 km tierra adentro.

El 15 de septiembre Francisco Asenjo Barbieri estrenó en Madrid una de sus zarzuelas más populares "Los diamantes de la Corona", basada en una ópera cómica homónima estrenada por Auber en París trece años atrás.

El 17 de septiembre O'Donnell fundó la Unión Liberal, un partido político que organizó a sus seguidores, los moderados más reformistas y los progresistas más conservadores. A él se afiliarían tanto nobles como banqueros, militares, comercianes, empresarios, etc.

El 18 de septiembre los aliados avanzaron por tierra hacia el sur, hacia Sebastopol. Para llegar a su destino tenían que cruzar tres ríos, y los rusos decidieron esperarlos en el segundo de ellos, el río Alma. Los rusos contaban con 33.000 soldados de infantería, 3.400 de caballería y 120 cañones, mientras que los aliados sumaban 6.000 soldados de infantería otomanos, 28.000 franceses, 26.000 británicos, más 1.000 de caballería, y un total de 132 cañones. Así, el 20 de septiembre se produjo el primer enfrentamiento masivo del conflicto. El resultado fue una gran victoria aliada. Los rusos tuvieron que retirarse hacia Sebastopol tras haber perdido casi 6.000 hombres. En Gran Bretaña y Francia se multiplicaron las celebraciones. Muchos británicos llamaron Alma a sus hijas recién nacidas y así el nombre se puso de moda. En París todavía se alza sobre el Sena el puente del Alma.

El director supremo nicaragüense Francisco Castellón llegó a un acuerdo con el estadounidense Byron Cole para que éste le enviara hasta trescientos mercenarios como ayuda para combatir al gobierno de Fruto Chamorro. Puesto que, dicho así, la acción violaba la ley federal estadounidense, los mercenarios fueron "técnicamente" colonos, que tendrían derecho a llevar armas para defenderse de los posibles ataques de los partidarios del presidente ilegítimo Chamorro. Cole convenció a su amigo William Walker para que se pusiera al frente de la expedición.

El 3 de octubre un destacamento de caballería de los Estados Unidos con unos 40 hombres derrotó en Diablo Mountains a unos 200 apaches que presuntamente se dedicaban al robo de ganado.

El asunto del Black Warrior seguía pendiente, pues el gobierno Español se negaba a pagar a los Estados Unidos la indemnización reclamada. El embajador estadounidense en España, Pierre Soulé, nacido en el Estado esclavista de Luisiana, trataba de llevar las negociaciones de modo que España se viera forzada a declarar la guerra a los Estados Unidos, lo que fácilmente podía llevar a la anexión de Cuba, tan deseada por los Estados esclavistas. Sin embargo, William Marcy, el secretario de Estado estadounidense, dejó claro a Soulé que el gobierno no deseaba una guerra. Ante la sugerencia de que, dada la notoria decadencia de España, si los Estados Unidos no se hacían con Cuba, la isla podía acabar en poder de Francia o Gran Bretaña, Marcy ordenó a Soulé que se reuniera con los embajadores estadounidenses en estos países (James Buchanan en Gran Bretaña y John Young Mason en Francia) para estudiar la cuestión. Las instrucciones de Marcy hablaban de negociar la compra de Cuba al gobierno español y que, en caso de que esto no fuera posible, "deberá usted dirigir sus esfuerzos hacia el segundo objetivo más deseable, que es separar la isla del dominio español así como de la dependencia de cualquier potencia europea". Esto podía entenderse como que Marcy sugería apoyar la independencia de Cuba, pero Soulé prefirió interpretarlo como que tenía carta blanca para amenazar a España con que los Estados Unidos se apoderarían de Cuba por la fuerza si no aceptaba venderla. Si Marcy quiso realmente sugerir esto es algo que nunca se sabrá. La reunión de los embajadores se celebró en Ostende el 9 de octubre y en ella se redactó un manifiesto en el que se destacaba la necesidad de anexionar Cuba a los Estados Unidos, principalmente por el riesgo de que en la isla se produjera una insurrección similar a la que en su día se produjo en Haití y acabara siendo "africanizada y gobernada por negros". Se proponía ofrecer 120 millones de dólares al gobierno español y utilizar la fuerza si éste se negaba a aceptarlos. Soulé no hizo ningún esfuerzo por mantener la reunión en secreto y el llamado "manifiesto de Ostende" no tardó en ser publicado por la prensa europea y estadounidense. Los Estados norteños se indignaron al conocer la noticia y se refirieron a él como el "manifiesto de los bandidos", que también fue denunciado por España, Gran Bretaña y Francia. El presidente Pierce no respaldó a Soulé, que se convirtió en el chivo expiatorio y tuvo que dimitir de su cargo de embajador. Los otros dos firmantes, Buchanan y Mason, declararon que habían sido engañados por Soulé y lograron salvar las apariencias.

