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EL ISLAM CONTRA CONSTANTINOPLA

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El emperador Constante II tenía tres hijos, a los que nombró emperadores en 666. Tras sus éxitos frente a los lombardos, éstos respondieron con un enérgico contraataque que les permitió recuperar Benevento. En 668 el duque Romualdo ocupó numerosos territorios imperiales en el sur de Italia. Constante II debió de presionar excesivamente a sus hombres, porque terminó siendo asesinado en el baño por un guardia de palacio. Su hijo mayor tenía sólo catorce años, pero se las arregló para asesinar a sus hermanos y convertirse en el único emperador, Constantino IV. Cuando su padre fue asesinado estaba en Constantinopla, pero tuvo que desplazarse rápidamente a Sicilia a vengar la muerte de Constante II y aplacar la rebelión, al tiempo que se producían nuevos motines en Asia Menor. El joven emperador logró restablecer el orden rápidamente.

El papa Vitaliano, al igual que sus antecesores, puso mucho interés en la evangelización de Inglaterra. Envió a un oriental llamado Teodoro de Tarso, al que protegió un noble de Northumbria llamado Benito Biscop. En 669 Teodoro fue nombrado arzobispo de Canterbury, y pronto inició un eficiente programa de organización de la iglesia inglesa. Reformó las órdenes monásticas y organizó a los obispos. Poco a poco fue borrando los restos del cristianismo celta.

Por esta época el califa Muawiya estaba ya firmemente asentado en el poder y el islam pudo continuar su expansión. Ese mismo año los musulmanes invadieron Sicilia y en 670 fundaron la ciudad de Kairuán en el norte de África, a unos ciento veinte kilómetros de Cartago. Esta ciudad fue la base para organizar el ataque al exarcado de África. Nuevamente, hubo conversiones masivas al islam por parte de la población bereber.

Ese mismo año murió el rey Oswiu de Northumbria.

Los tibetanos hicieron una incursión en Asia central que arrebató a China el control de la zona.

En 671 murió el rey lombardo Grimoaldo I y Pertarito pudo finalmente convertirse en rey.

En 672 murió el papa san Vitaliano, y en su lugar fue elegido el benedictino Adeodato. También  murió el rey visigodo Recesvinto y fue elegido como sucesor el rey Wamba, si bien la elección fue disputada y una parte de la nobleza no la aceptó. El conde Hilderico se rebeló al poco tiempo en la Septimania con la ayuda de los francos y de los judíos. Wamba envió contra él al conde Paulo, quien por el camino se lo pensó mejor y terminó siendo proclamado rey en Narbona con el apoyo de numerosos nobles. Wamba reaccionó rápidamente y en 673, después de sofocar una revuelta de los vascos, ocupó Barcelona y Gerona, tras lo cual penetró en la Septimania y tomó Nimes, donde Paulo se había atrincherado. Poco después promulgó una ley que obligaba a todos sus súbditos a prestar servicio militar siempre que el rey lo requiriera. Los nobles y obispos debían armar (corriendo ellos con los gastos) a la décima parte de sus siervos. En caso de incumplimiento los obispos serían desterrados y a los seglares se les confiscarían bienes y se les reduciría la servidumbre.

El rey de Neustria Clotario III murió sin descendencia, lo cual puso en entredicho la autoridad del mayordomo de palacio Ebroíno. Para reafirmar su poder, Ebroíno puso en el trono al hermano menor del difunto rey (el que juzgó más fácil de manejar) que se convirtió en Thierry III. El mayordomo no se molestó en consultar a la nobleza, pero los nobles se rebelaron y prefirieron aceptar como rey a Childerico II, el hermano de Thierry III que reinaba en Austrasia. Nuevamente el reino de los francos estaba unificado.

Teodoro, el arzobispo de Canterbury, convocó un concilio en Hertford, que fue el primero en el que estuvieron representados los obispos de toda Inglaterra. Teodoro dividió Inglaterra en obispados de dimensiones convenientes, eliminando la antigua división fortuita. Estimuló la copia y conservación de manuscritos en los monasterios, lo que contribuyó significativamente a conservar la cultura clásica. Una muestra del impulso cultural que supuso la obra de Teodoro fue que en esta época surgió en Northumbria un poeta llamado Caedmon. En realidad es probable que fuera más de uno, pues los poemas que se le atribuyen parecen compuestos por varios autores. Su historia está envuelta en una leyenda, según la cual Caedmon era un pastor analfabeto que compuso un poema en un sueño y lo recordó al despertar. Luego se refugió en un monasterio de Whitby, donde la abadesa reconoció su talento y le ofreció hospitalidad.