Tras el éxito de los Estados Unidos en sus negociaciones con Japón Gran Bretaña no podía quedarse atrás por mucho tiempo, y así, el 14 de octubre el almirante sir James Stirling firmó un Tratado de amistad anglo-japonesa.

El gobierno británico había tratado de convencer a Michael Faraday para que diseñara armas químicas para la guerra de Crimea, pero éste se negó a participar por razones éticas. Por esa época estaba interesado en el problema del tendido de cables telegráficos submarinos. El problema consistía en que los cables telegráficos convencionales tenían repetidores repartidos regularmente para amplificar la señal y evitar que ésta se volviera demasiado débil para ser interpretada, pero los cables submarinos no podían tener tales repetidores y debían conducir las señales eléctricas en tramos muy largos. El 16 de octubre Geoge Gabriel Stokes escribió a William Thomson para pedirle opinión sobre los experimentos que Faraday estaba realizando al respecto y Thompson se decidió a abordar el problema.

Ese mismo día se produjo un intenso debate público en Peoria (Illinois) entre el senador Stephen Douglas y un exitoso abogado de cuarenta y cinco años que se presentaba como candidato para el Senado por el partido Whig. Se llamaba Abraham Lincoln, y en su discurso presentó con extraordinaria elocuencia argumentos morales, económicos y legales en contra de la esclavitud. No obstante, Lincoln no se consideraba a sí mismo abolicionista: "Me considero un whig, pero otros dicen que ya no hay whigs, y que yo soy un abolicionista, cuando lo único que hago es oponerme a la expansión de la esclavitud". Un periodista que presenció su discurso lo describió así:

Mientras avanzaba en su argumento, sus palabras empezaron a surgir más rápidamente y su rostro se iluminó con los rayos del genio, mientras su cuerpo se movía en concordancia con sus pensamientos. Sus gestos los hacía con su cuerpo y su cabeza más que con sus brazos. Su discurso llegaba al corazón porque venía del corazón. He escuchado a oradores célebres que podían desatar atronadores aplausos sin cambiar la opinión de nadie. La elocuencia del sr. Lincoln era del tipo más alto, de la que genera convicción en los demás a causa de la convicción del orador. Sus oyentes sentían que él creía cada palabra que decía y que, como Martín Lutero, iría a la hoguera antes que cambiar una coma o una tilde en ellas. En tales momentos de transfiguración era el arquetipo de antiguo profeta hebreo tal y como me lo enseñaron de niño en la escuela dominical.

Finalmente, la legislatura de Illinois no eligió a Lincoln como senador ese año, sino a otro candidato whig designado por él mismo (al que recomendó votar a sus partidarios) cuando vio que no tenía posibilidades de ser elegido. En las elecciones de ese año los nuevos partidos mostraron su potencia: los demócratas obtuvieron 84 representantes (73 menos que en la legislatura anterior), el partido whig 60 (11 menos), el partido americano se convirtió en la segunda fuerza política con 62 representantes, mientras que los republicanos obtuvieron 46. En el Senado los demócratas mantuvieron la mayoría y los dos nuevos partidos obtuvieron únicamente un senador cada uno.