Mientras tanto un gran ejército islámico se abrió paso por Asia Menor y llegó a orillas del Bósforo, frente a Constantinopla. Los musulmanes contaban además con una flota, con lo que la situación de la ciudad era crítica. Constantino IV se dispuso a resistir un asedio que se prometía largo. Las sólidas murallas de Constantinopla demostraron su valía. Más aún, una clave del éxito imperial fue un arma secreta que, de hecho, seguimos sin saber qué era exactamente. Se cuenta que la inventó un alquimista de Siria o Egipto llamado Calímaco. Se trataba de una mezcla que flotaba en el agua y ardía en contacto con ella. Probablemente entre sus componentes había algún derivado del petróleo y cal viva. Recibió el nombre de fuego griego, y muchos barcos musulmanes se hundieron en llamas. Al poder en sí del fuego griego había que añadir el terror supersticioso que provocaba en los árabes contemplar una llama flotando en el agua.

En 674 la emperatriz Wu inició en China una política de reformas para eliminar abusos de poder. Para ello instituyó una especie de secretariado independiente del resto del aparato gubernamental que fue conocido como los sabios de la puerta norte.

En 675 murió el rey franco Childerico II y los nobles de Austrasia eligieron rey a Dagoberto II, el hijo de Sigeberto III que Grimoaldo había enviado a Irlanda. En Neustria los nobles prefirieron a Thierry III, el hermano de Clotario III al que Ebroíno había tratado de imponer. A quien ya no aceptaron fue a Ebroíno, que tuvo que huir a Austrasia.

El rey visigodo Wamba convocó el X concilio de Toledo para combatir la relajación de la disciplina eclesiástica y rechazó un ataque musulmán en Algeciras.

En 676 murió el papa Adeodato, que había aprovechado que el emperador estaba ocupado defendiendo Constantinopla para combatir nuevamente el monotelismo. El nuevo papa se llamaba Donino.

En 677 los musulmanes seguían con el asedio a Constantinopla, pero su flota fue destruida al sur de Asia Menor por la acción combinada de un temporal y un ataque del Imperio. Paulatinamente, los ejércitos de Constantino IV fueron tomando la iniciativa y los musulmanes fueron retrocediendo. En 678 su ejército en retirada fue totalmente destruido.

China logró restablecer su dominio sobre Asia central haciendo retroceder a los tibetanos.

Ese mismo año murió el papa Donino y fue sucedo por Agatón. En 679 los búlgaros, dirigidos por el kan Asparuh, cruzaron el Danubio y conquistaron Mesia. Formaron el Primer Imperio Búlgaro, que se extendía por la actual Rumanía (al norte del Danubio) y parte de la actual Bulgaria (al sur del río).

En Italia, al rey lombardo Pertarito le surgió un rival: Cuniberto.

En Austrasia murió el rey Dagoberto II. Había tenido cuatro hijos, pero todos habían muerto sin descendencia. Ebroíno se ganó de nuevo la confianza de Thierry III con la promesa de convertirlo en rey de Austrasia. No obstante, la nobleza de Austrasia no estuvo de acuerdo y se aliaron bajo el liderazgo de Pipino de Heristal, que era hijo de Begga, la hija de Pipino de Landen, y Ansegisal, el que ocupó el cargo de mayordomo de palacio cuando Pipino de Landen cayó en desgracia. En 680 Pipino de Heristal recuperó el cargo de mayordomo de palacio que habían disfrutado su padre, su abuelo y su tío materno, Grimoaldo, e impuso como rey-títere de Austrasia a Dagoberto III, un presunto hijo de Dagoberto II. Así estalló una guerra civil entre los francos. En realidad fue una guerra entre Pipino y Ebroíno, en la que los reyes no eran más que excusas para legitimar la autoridad de los mayordomos.

Ebroíno logró coger por sorpresa a Pipino y éste tuvo que huir. Se cuenta que uno de los principales aliados de Pipino, llamado Martín, se refugió en un santuario, de donde no se le podía sacar sin cometer sacrilegio. Ebroíno envió a dos obispos que le juraron sobre una caja con reliquias que no se le haría daño. Martín accedió y se encontró con Ebroíno, que le ejecutó al instante. Eso sí, los obispos no cometieron pecado alguno al mentir, porque en realidad la caja estaba vacía.

Ese mismo año murió el califa Muawiya. Tal y como había establecido, fue sucedido por su hijo Yazid I, si bien no fue reconocido en La Meca y en Medina. Los partidarios de Alí persuadieron a Husayn, el hijo menor de éste, para que los condujera a luchar por el califato. Husayn acudió a Kufa, pero terminó siendo abandonado por sus propios adeptos, y murió en una batalla contra un ejército omeya que se libró junto a la ciudad de Karbala, cerca de Kufa. Poco después Yazid I tomó La Meca.