El lento avance aliado había permitido a los rusos preparar la defensa de Sebastopol. Más de 100.000 carros requisados a los campesinos abastecieron la ciudad de víveres y municiones, y se creó una excelente red de trincheras, fuertes y parapetos. Unos 36.600 hombres, principalmente soldados de marina y marineros convertidos en soldados, defendían la plaza, mientras a su alrededor se congregaron unos 67.000 hombres, entre británicos, franceses y otomanos. El 25 de octubre unos 25.000 soldados rusos atacaron la ciudad de Balaclava, que los británicos habían tomado como base de operaciones. Éstos contaban con unos 4.500 hombres, entre británicos, franceses y otomanos. La infantería y la artillería rusa atacaron al amanecer a la primera línea de defensa de Balaclava, a cargo de unos 600 otomanos, que resistieron una hora y media pero, faltos de apoyo y habiendo sufrido numerosas bajas, se vieron obligados a retroceder. Acto seguido, la caballería rusa (con unos 2.500 hombres) se lanzó contra el desprevenido campamento británico. Entre los rusos y el campamento se encontraba únicamente el nonagésimo tercer regimiento de Highlanders del ejército británico, bajo el mando de sir Colin Campbell, formado por menos de 500 soldados de infantería, junto con algunos marines y algunos soldados otomanos. Lo usual hubiera sido que, para contener a la caballería enemiga, Campbell hubiera dispuesto a sus hombres en cuatro filas para que dispararan ráfagas sucesivas a suficiente velocidad como para dispersar la carga rusa antes de ser alcanzados, pero los hombres disponibles eran muy pocos para cubrir el extenso frente ruso, así que Campbell alineó a sus hombres en tan sólo dos filas. Se cuenta que los arengó diciendo: Soldados: no hay retirada desde aquí. Deben morir en sus posiciones. El regimiento realizó tres grupos de disparos, cuando los rusos se encontraban a 700, 500 y 300 metros y, aunque causaron numerosas bajas, no fueron suficientes para frenar la carga enemiga. La caballería habría arrollado sin dificultad a la débil línea defensiva británica, pero el general ruso, viendo lo absurdo de la estrategia británica, concluyó que debía de tratarse de una trampa, y que tras la delgada línea de infantería debía de ocultarse un ejército mucho mayor, así que dio orden de retirada. Algunos de los Highlanders se dispusieron a perseguir a los rusos, pero sir Colin los frenó gritando ¡Nonagésimo tercero, manden al infierno toda esa ansia!

William H. Russell, el corresponsal de guerra del Times, presenció la escena y más tarde la relató diciendo que, entre el campamento británico y la carga rusa no pudo ver nada más que una "delgada raya roja coronada por una línea de acero", expresión que se hizo popular abreviada a "la delgada línea roja", con la que se aludía a la sangre fría en combate de la infantería británica.

Cuando los rusos comprendieron que no había trampa alguna los británicos habían tenido tiempo de reaccionar y los franceses enviaron refuerzos. La caballería británica cargó contra la caballería rusa y, aunque ambos bandos sufrieron considerables bajas, los rusos acabaron retirándose en desbandada. Fue la conocida como "carga de la brigada pesada". A poca distancia de la caballería rusa se encontraba la brigada ligera, otra sección de la caballería británica bajo el mando de James Brudenell, lord Cardigan. Varios de sus oficiales, viendo correr a los rusos en desorden, lo instaron a perseguirlos y acabar definitivamente con la caballería rusa, pero Cardigan insistió en que tenía órdenes de George Bingham, lord Lucan, el comandante de la caballería británica, según las cuales debía mantener su posición. Lucan negó más adelante que las órdenes que había dado justificaran que Cardigan no hubiera aprovechado una oportunidad tan obvia.