La victoria de Constantino IV sobre los musulmanes aumentó notablemente el prestigio del Imperio. La pérdida de Siria y Egipto parecía secundaria frente a la heroica resistencia de la capital. El emperador comprendió que no había posibilidad de recuperar las provincias perdidas, así que el monotelismo era una fuente inútil de discordia con Occidente. Por ello convocó un concilio ecuménico en Constantinopla donde el monotelismo dejó de existir. Incluso se dictó una condena contra el papa Honorio por su actitud equívoca ante el monotelismo. Las iglesias de Roma y Constantinopla volvían a estar unidas y el patriarca de Constantinopla llegó a la cima de su poder. El papa Agatón quedó encantado con este cambio de rumbo, pero en realidad su opinión no contaba. Estaba dominado por el exarca de Ravena y no podía moverse mucho si no quería conocer la misma suerte que había corrido san Martín I unos años antes. De todos modos, el obispo de Ravena reconoció finalmente la autoridad papal que le venía disputando en los últimos años.

El rey visigodo Wamba fue invitado a un banquete por su sobrino Ervigio. Durante la cena, el monarca sufrió un ataque cataléptico (o bien fue narcotizado, según otra versión). Sus sirvientes le afeitaron la cabeza y lo vistieron como un monje para facilitar su entrada en el Cielo (o bien por los motivos que enseguida se verán). Cuando el rey "resucitó", se convocó el XII concilio de Toledo, que se celebró en 681 y resolvió que Wamba era ahora un monje y, como tal, no podía ser rey. En el mismo concilio se proclamó rey a Ervigio y Wamba se retiró a un monasterio en Burgos. Ervigio suavizó las sanciones contra los que no cumplían sus obligaciones militares y restituyó los bienes a los nobles que habían participado en la sublevación de Paulo. Ervigio adoptó severas medidas contra los judíos. Ante la debilidad de la monarquía visigoda, muchos de los judíos que se habían visto obligados a adoptar el cristianismo en tiempos de Sisebuto estaban volviendo a afirmarse en sus creencias.

Ebroíno fue asesinado y el nuevo mayordomo de palacio de Neustria pasó a ser Waratton.  Pipino reunió un nuevo ejército y la guerra civil continuó.

En 682 Ilteris Kagan reunificó el Imperio Turco. Tras la muerte de san Agatón fue elegido papa san León II. Mitigó la sentencia contra el papa Honorio decretada por el concilio de Constantinopla, pero poco más pudo hacer, ya que murió al año siguiente, en 683. Fue sucedido por Benedicto II, quien tardó un tiempo en ocupar el cargo porque se demoró la ratificación imperial. Luego Constantino IV delegó en el exarca de Ravena su derecho a ratificar la elección de los papas. El XIII concilio de Toledo decretó que, salvo en caso de flagrante culpabilidad, los nobles y los sacerdotes no podían ser privados de su dignidad, encarcelados, torturados o expropiados. Además, no podían ser juzgados más que por sus iguales. Con ello se acrecentaba la independencia de la nobleza y el clero frente a la autoridad real.

En Damasco murió el califa Yazid I y fue sucedido por Marwán.

También murió el emperador chino Gaozong, que fue sucedido por su hijo Zhongzong bajo la tutela de la emperatriz Wu. La emperatriz era la que ejercía el poder efectivo. De hecho, en 685 decidió deponer a Zhongzong y sustituirlo por su segundo hijo, Ruizong, siempre bajo su tutela.

Ese año murió el califa Marwán y fue sucedido por su hijo Abd al-Malik. El nuevo califa organizó una administración árabe en sus dominios, tanto civil como militar. También murió el emperador Constantino IV. Había recibido el sobrenombre de el barbudo. La nueva costumbre de dejarse barba había llegado al trono, pero aún llamaba la atención. Fue sucedido por su hijo, Justiniano II. Al mismo tiempo moría en Roma el papa san Benedicto II. Aprovechando que Constantinopla estaba ocupada con el cambio de emperador, su sucesor Juan V se hizo consagrar sin esperar la autorización imperial. Justiniano II llevó a cabo una vigorosa política exterior. Firmó una paz ventajosa con los árabes, que estaban menos belicosos desde su última derrota. Esto le permitió centrarse en los eslavos. El emperador ratificó las buenas relaciones que el Imperio tenía con los jázaros desde los tiempos de Heraclio. Él mismo se casó con una princesa jázara.

En 686 murió el papa Juan V y fue sucedido por Conón. También murió Waratton, el mayordomo de palacio de Neustria, y en 687 Pipino de Heristal obtuvo una rotunda victoria en Tertry. Entonces decidió apoyar a Thierry III y denunciar a Dagoberto III como rey ilegítimo. Así el reino franco quedó unido de nuevo bajo el reinado teórico de Thierry III y la autoridad efectiva de Pipino de Heristal como mayordomo de palacio de Austrasia, que poco después puso a su hijo Grimoaldo como mayordomo de palacio de Neustria.