Pese al fracaso de la caballería, los rusos habían logrado tomar varias posiciones alrededor de Balaclava y poco a poco se preparaban para un ataque masivo. Entonces se produjo una extraña confusión sobre la que se ha escrito mucho. La máxima autoridad británica en Crimea era FitzRoy Somerset, lord Raglan, quien envió una orden confusa a lord Lucan, en la que pedía un ataque inminente de la caballería, pero el objetivo no estaba claro. Cuando Lucan expresó sus dudas, el capitán que hizo de mensajero contribuyó a aumentar la confusión insistiendo en la urgencia del ataque señalando vagamente con el brazo en dirección a un valle. Lucan transmitió la orden a Cardigan tal y como la entendió. Se cuenta que Cardigan cuestionó la sensatez de la orden: "permítame señalar que hay una batería al frente, otra a cada lado y que el campo está cubierto por fusileros rusos", y Lucan respondió: "lo sé, pero lord Raglan tendrá su carga. No tenemos más opción que obedecer". Cardigan se puso al frente de la brigada ligera. Desde la posición de lord Raglan, al principio parecía que su trayectoria correspondía a lo que sus órdenes habían pretendido, pero cuando se vio que continuaba en línea recta hacia el valle ya era demasiado tarde para arreglarlo. Se dice que los rusos pensaron que los británicos estaban borrachos. Un destacamento francés logró romper una de las líneas rusas y cubrió en parte el avance de la brigada, que tuvo que enfrentarse a la artillería rusa. Finalmente, la brigada ligera alcanzó su objetivo. Parte de los artilleros rusos había echado a correr, mientras que otros, que sabían lo que pasaba si se daba la espalda a la caballería, desenfundaron sus sables, pero pronto cundió el pánico y se cuenta que algunos rusos dispararon a sus propios camaradas para abrirse paso en su huida. Los británicos se apoderaron de los cañones, pero pronto vieron aproximarse a la caballería rusa que empezó a rodearlos para impedirles la retirada. Cardigan ordenó la retirada, aunque dos grupos de jinetes lograron romper el cerco ruso. El resto luchó hasta morir sin aceptar la rendición. La carga de la brigada ligera duró unos 20 minutos. De los 666 hombres que participaron en ella, hubo 110 muertos y 32 heridos fueron hechos prisioneros. El resto logró regresar, si bien entre ellos había 129 heridos. A partir de ahí se iniciaron las acusaciones mutuas entre Raglan, Lucan y Cardigan sobre la responsabilidad del desastre. Se ha hecho famosa la frase de un general francés, Pierre Bosquet, que dijo sobre la carga británica: C'est magnifique, mais ce n'est pas la guerre: c'est de la folie. Ciertamente, la carga de la brigada ligera elevó el prestigio de los soldados británicos, pero no el de sus oficiales.

Los rusos consideraron la batalla una victoria, mientras que los británicos exaltaron el valor mostrado por sus soldados en los distintos combates, si bien ninguno de los dos bandos obtuvo ventaja alguna del enfrentamiento. Los rusos habían capturado algunos fuertes británicos, pero no habían podido acercarse a su campamento.

El 29 de octubre los aliados empezaron a bombardear la Sebastopol. El primer ataque causó serios daños en las defensas terrestres, y pocos en el puerto, pero los rusos los repararon por la noche, y lo mismo sucedió en los días siguientes.

Por esas fechas llegó a Constantinopla un equipo de 39 enfermeras británicas voluntarias dirigidas por Florence Nightingale, una mujer de treinta y cuatro años a la que Dios había encomendado "hacer el bien al prójimo sin buscar reputación". En las afueras de la ciudad se había establecido un hospital para los soldados que llegaban de Crimea. Nightingale informó de que sus condiciones eran lamentables, que el equipo médico no podía ocuparse del gran número de enfermos (muchos más afectados de tifus, cólera, disentería y otras enfermedades infecciosas que de heridas de guerra) y que los oficiales no se preocupaban por ello. Nightingale se puso al frente del hospital y logró que en él la mortalidad fuera superior a la del resto de los hospitales de la región. Ella lo achacaba a la mala alimentación de los enfermos, pero al parecer la causa principal era la falta de higiene, a la que no prestaba mucha atención.

Hacía dos años que se había producido una epidemia de cólera que afectó al mundo entero. Europa estaba sufriendo entonces los peores momentos. Gran Bretaña contó unos 23.000 muertos durante ese año y el siguiente. El físico John Snow había estado estudiando la forma en que se propagaba el cólera, y ahora tuvo la oportunidad de investigar de primera mano. Realizó una paciente estadística y observó que en una zona de Londres los casos se agolpaban alrededor de un surtidor público de agua. De hecho, había un grupo de casos cercanos a otra fuente distinta, pero Snow habló personalmente con los afectados que le confirmaron que iban por agua a la fuente que Snow había detectado porque les gustaba más el agua de ésa que la de la más cercana. Snow analizó el agua de la fuente, pero sus medios no le permitieron concluir nada. Aun así, mostró sus estadísticas a las autoridades y las convenció para que bloquearan la fuente. Inmediatamente se observó que los casos de cólera empezaron a remitir en la zona. Por sus estudios estadísticos, Snow es considerado el padre de la epidemiología.