Ese mismo año murió el papa Conón y fue sucedido por Sergio I, que fue consagrado con el consentimiento del exarca de Ravena.

También murió el rey visigodo Ervigio. Poco antes de su muerte había recomendado que fuera elegido como sucesor Égica, un sobrino de Wamba que estaba casado con una hija de Ervigio. Su intención era reconciliar ambas familias, pero el nuevo rey, con el consentimiento del XV concilio de Toledo, se desligó del juramento que había prestado de respetar a la familia de su mujer y la repudió.

En Italia murió Romualdo, el duque lombardo de Benevento, y fue sucedido por Gisulfo. En 688 murió el rey lombardo Pertarito, y fue sucedido por Alachi, pero éste murió a su vez en 689 y Cuniberto quedó como rey indiscutido de los lombardos.

Pipino de Heristal inició una campaña contra los frisones, un pueblo germánico pagano que habitaba en la frontera noreste del reino franco. Mientras tanto Justiniano II obtuvo una victoria sobre los búlgaros. En lugar de tomar duras represalias, envió unos doscientos mil eslavos a Asia Menor, donde se mezclaron con la población nativa y se convirtieron en una fuente de soldados. A continuación inició una campaña en Armenia.

En 690 llegó a Frisia como misionero un northumbrio llamado Willibrord, que contó con el apoyo de los francos en la arriesgada misión de convertir a los frisones al cristianismo. (Torturar y matar misioneros era una diversión muy popular entre los germanos paganos.)

La emperatriz Wu decidió deponer a su hijo Ruizong y desde ese momento ella fue la suma autoridad en China.

En 691 murió el rey franco Thierry III. Fue sucedido por su hijo Clodoveo III. En realidad no se puede asegurar que los reyes merovingios a partir de Clodoveo III sean realmente merovingios. Simplemente, los mayordomos de Palacio decían que lo eran.

También murió Ilteris Kagan, y el Imperio Turco siguió fortaleciéndose y reorganizándose bajo Kapagan Kagan.

En 692 Justiniano II reunió un concilio que aprobó la igualdad del papa y el patriarca de Constantinopla. También acordó que los sacerdotes casados podían vivir con sus esposas. Ambas decisiones fueron rechazadas por el papa Sergio I. El califa Abd al-Malik fue el primero en acuñar monedas de oro. Sin embargo, Justiniano II se negó a aceptar estas monedas, y se rompió la tregua. Las tropas imperiales sufrieron una derrota en Asia Menor, y se culpó de ello a los soldados eslavos. El prestigio de Justiniano II se vio empañado, y peor aún fue que agobió al pueblo con excesivos impuestos. En 693 un general llamado Leoncio se ganó la enemistad del emperador a pesar de que había luchado bien en Armenia. En 695 fue puesto en libertad y se le nombró gobernador militar de Grecia. Sin embargo, Leoncio actuó rápidamente antes de su partida, se puso al frente de un sector descontento de los habitantes de Constantinopla y logró capturar a Justiniano II. En lugar de matarlo, decidió ser caritativo: mandó que le cortaran la nariz (pensando que con ello ya no sería aceptado como emperador) y lo desterró a Quersonea, al norte del mar Negro. Leoncio fue aclamado emperador.

Ese mismo año murió el rey franco Clodoveo III y Pipino de Heristal puso en el trono a su hermano Childeberto III. Por esta época Pipino terminó su campaña contra los frisones. Willibrord fue nombrado obispo de la actual Utrecht.

Las fuerzas musulmanas llevaban ya tiempo presionando sobre las posesiones imperiales en África, y Cartago era el centro de la resistencia. La fuerza imperial era mayor en la costa, mientras que en el interior los bereberes estaban adoptando el islam. En 698 cayó Cartago y con ella el emperador Leoncio: las tropas imperiales en retirada se detuvieron en Creta y allí se sublevaron. Un general llamado Apsimar fue proclamado emperador con el nombre de Tiberio III y condujo sus tropas a Constantinopla. Leoncio fue apresado y corrió la misma suerte que Justiniano II: le cortaron la nariz y lo recluyeron en un monasterio. Tiberio III empezó a gobernar con bastante eficacia y su hermano Heraclio obtuvo algunas victorias frente a los musulmanes.

En 699 el rey tibetano Khri-hdus-song infligió una nueva derrota a los chinos, tras la cual pactó con ellos.

El reino de Shampa no había logrado controlar el comercio entre China y la India, sino que fue eclipsado por Srivijaya, una nueva talasocracia centrada en el sur de Sumatra más extensa aún de lo que lo había sido el Fu-nan. Dominaba Sumatra, parte de Java y parte de Borneo.

La guerra civil
Índice El fin de los visigodos