Más lejos llegó un anatomista italiano llamado Filippo Pacini. Hacía catorce años había descubierto los corpúsculos de Pacini, que son unas terminaciones nerviosas que hay en la piel y captan las vibraciones y la presión. Ahora publicaba un trabajo titulado Observaciones microscópicas y deducciones patológicas sobre el cólera asiático, en el que describía la bacteria causante de la enfermedad y advertía de que se transmite por el agua. Sin embargo, la teoría aceptada en la época era que las enfermedades infecciosas se producían por la respiración de gases tóxicos generados por sustancias en descomposición, así que nadie le hizo caso.

El 5 de noviembre el ejército ruso decidió realizó una salida y atacó el flanco oriental del ejército aliado en un intento de levantar el sitio de Sebastopol. Empleó en ello 42.000 hombres, que se enfrentaron a 8.200 franceses y 7.500 británicos. Una espesa niebla provocó que pequeños grupos de soldados quedaran aislados y tuvieran que actuar improvisadamente, por lo que la batalla de Inkerman es conocida como "la batalla de los soldados". Pese a su inferioridad numérica, los aliados obtuvieron una victoria abrumadora su balance final fue de 727 muertos y 2.610 heridos, mientras que los rusos se retiraron con un total de 5.000 muertos y unos 7.000 prisioneros. El asedio continuó.

El 7 de noviembre Ferdinand de Lesseps desembarcó en Alejandría y presentó a Saíd un proyecto técnicamente muy concreto sobre la construcción de un canal que uniera el Mediterráneo con el mar Rojo. Su desembocadura en la parte del mar Rojo estaría junto a la ciudad de Suez, por lo que el proyecto pronto fue conocido como el canal de Suez. Los aspectos que quedaban por concretar eran los de carácter político y financiero.

Un ejército argentino de 600 hombres invadió la provincia de Buenos Aires bajo el mando del general Jerónimo Costa, pero fue derrotado el 8 de noviembre en la batalla de El Tala.

El 9 de noviembre Liszt estrenó en Weimar su poema sinfónico Festklänge (sonidos festivos).

El 14 de noviembre se clausuró la Exhibición internacional de Nueva York. Había tenido más de un millón de visitantes, aunque cerró con pérdidas de unos 300.000 dólares.

Antón Rubinstein había iniciado una gira por Europa con recitales en los que interpretaba fundamentalmente obras propias, tanto para piano solo como para piano y orquesta. El 16 de noviembre interpretó en Leipzig su Sinfonía Océano. La crítica estaba dividida sobre su calidad como compositor, pero su calidad como intérprete era indiscutible.

Francia tenía desde principios de siglo unos modestos asentamientos en la desembocadura del río Senegal, pero en los últimos años, el gobernador Louis Faidherbe los había militarizado como primer paso para desarrollar una política de expansión. Ahora estaba construyendo una serie de fuertes siguiendo el curso del río.

Un jefe tribal Ndebele (una rama de los zulúes) llamado Makapan, que vivía en Sudáfrica, era también hechicero y "hacedor de lluvia". Un día declaró a sus guerreros que necesitaba los intestinos de un "gran cazador blanco" para preparar una medicina para los cazadores de la tribu, así que él mismo dirigió un ataque contra 23 bóers que participaban en una cacería. Hizo matar a todos ellos (hombres, mujeres y niños) excepto a su jefe, Hermanus Potgieter, al que secuestró y después lo hizo deshollar vivo para preparar su medicina. Potgieter pertenecía a una familia notable entre los bóers de Transvaal. Al conocer la noticia, Marthinus Wessel Pretorius reclutó una partida de voluntarios para tomar represalias. Buscaron a Makapan y lo encontraron refugiado en una gruta con 3.000 de sus hombres. No podían tenerlo más fácil: los bóers montaron guardia ante la entrada y mataron a todo el que intentó salir, en total unos 700 hombres. Al cabo de casi un mes de asedio, el 21 de noviembre, los ndebeles se rindieron. Los bóers penetraron en la gruta y encontraron los cadáveres de más de 1500 guerreros que habían muerto de hambre y sed.

Tanto Gran Bretaña como Francia habían supuesto en un principio que la guerra contra Rusia sería corta, pues ésta acabaría cediendo a la presión internacional, pero estaba claro que no iba a ser así y que había que preparar una campaña a largo plazo. Aunque Austria no había declarado la guerra a Rusia, su postura era lo suficientemente favorable a los aliados como para que, el 24 de noviembre, el ministro de asuntos exteriores británico diera instrucciones al embajador Hudson para que se asegurara de que el reino de Cerdeña enviaría un ejército a Crimea. El propio Napoleón III había instado igualmente al rey Víctor Manuel II en el mismo sentido. Sin embargo, con el consentimiento del rey, Cavour inició una ardua negociación secreta con los británicos en la que exige como contrapartida a la participación sarda en la guerra que, en el supuesto de que los aliados obtuvieran finalmente la victoria y se celebrara una conferencia internacional para establecer un tratado de paz, Gran Bretaña plantearía en dicha conferencia y apoyaría la cuestión de la unidad italiana.

Mientras tanto Cavour estaba embarcado en una guerra más peligrosa. El 28 de noviembre presentó ante el parlamento una ley sobre los conventos que preveía la supresión de todas las órdenes religiosas excepto las que se dedicaban a la enseñanza o al cuidado de enfermos. Durante el debate parlamentario Cavour atacó especialmente a las órdenes mendicantes, a las que declaró perjudiciales para la moralidad del país y contrarias a la ética moderna del trabajo.

El 30 de noviembre el virrey Saíd de Egipto firmó un acta de concesión por la que otorgaba "a su amigo Ferdinand de Lesseps el poder exclusivo de construir y dirigir una compañía universal para abrir el istmo de Suez y la explotación de un canal entre los dos mares". No obstante, todavía era necesaria la aprobación del sultán otomano Abdulmecid I.

El 2 de diciembre Autria firmó un tratado de defensa mutua con Gran Bretaña y Francia. Previamente había firmado un tratado similar con Prusia.

Los expresidentes neogranadinos Tomás Cipriano de Mosquera y José Hilario López organizaron dos ejércitos que se unieron a un tercero bajo el mando del general Joaquín París. El mando conjunto fue confiado a otro ex presidente: Pedro Alcántara Herrán. El 4 de diciembre atacaron Bogotá por distintos flancos y finalmente apresaron a José María Melo. En los combates murió Tomás Herrera. José de Obadía mantuvo la presidencia.

El 5 de diciembre el presidente peruano en rebeldía Ramón Castilla decretó la abolición de la esclavitud.

El 8 de diciembre el Papa Pío IX proclamó el dogma de la inmaculada concepción de la Virgen María, con lo que respaldaba una tradición que se remonta hasta la Edad Media.

El 9 de diciembre el barón Alfred Tennyson, a la sazón poeta laureado de Gran Bretaña (es decir, poeta pagado por el gobierno para escribir poemas patrióticos) publicó en The Examiner un poema titulado La carga de la brigada ligera, que alcanzó rápidamente una gran popularidad, y llegó incluso hasta el frente de Crimea. Allí los aliados pasaban malos momentos, pues el mal tiempo había roto las líneas de suministro, por lo que en los campamentos se extendieron el hambre y las enfermedades.

Cavour había tanteado también a Francia sobre la posibilidad de que ésta defendiera la unificación de Italia, pero Napoleón III se mostró mucho menos receptivo que los británicos y, para tranquilizar a Austria, declaró que no tenía intención alguna de modificar el mapa de Italia.

El 10 de diciembre Berlioz estrenó en París L'enfance du Christ, una obra coral que, en contra de lo que venía siendo habitual, tuvo una buena acogida por parte de la crítica.

El 15 de diciembre murió el rey Kamehameha III de Hawai, que fue sucedido por su sobrino e hijo adoptivo Alexander Liholiho, de 21 años, que adoptó el nombre de Kamehameha IV.

El primer ministro nepalí Jang Bahadur estaba promoviendo algunas reformas en su país. Ese año publicó un gigantesco código legal de 1.400 páginas que incluía un código civil y un código penal, al tiempo que regulaba las relaciones entre terratenientes y campesinos, disputas entre miembros de distintas castas, el matrimonio y la familia. El código abolía la tortura como medio para obtener confesiones y limitaba los castigos corporales, aunque no los suprimía totalmente. Sin embargo, establecía penas distintas para los mismos delitos en función de la casta a la que perteneciera el reo. Ese mismo año su primogénito Hagat Jang, de ocho años, se casó con la hija mayor del rey Surendra (que tenía seis años).

Un fotógrafo profesional británico llamado Martin Laroche dirigía la oposición de la Sociedad Fotográfica a la renovación de la patente de Talbot sobre la calotipia. Afirmaba haber sido un colaborador de Archer, el inventor del colodión húmedo, que nunca había sido patentado, y sostenía que, en contra de las pretensiones de Talbot, el proceso era lo suficientemente distinto de la calotipia original que Talbot no podía exigir derechos sobre él. A modo de provocación, Laroche publicó un anuncio en el Times en el que ofrecía sus servicios fotográficos (sin pagar a Talbot la licencia que éste exigía) basados en "el nuevo proceso sobre el papel" (el colodión húmedo). Talbot lo demandó y, en el juicio, Laroche arguyó además que Talbot se había basado en trabajos previos que invalidaban su patente. El 20 de diciembre la sentencia, aunque reconocía a Talbot como "el primer y verdadero inventor de la calotipia, ... y el primero en mostrarla al público", aceptaba también las dos afirmaciones de Laroche: que el procedimiento de Talbot no era completamente original y que el de Laroche era un procedimiento distinto, por lo que los fotógrafos que emplearan la técnica del colodión húmedo no tenían obligación de pagar a Talbot por su patente. En vista de este resultado, Talbot desistió de renovar su patente, que expiraba el año siguiente.

A primeros de año el vicealmirante ruso Putyatin había regresado a Japón para continuar sus negociaciones, pero no llegó a ningún acuerdo y al cabo de un mes se había visto obligado a partir. Desde ese momento tuvo que esconderse porque los franceses y británicos lo habían puesto en busca y captura, así que no pudo hacer nada para evitar que estadounidenses y británicos se le adelantaran y firmaran respectivos tratados de comercio con Japón. Pese a todo, finalmente pudo desembarcar nuevamente en Japón, y llegó en un momento crucial, pues poco después de su llegada, el 23 de diciembre, el centro de Japón fue sacudido por un enorme terremoto seguido de un tsunami, una ola de siete metros de altura que devastó la zona costera. Putyatin usó su barco para rescatar cuantos japoneses pudo, pero había sufrido muchos daños y terminó hundiéndose mientras trataba de llegar al puerto de Heda para ser reparado.

Tras cinco años de cautiverio en Siberia, Fiódor Dostoyévsky fue liberado, aunque todavía debía cumplir una segunda parte de condena sirviendo en el ejército como soldado raso. Así describió más tarde sus años en Siberia:

En verano, encierro intolerable; en invierno, frío insoportable. Todos los pisos estaban podridos. La suciedad de los pavimentos tenía una pulgada de grosor; uno podía resbalar y caer... Éramos apilados como anillos de un barril... Ni siquiera había lugar para dar la vuelta. Era imposible no comportarse como cerdos, desde el amanecer hasta el atardecer. Pulgas, piojos, y escarabajos por celemín.

Tras haber obtenido un gran éxito con su relato autobiográfico Infancia, ahora, a sus veintiséis años, León Tolstói publicaba una continuación titulada Adolescencia. Ese año se había reincorporado al ejército y había sido destinado a Crimea. Allí escribió el poema Sebastopol.

Los hermanos Grimm publicaron el primer tomo del Diccionario alemán, que no era un diccionario usual, sino un diccionario histórico que investigaba la evolución de cada palabra con numerosas citas.

Napoleón III
Índice La guerra de Crimea II